Sigmaroteca
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Símbolo de la Ciudad Viviente

Levantada por la dama Alarielle y hecha de piedra y Ferroble del Reino de Jade, la Ciudad Viviente es un baluarte natural contra los poderes salvajes de los reinos, símbolo de la convivencia entre Azyr y Ghyran. El símbolo de la Ciudad Viviente muestra un árbol de Ferroble en el que se combinan el cometa de Sigmar y el símbolo de Ghyran

Descripción[]

Mapa de los alrededores de la Ciudad Viviente

La Ciudad Viviente se encuentra en las verdes tierras salvajes de Thyria conocidas como la Franja Siempreverde, uno de los mayores continentes del Reino de la Vida. En concreto se encuentra al este de Thyria, al norte de las Montañas Pétreas y junto a un río que nace en el Lago Innis y desemboca cerca de la ciudad en el Golfo Globos. Al norte de la ciudad se encuentra el Portal Platawyr y las ruinas de la Ciudad de las Siete Campanas.

La ciudad arbolada está rodeada de torres con púas y muros de asfixiantes enredaderas. A medida que ha ido extendiéndose se han formado nuevas murallas perimetrales de espinas con puntas ponzoñosas y colgantes sendas entre robles.

El interior de la ciudad se compone de grandes distritos de dosel arbóreo y sinuosos senderos de roble. En el corazón de la ciudad se encuentra la Aguja de Roble, una inmensa Fortormenta que es la principal fortaleza de la Ghyran Guard. Los Hallowed Knights poseen asimismo en la ciudad una Fortormenta menor.

Gobierno[]

Como todas las Ciudades de Sigmar, la Ciudad Viviente está gobernada por un Gran Cónclave conformado por diferentes personalidades en las que recae la administración y organización de la urbe.

Industria y Comercio[]

El Ferroble, una madera recia y flexible, es la principal exportación de la ciudad y el material con el que se fabrican sus armas. Los artesanos de todos los reinos codician esta sustancia, pues con sus robustas ramas crean artefactos maravillosos. Muchos de ellos acuden en masa a la Ciudad Viviente con este cometido.

La Ciudad Viviente

La Ciudad Viviente se encuentra situada en Thyria, cercana al Reino de Jade de Verdia. Mientras que en Thyria toda planta y animal es macho, en Verdia es hembra. Con el paso de las estaciones, se producen grandes migraciones por los promontorios con forma de estambre de las Islas Triske hacia territorios sagrados de caza y apareamiento. Parte del comercio de la Ciudad Viviente se centra en estas sendas estacionales dado que cazadores, peleteros y otros artesanos siguen el flujo de vida salvaje en busca de materiales que vender. Alarielle tolera esta práctica siempre que se le ofrezca el respeto adecuado a la naturaleza, y los cazadores que cometan actos de despilfarro o crueldad no tardan en sufrir la ira de los vigilantes Sylvaneth.

Culto y religión[]

Además del habitual culto al dios-rey Sigmar, en la Ciudad Viviente se adora por un fervor igual o superior a Nuestra Señora Alarielle.

Defensas[]

Liberator Prime de la Ghyran Guard

En la Ciudad Viviente hay fuerzas defensoras de diferentes facciones. Por una parte, encontramos tanto en la Aguja de Roble de la Ghyran Guard como en la Fortormenta de los Hallowed Knights destacamentos permnentes de los Stormcast Eternals. Representantes de ambas Huestormentas tienen el mismo peso e influencia a la hora de tomar decisiones militares que afecten a la ciudad.

Varios claros Sylvaneth mantienen varias arbolegiones dentro de la ciudad, destacando la presencia de los Oakenwood. Entre estos Sylvaneth y los Stormcast Eternals existe un gran respeto mutuo, considerando a los guerreros de Sigmar como espíritus afines en la lucha contra el Caos.

Muchos Wanderers han convertido la ciudad en su hogar y, aunque están limitados a los distritos exteriores debido a que los Sylvaneth los consideran traidores y exiliados, estos dan gustosamente su vida por la causa de la Reina Eterna. Los Nomad Princes de los Wanderers componen la mayoría de líderes militares de la ciudad y han perfeccionado el arte de la emboscada, ejecutando asaltos por sorpresa sobre sus enemigos con la intención de atraerlos hacia posiciones en las que sus camaradas puedan eliminarlos con el fuego de sus proyectilles.

El regimiento Freeguild de la ciudad es conocido como el Escudo Viridio. Se entrenan en el laberinto retorcido de la Franja Siempreverde, viajando siempre ligeros y atacando rápido antes de desvanecerse, confiando en asaltos repentinos, lluvias de proyectiles y flanqueos para reducir a la mayor cantidad de enemigos posible. Un término común entre los Viridios para los bosques espesos que rodean a la Ciudad Viviente es "el hogar más allá de los muros", lo que indica su creencia acerca de que sus fortificaciones naturales son una siple extensión de los granes bosques de Thyria, que les ofrecen tanto auxilio como protección. Destacan entre ellos sus regimientos de Ballesteros.

Historia[]

Alarielle, la Reina Eterna

Antes de la fundación de la ciudad, sus bosques colindantes se encontraban plagados por los Skavens del Clan Morbidus. Los ejércitos de Alarielle, junto con varias Cámaras Guerreras de la Ghyran Guard y los Hallowed Knights, eliminaron a los hombres rata y despejaron el terreno para el nacimiento de la ciudad. Invocando las corrientes mágicas de Ghyran para modelar los árboles y piedras a su alrededor, Alarielle alzó las ramas de la Franja Siempreverde, formando la Ciudad Viviente. Con el propósito de que los crecientes bosques de sus alrededores estuvieran protegidos por las incursiones de los seguidores de los poderes ruinosos, la Reina Eterna cedió la ciudad a pobladores Humanos, Duardin y Aelves para que la defendieran siempre que mantuvieran el debido respeto a la naturaleza.

Durante el período conocido como la Estación de Guerra multitud de bandas del Caos, hordas pielesverdes y otras fuerzas salvajes se alzaron para asediar las ciudades emergentes de Sigmar enfurecidas por lo que consideraban una intromisión del Dios-Rey en lo que consideraban su legítimo dominio. La Ciudad Viviente sufrió lo pero de la contienda, y sólo después de una larga y despiadada campaña se libró la tumultuosa Batalla del Despertar, en la que la propia ciudad cobró vida para aplastar y destrozar a quienes la asediaban. Tras esta victoria las ramas de la Ciudad Viviente continuaron extendiéndose, aunque las cicatrices del pasado permanecen: solo el cuidado atento de los druidas del Círculo de la Primavera Eterna evita que se extiendan por las barricadas de Ferroble de la ciudad las plagas de gusanobilis y plagaguijón, criaturas repulsivas desatadas por sacerdotes de Nurgle.

En los tiempos posteriores al Necroseísmo, la Franja Siempreverde ha sido asaltada por oleadas de seres no muertos. Huestes espectrales de Nighthaunt iluminan los bosques profundos con luces etéreas y hordas de tambaleantes Zombies han surgido de lagos y pantanos para caer sobre los asentamientos agrícolas vulnerables.

Lugares Notables[]

Fuentes[]

  • Tomo de Batalla - Ciudades de Sigmar
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