Sigmaroteca
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Bloab Rotspawned.jpg

Desde lejos, el hechicero conocido como Bloab Rotspawned, parece estar constantemente rodeado de enjambres de insectos. La realidad es que Bloab es el propio Enjambre, y a su vez el Enjambre es Bloab. Él es el Señor de las moscas demoníacas, y sus asquerosos poderes son algo terrible de contemplar.

Bloab fue una vez un campeón esbelto y poderoso, parte de una tribu nómada que veneraba a Nurgle con sus conquistas. Sin embargo, el Dios de la Peste, se opuso a las costumbres sádicas de Bloab, ya que el joven guerrero encontró un insano placer en atormentar a los pequeños animales e insectos. Por desgracia para el el abuelo Nurgle valora toda la vida, no importa cuán minúscula sea, y se irritó porque un campeón tan prometedor estaba desperdiciando su rencor contra unas criaturas menores, en lugar de demostrar el poder de Nurgle contra enemigos reales. Decidido en darle una lección a Bloab, el Dios de la Peste, envió una nube de moscas demoníacas a su cueva una noche. Los felices insectos se introdujeron en la boca mientras Bloab roncaba y anidaron en su cuerpo. Cada uno de los insectos puso miles de huevos en sus entrañas antes de que eclosionaran y se marcharon ensangrentados y jubilosos por haber cumplido su cometido. Bloab se despertó en agonía cuando los huevos eclosionaron y las masas de gusanos se lo comieron lentamente de adentro hacia afuera.

Con el tiempo quedo reducido a un saco de carne pero Bloab empezó a vivir de nuevo gracias a las bendiciones de Nurgle. Entendió la lección que le había dado su patrón y acepto sus nuevos deberes convertido en Bloab Rotspawned. Desde ese día, el hechicero, ha trabajado incansablemente para difundir la vida abundante a los yermos y los claros cristalinos por igual. Tan diligente que demostró que Nurgle lo recompensó con un corcel Maggoth que escupía suciedad llamado Bilespurter.

Aunque el Señor de las moscas fue asesinado por Torglug "el redimido" durante las Guerras de los Portales, los rumores de su regreso se han extendido por todas partes. Después de todo, nadie puede realmente

matar al enjambre.

Fuentes[]

  • Battletome Magottkin of Nurgle
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