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El Aeter-oro, también conocido como el Aliento de Grungni, es la sustancia que sostiene la sociedad de los Señores Kharadron.

Descripción.[]

Igual que sus parientes terrestres, los Kharadron Overlords extraen metales. Sin embargo, hay una sustancia que buscan por encima del resto: aeter-oro. Cada puerto celeste lanza flota tras flota para buscar este mineral, y se han luchado muchas guerras por los derechos para extraer los bancos más ricos.

El aeter-oro, también llamado el Aliento de Grungni, es el alma de toda la sociedad de Kharadron, porque este metal más ligero que el aire sostiene sus ciudades en alto, sirve de combustible a sus naves y proporciona potencia a gran parte de su armamento. Sin un suministro cada vez mayor de la sustancia, las metrópolis aéreas, literalmente, caerían.

Extraer el aeter-oro es una tarea peligrosa. En su estado natural, el aeter-oro es un gas o vapor que circula por los cielos igual que las vetas de metales preciosos por el suelo.Sólo cuando el metal es refinado se solidifica y su forma endurecida se parece al oro mundano, sólo que mucho más brillante. Los depósitos de aeter-oro son difíciles de localizar, y más difíciles aún de extraer ya que a menudo están ocultos dentro de los bancos de nubes o derretido e invisible debido a su naturaleza transitoria. Las vetas concentradas de aeter-oro oro son propensas ir a la deriva, arrastradas por las corrientes de aire, y su presencia atrae a todo tipo de bestias, la mayoría extremadamente peligrosas, como el harkraken, la chimera o el megalofin. Durante la recogida de grandes acumulaciones de aeter-oro, no se trata de si tales monstruos atacarán, sino de cuándo.

La mayoría de habitantes no Kharadron de los Reinos Mortales que conoce su existencia consideran el aeter-oro como mágico, ya que tiene innumerables propiedades extrañs. En grandes volúmenes provoca condiciones atmosféricas inusuales. Las vetas enteras se desplazan cientos de kilómetros en un abrir y cerrar de ojos por medio de feroces tempestades de aeter, y las gotas unidas del mineral precioso que cae de los cielos provoca ataques de paranoia enloquecedora en los que se ven atrapados tales diluvios. Los propios Kharadron Overlords no suscriben la noción de que el aeter-oro sea mágico. Prefieren centrar muchas de sus florecientes formaciones la investigación científica ara identificar y catalogar los numerosos efectos inusuales que produce la sustancia.

Cuando se descubre una rica veta de aeter-oro, las Flotas Celestes acordonan las vías aéreas circundantes mientras el resto de la flota se pone a trabajar. Operaciones más grandes emplean el dragado de nubes y los arrastradores para barrer el aérea, extrayendo y filtrando el aeter-oro bruto. Si la flota es pequeña, una flotilla exploratoria o de prospección es enviada para encontrar nuevas vetas, en cuyo caso estará compuesta enteramente de naves de guerra. Aunque equipadas principalmente para la batalla, los siempre prácticos Kharadron también utilizan estas flotas para operaciones mineras y comerciales.

Si se evitan los peligros de la extracción del aeter-oro, el gas extraído se almacena dentro de las bodegas de las aeronaves o, en flotas mineras más grandes, dentro de los vastos cascos conocidos como Krontankers. Muchos convoyes transportan el material recogido en una corriente constante lejos de la mina, dirigiéndose de vuelta al puerto celeste del que partieron. También esta es una tarea peligrosa, ya que incluso dentro de las bodegas blindadas de las naves Kharadron, la llamaada de sirena de la sustancia atrae a las bestias y a asaltantes aéreos que la codician. Muchos convoyes son destrozados en el cielo por bandadas rabiosas de chimeras, o son derribados por pesadillas con tentáculos o se ven arrastrados a la batalla por los ejércitos aéreos de los Grotarrenadores.

A pesar de la importancia del aeter-oro, no es la única fuente del comercio de los Kharadron Overlords. El comercio entre los puertos celestes es vital y ahora que el Código Kharadron ha decretado drekurb, la apertura del comercio con otras razas, otros mercados se han vuelto también muy lucrativos. Muchos puertos celestes han empezado a exigir peajes a los viajeros que atraviesan los pasos de montaña, o emprender redes de transporte a través de sus propias Puertas de los Reinos ocultadas hábilmente.

Fuentes[]

  • Order Battletome: Kharadron Overlords.
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