Sigmaroteca
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Primer contacto entre Sylvaneth y Stromcast

Los recuerdos vivientes de los Sylvaneth se dividen en ciclos, como la corteza de un Treelord lleva anillos impresos. Los mas sabios de su clase recuerdan todos los sucesos del pasado, tenidos todos por su estacion, como el dolor de la mengua o el regocijo del florecer. Todo este conocimiento pasa al lamentiri para ser reabsorbido.

Era del Crecimiento[]

Otros la llaman Era de los Mitos. Se trata de un tiempo de gran brote y expansión para los Sylvaneth.

  • Alarielle sola: Alarielle no desea la compañía de los mortales ni de los dioses, y pasea por Ghyran hasta que la belleza natural del reino alivia sus dolencias. Es en este momento que la diosa se une para siempre al Reino de la Vida.
  • La siembra: Alarielle siembra semillas por toda Ghyran. Desde las cimas de las montañas iluminadas por el sol hasta las profundidades del océano, planta arboledas de vainas de alma. De estas surgen los primeros Sylvaneth, comenzando por los claros Cima de Robles y Raíz Nudosa.
  • Auge de la civilización: En este período, Alarielle se une al Panteón de Sigmar, viaja a otros reinos para difundir la magia de la vida y junto a otros dioses erige ciudades para las razas mortales. Alarielle mira con orgullo como sus hijos se extienden por Ghyran y desarrollan sus asentamientos. Se sienten atraídos por los lugares de poder mágico natural, ya que en esos lugares las raíces del reino crecen más veloces, y las vainas de alma pueden absorber las energías que dan vida. Todas las tierras se llenan de armonía, pero ninguna más que Ghyran, que flore ce con muchas maravillas.
  • De hueso y corteza: Los Espíritus Nobles de los Clanes Dernoth y Laeril marchan a la guerra junto a los no muertos. Juntos aplastan una horda de hombres bestia en Pico Piedra Quebrada, una gran victoria para la alianza de Sigmar.
  • Conflicto creciente: La discordia enfrenta cada vez más a las facciones del Panteón de Sigmar. Los pieles verdes están detrás de muchas de las disputas, pero no de todas, porque los no muertos de Nagash invaden Decrépita, en la Gran Franja, y la deforestación en muchas cadenas montañosas a ma nos de duardin mueve a conflictos. Hay breves períodos de lucha interna mientras crecen las tensiones entre los claros Sylvaneth, particularmente entre Cima de Robles y Bosqueterror. Alarielle se desencanta con sus compañeros del panteón y pasa más tiempopo sola, asistiendo a sus crecientes Sylvaneth o, si la estación y la luna se alinean, con lo que queda del Dios Cazador, que escapó de la destrucción del Mundo Pretérito.
  • Semillas de una nueva era: Todos los Reinos llaman la atención de los Dioses del Caos, pero la mira da de Nurgle se fija en el más fértil: Ghyran. Los insectos de la plaga exploran las tierras, informando de la creciente disidencia al Jardín de Nurgle. Se plantan muchas malas semillas en secreto. Algo comienza a anidar en las grietas que se abren en el Panteón de Sigmar.
  • Un viento fétido: A toda Ghyran llegan relatos de corteza podrida que se desprende, de brotes que se marchitan y frondas que al caer revelan brotes verdes insalubres y mutaciones monstruosas. Bestias tentaculares vagan por el bosque y se habla de demonios de un solo ojo. Los susurros plantean falsas promesas de poder a las Tribus humanas.

Era del caos[]

