Sigmaroteca
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Con paso firme, desde los mares, llegan los Comekrakens (Kraken-Eaters en inglés), los más viejos de su estirpe. Estos amos de la destrucción se alimentan de monstruos marinos y se enfrentan a los más peligrosos enemigos sin dudarlo. Valoran las posesiones materiales sobre cualquier otra cosa, y son capaces de hacer pedazos ejércitos enteros simplemente por obtener un nuevo trofeo para su cubil.

Descripción[]

Entre los megagargantes de los reinos, hay escasos individuos muy viejos, endurecidos por el tiempo, y en casos aún más raros, espabilados hasta el punto de mostrar una genuina inteligencia. Tras haber visto batallas más que de sobra en su juventud, y comido hombres, duardin, orruks y aelfs más que de sobra, ahora anhelan la soledad y la abundante despensa del mar. Ya sólo buscan sentarse solos en un risco a ver el sol del amanecer o liberar el peso de sus doloridas articulaciones sumergiéndose en las aguas profundas y merodeando por la costa. Dicho esto, avisados quedan quienes invadan su territorio o deseen robar su trabajado tesoro, de que serán recibidos con un atronador asalto que haría que un maremoto pareciese un mero chapoteo.

Los Comekrakens conocen su territorio como la palma de sus avaras manos. Habitualmente tienen sus hogares en remotas cuevas marinas o calas abandonadas que sólo conocen los más intrépidos marineros. Este aislamiento voluntario no es baladí, ya que aparte de darles una oportunidad de escapar al tormento del Caos, también forma parte de una excelente técnica de emboscada. Más de un galeón, al navegar por aguas no exploradas, ha confundido la calva coronilla de un Comekrakens sumergido con el caparazón de un gran molusco o con un tentaculoide gelatinoso a la deriva. Solo cuando el megagargante se alza en toda su envergadura, con torrentes de agua salada cayendo por su torso y con su mazo machacabarcos en alto, es cuando se revela su engaño. Unos instantes más tarde la nave está hecha añicos a su alrededor, y la tripulación se ve arrastrada a las amplias mandíbulas del comekrakens, ya que ni el mejor nadador puede escapar a sus callosos dedos cuando persiguen a una presa.

La dieta de estos hambrientos titanes no se compone sólo de marineros de los Reinos Mortales. Vadeando o nadando a millas desde la orilla, los Comekrakens se deleitan con las copiosas fuentes de alimento del océano, desde deliciosos pescados pelágicos como peces espada o mantarrayas, hasta ballenas espejo e incluso las ingentes serpientes marinas que se escurren en las oscuras profundidades. Algunos pescan con sus manos desnudas, arrancando de las corrientes con sus manos desnudas a tiburones negros con sus placas de hueso cual pescador de truchas obtiene su presa de un arroyo. Y para asegurarse que no se defiende, con la bestia aun revolviéndose, le clavan sus podridos dientes en la columna vertebral.

La mayor presa de todas, el Kraken de las profundidades abisales, es quien les da su estatus en la sociedad gargante. Son pocos los que han visto a un megagargante forcejear con estas bestias, pero es seguro que en las profundidades no son raros los enfrentamientos entre gargantes y monstruosidades plagadas de tentáculo. Varios cadáveres de kraken hinchados y gigantes han sido encontrados secándose en la playa con masivas marcas de dientes de kraken por su pellejo, o con sus tentáculos directamente anudados entre ellos. Alguno de estos veteranos y viejos gargantes van un paso más allá al cazar a estas bestias y las desuellan para luego vestir su piel como abrigo cuando arrecian las tormentas o como calzado que les permita andar por las afiladas rocas de la costa sin lacerarse la planta de los pies. Estos últimos pertrechos los ayudan a pisotear muchísimo mejor aún a las unidades de lanceros aelf o Grerreros del Caos, ya que un gargante que salta arriba y abajo con un pie herido se arriesga a tropezar y caer.

Los megagargantes de todo tipo son muy territoriales. Si bien muchos de los más activos ven a quienes se adentran en su territorio como una cómoda fuente de alimento que les ahorra la molestia de la caza, los Comekrakens tienden a aborrecer la presencia de aquellos que tan sólo perturban sus largos y lentos pensamientos. Algunos ven a los invasores del Caos como un casero podría ver a una plaga de topillos o termitas comedoras de hierro, sabiendo que si les deja tranquilos y se multiplican, un día serán un gran problema. Otros simplemente son sobreprotectores con los trofeos que han amasado a lo largo de años de matanzas, y atacarán al instante. Las cuevas marinas y acantilados donde tienen sus cubiles están atiborrados de tesoros obtenidos de naufragios y aldeas costeras arrasadas, habiendo entre ellos mascarones de proa, cestas de vigía, retorcidos dientes de bestias marinas, cofres llenos de joyas, y cañones amontonados. Se trata de un desordenado montón de cosas que le resultará un montón de chatarra al mirón ocasional, pero que es de gran valor para el Comekrakens. Aquellos tesoros que consideren más valiosos serán los que lleven consigo siempre, ya sea colgados a la espalda o usándolos como adorno.

Los Comekrakens más ancianos han aprendido que la magia es algo muy poderoso, pues se trata de una fuerza con la que no se puede lidiar simplemente usando una maza de guerra de 10 metros. Pueden llegar incluso a usar objetos y artefactos mágicos, atando espadas mágicas a sus caderas y vistiendo objetos arcanos como ornamentos igual que un campesino llevaría una pata de cuervo plateada para ahuyentar a los espíritus malvados sin saber cómo ni por qué. Como resultado de esto, algunos Comekrakens tienen algún tipo de protección mágica o incluso han activado un poder mágico que hace que trasteen con el uso de la magia. Si bien el Comekrakens tiene tantas posibilidades de hacerse daño a sí mismo con estas emanaciones mágicas como a sus enemigos, la novedad de tocar lo arcano, y el hecho de que en teoría ni siquiera una explosión mágica podría tumbar a un Comekrakens anciano, harán que lo siga intentando y que pueda llegar a entender cómo usar las extrañas armas que expolian de los tesoros de sus víctimas.

Armamento[]

A Kraken-eater Mega-Gargant is armed with an Almighty Stomp, Death Grip, Shipwrecka Warclub and Hurled Debris.

Fuentes[]

  • Destruction Battletome: Sons of Behemat (2.ª Edición).
    • Pág. 26
    • Pág. 27
    • Pág. 76
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