Sigmaroteca
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Nota de Traducción: Con el fin de facilitar y agilizar la lectura, se ha sustituido el nombre utilizado en el juego para esta unidad por su traducción utilizada en las novelas de Age of Sigmar o en el antiguo Warhammer Fantasy.

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El misterioso clero del Dios Tragador, los Matarifes son vistos con asombro y no poca cantidad de miedo por sus compañeros Ogor.  Son tanto magos como profetas, canalizando el hambre voraz de su deidad en horripilantes demostraciones de poder mágico y adivinando la ruta más rápida hacia abundantes cotos de caza al estudiar la sangre y las entrañas de sus víctimas.  En la batalla, sus extraños poderes se manifiestan de diversas formas horribles.  Los Matarifes pueden enviar a aliados y enemigos por igual a una sed de sangre frenética, bañar al enemigo con un diluvio de grasa hirviendo o hacer que una armadura de metal grueso se desmenuce como si se hubiera disuelto en burbujeante ácido estomacal.

Uno podría tener la tentación de ver a los Ogors como criaturas burdas y simplistas, y en muchos sentidos ese es el caso.  Sin embargo, la magia y la religión juegan un papel importante en su sociedad, incluso si se practican de una manera poco ortodoxa.  La preparación y consumo de carne adquiere un gran significado espiritual: al consumir grandes cantidades de alimentos, la Glothorda fortalece su conexión con la Gran Bestia que Consume los Reinos y sus miembros se vuelven fuertes y viriles.  Es tarea de los Maestros de la Carne asegurarse de que su rebaño se alimente bien y apacigüe el hambre airada de Gorkamorka llenándose la boca constantemente de comida.  Son ellos los que preparan todos los gigantescos festines de su Mascatribu, cortando grandes ancas de carne con sus feroces cuchillos, abriendo huesos para escurrir el tuétano y removiendo calderos de sangre hirviendo.  Los Matarifes prefieren guisos y caldos, y pueden deshacerse de los ingredientes más pútridos y fibrosos hirviéndolos a fuego lento.

Aunque se sienten más felices cuando cortan en cachos articulaciones en sus losas de piedra manchadas de sangre, los Matarifes son oponentes temibles en la batalla. Meten baza alegremente en medio del combate, un momento cortando miembros y abriendo gargantas con sus cuchillos, el siguiente recogiendo puñados de sesos y despojos y metiéndolos en sus delantales para más tarde.  La visión de estos monstruos obesos realizando su espantoso trabajo, cubiertos de pies a cabeza en sangre y con todo tipo de ingredientes horribles y utensilios de cocina tortuosos colgando de sus delantales, es suficiente para infundir terror total incluso en los soldados más endurecidos.

Los Matarifes se eligen en su juventud por diversas razones.  Pueden ser elegidos por su inusual circunferencia, la presencia de marcas de nacimiento en forma de fauces en su piel, o porque muestran una extraña tendencia a sazonar la carne de los compañeros de guardería asesinados antes de devorarlos.  Cualquiera que sea el caso, cuando se decida que el Dios Tragador ha seleccionado a un Ogor particular para este deber sagrado, será presentado a uno de los Matarifes existentes de la Glothorda.

Los aprendices serán entrenados durante muchos años en el arte de la gastromancia.  Aprenderán qué trozos de despojos consumir para lanzar un hechizo particularmente devastador, qué ingredientes combinan mejor con el flanco de Maw-krusha picado, y otros innumerables secretos guardados por los elegidos del Dios Tragador.

Como heraldos predilectos de la Gran Bestia que Consume los Reinos, son los Matarifes quienes interpretan su voluntad y guían a su tribu a lo largo de la Mascasenda.  Para adivinar la dirección que debería tomar su tribu, los Matarifes realizan rituales sangrientos con las entrañas de una presa sacrificada.  Royendo las entrañas manchadas de sangre, entran en una forma de comunión de trance con su deidad.  Muchas horas después, emergen de este estado de fuga para revelar los deseos de Gorkamorka.  No importa cuán extraño o aparentemente ilógico sea el consejo epifánico de un Matarife, su palabra siempre se sigue sin cuestionar.  Glothordas partirán de tierras ricas y fértiles para seguir la voluntad hambrienta de Gorkamorka, y aunque el viaje puede ser difícil, inevitablemente serán recompensados ​​con nuevos y sabrosos enemigos para consumir.


Fuentes[]

  • Tomo de Batalla: Ogor Mawrtribes (2019)
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