  • Primeras fases del contagio: Las fuerzas de Nurgle invaden cuando se acerca la estación de la mengua. Atacan a través de Portales conquistados y los gnawholes del Clan Pestilens. Los ataques son rechazados, pero en muchas tierras son afectadas por la corrupción.
  • Plaga de la Corteza: Aumentan las enfermedades y se inician invasiones bien planificadas en Ghyran. Mientras que una Great Unclean One llamada Rotigus cubre las tierras con lluvias de plaga, otro demonio Bolathrax, arranca una campaña para propagar la viruelala. Los Glottkin marchan a la cabeza de una hueste portadora de un mal que pudre las cortezas. En trece lugares diferentes, los purulentos skaven salen de los túneles para propagar el contagio. Varios claros importantes perecen durante estos ataques, incluidos Espinos, Frondkin y Eiderbract. Cuando la Hoja Primaveral, quizá el más poblado de los claros, pierde su capital, Dappelloren, los otros en claves caen poco después, hasta que sólo queda Rimewald en el norte.
  • Hoja primaveral: Con la destrucción de Ringwald, el claro Hoja Primaveral desaparece. Los supervivientes se dispersan para formar más adelante el claro Hoja Invernal.
  • El tiempo amortajado: La Guerra de la Vida empeora a diario, y por doquier las arbolegiones Sylvaneth ven como las tornas cambian en su contra. Alarielle convoca un concilio y jura cambiar el rumbo sin importar el precio. Los horrores que siguen al concilio son un misterio, velados a la memoria de los Sylvaneth por obra de un hechizo. No pocos especulan que fue durante este tiempo que la maldición de los Parias cayó sobre su pueblo. Así arranca la mengua de Alarielle. 
  • Una luz en la oscuridad: De una arboleda inesperada brota el Claro Buena Cosecha. Nacen para vengarse, y anhelan devolver la esperanza a su especie. 
  • La demanda de los hijos: Alarielle dispersa a doce de los Hijos de Durthu, su escolta personal, en misión en las Tierras de Ulgu. Buscan un arma de increíble poder que serviría para liberar Ghyran, pero tras muchas batallas no vuelve a saberse de ellos. En los años siguientes, se olvida esta misión, pero varios de los brotes viejos tienen aún esperanza de que los hijos ausentes regresen un día con tan valioso botín. 
  • Una cosecha amarga: A medida que caen los lugares de poder Sylvaneth, Alarielle se ve obligada a adoptar medidas más y más extremas. Buscando una forma de contener la marea, planta la semilla de Drycha en lo profundo de un valle llamado Hamadrithil. Lo que emerge de ese lugar es mucho más salvaje y peligroso de lo que espera la diosa. 
  • El primer asedio a la arboleda plateada: Un vasto ejército de Rotbringer asedia la Arboleda Plateada, la mayor zona verde de Claro Raíz Nudosa. Se efectúan salidas para expulsar a las plagas de los antiguos puentes de raíces, mientras un cónclave de Treelord Ancient desata magia de la vida que destroza a sus atacantes. Un contraataque final destruye al último de los invasores, aunque a un alto precio. 
  • Batalla de las lagrimas: Liderada por Horticulous Slimux, una fuerza de invasión de Nurgle franquea el gelatinoso Mar Oculto desde las corruptas tierras de Invidia e invade el continente vecino de Kurt notheal. Allí chocan con Kurnoth el Cazador y numerosos Sylvaneth en una terrible batalla. Pero Kurnoth estaba ivernando y no cuenta con toda su vitalidad, y aunque él y sus guerreros de la Gran Hueste pelean con ferocidad, el dios es derribado y asesinado por los siervos de Dios de la Plaga. Con miras a devolver la lanza de Kurnoth, y sus restos, a Alarielle, una arbolegión del Claro del Bosque Corazón inicia un viaje desesperado. Los persiguen en una batalla móvil que lleva a los Sylvaneth a entrar y salir de las raíces del reino en su empeño por rehuir al enemigo. Una solitaria Dryad sobre vive para entregar su carga sagrada. El lamentable pero heroico relato se conoce a partir de entonces como La Matanza de la Última Cacería. 
  • Retirada a Athelwyrd: Tras muchas estaciones de calamidaddes, corruptas sus tierras, la propia Reina Eterna empieza a marchitarse. El fracaso de sus esfuerzos para sanar Ghyran, la pérdida de Kurnoth y las traiciones de quienes antaño le fueron leales, sumen a la diosa en una espiral de desesperación. En un episodio de locura, aparta de su lado a los Hijos de Durthu. Incapaz de creer ya en la victoria en la Guerra de la Vida, la Reina del Bosque Radiante se retira al valle oculto de Athelwyrd, dejando a los últimos enclaves Sylvaneth para luchar solos. 
  • Resistencia dispersa: Los Sylvaneth se ocultan en secretos en arboledas ocultas cubiertas de ilusiones. Se acabaron las marchas audaces y las batallas épicas, sustituidas por emboscadas sigilosas y golpes puntuales contra el odiado enemigo. 
  • El espinahierro: Ante el Espinahierro, la tribu humana Piedranegra se alía con varias arbolegiones Sylvaneth para marchar contra los demonios de las Legiones de Plaga de Nurgle. La victoria de la alianza parece asegurada, hasta que los chamanes de la tribu Piedranegra se infectan sin darse cuenta con gusanos de plaga. En lo más álgido de la campaña, los místicos estallan en mitad de la batalla, bañando en vísceras rancias a los que están cerca. El horror y la desesperación colectiva de los humanos ante tal espectáculo invoca una gran banda de Plaguebearers que lo arrasan todo. 
  • Gracia salvadora: Un millar de Tree-Revenants aparece ante las ruinas de Goreme liderados por la Dama de las Enredaderas y un aquelarre de Branchwyches. Acaban con los sectarios slaanesh recuperan la Lágrima de Gracia de su criptas antes de desaparecer. 
  • Mordida de viuda: En lo alto de Peñasco Mordida de Viuda, los clanes raíz de Claro Hoja Invernal pelean por su vida. Repelen oleadas frenéticas de skavens, pero con cada asalto caen más espíritus del bosque. Todo parece perdido, pero Drycha Hamadreth surge de los enclaves del peñasco a la cabeza de una horda de Parias. Pocos de los hombres rata invasores salvan la piel en la matanza terrible que sigue. 
  • La arboleda plateada resiste: Juntando su poder mágico, los Treelord Ancients de claro Raíz Nudosa frustran un asalto masivo de Magotkin en Arboleda Plateada. Las ilusiones llevan a miles de Blightkings a una ciénaga donde su corpulencia los hunde hasta la cintura, presa fácil para las enfurecidas Dryads. Mientras, las imponentes barreras de espinas señalan un final repentino para las alas enteras de Pusgoyle Blightlords y Plague Drones, que sólo detectan los letales bastiones protegidos por ilusiones cuando ya es demasiado tarde. 
  • Nubes bajas: Una brisa sacude el ambiente fétido de Ghyran, y algunos de los brotes viejos más ancianos sienten el cambio en el viento y el suelo. La podredumbre que ennegrece muchos enclaves, pero una extraña esperanza parece emanar de las nubes de tormenta. 

Era de Sigmar[]

  • Estalla la tormenta: Comienza una nueva era cuando Sigmar lanza a sus Stormcast Eternals. Con la captura de Portales del Reino, el Dios Rey espera establecer cabezas de playa en los demás reinos y frenar el flujo de refuerzos del Caos. Aun que desconfían de los forasteros, mu chas arbolegiones Sylvaneth ansian vengarse y van a la batalla junto a las Huestormentas de Sigmar.
  • Las puertas del amanecer: La primera victoria de los Stormcast Eternals en el Reino de la Vida se debe a los Hallowed Knights. Aliados con una arbolegión de Cima de Robles, cierran un Portal del Reino corrompido por el Caos en el Pantano Ghyrtract. Siguen más victorias, y las Huestormentas buscan a Alarielle, quien se niega a abandonar su retiro.
  • La caída de Athelwyrd: Los Stormcast Eternals encuentran el enclave oculto de Alarielle, Athelwyrd, pero al hacerlo, revelan su ubicación a las fuerzas del Caos. Ayudada por la Dama de las Enredaderas, la diosa escapa perseguida de cerca por el enemigo.
  • Reina de la malicia: Tras la caída de Athelwyrd, la conmoción es patente en las raíces del reino hasta el punto que muchos Sylvaneth creen muerta a su diosa. Ante el vacío de poder, Drycha afirma que Alarielle ha muerto. Varios clanes de diferentes claros, especialmente Bosqueterror, se comprometen con Drycha, y esta reúne una arbolegión compuesta por miles de Parias que comienzan a atacar en Ghyran a todos los que no son Sylvaneth.
  • Fin del ciclo: Transformado su organismo por el cambio, Alarielle se convierte en una vaina de alma, vulnerable ante el enemigo que rodea a las modestas fuerzas de Sylvaneth y Stormcast Eternals que la protegen. En una serie de batallas en Ghyran, las huestes de Torglug el Despreciable buscan capturar a la Reina del Bosque Radiante. Gracias a infinidad de actos heroicos, la inesperada llegada de un ejército Seraphon liderado por un Slann Starmaster y el noble sacrificio de la Dama de las Enredaderas, la vaina del alma de Alarielle llega a la cima de Cumbre Piedranegra, donde absorbe la esencia de la gloria y el poder de los restos de héroes fallecidos.
  • Hondonada negra: Durante la Batalla de Hondonada Negra, varios clanes Bosqueterror se ven obligados a aliarse con una fuerza de Hallowed Knights para repeler una infestación grot. A los guerreros de Sigmar les horroriza el rencor y la crueldad de sus aliados.
  • La agitación: Los nueve clanes raíces de Buena cosecha asedian Espina Inmunda en Ghyran. Aunque muchos de los espíritus del bosque perecen, una banda de Treelords derriba la Puerta Supurante y cientos de Dryads acce den al Dreadhold. Putrus, Señor de la Podredumbre, es empalado en sus propias almenas. La Reinasauce de Buena Cosecha asegura que la victoria es señal de nueva esperanza. Como respuesta, las arboledas de vainas de almas de los clanes de Buena Cosecha florecen en los Reinos Mortales, restituyendo las pérdidas del claro y alumbrando nuevos clanes.
  • Venganza de corazón: Con la ayuda de una constelación Seraphon, los clanes de Bosque Corazón en Ghur se vengan por fin matando al Daemon Prince de tzeentch que siglos atrás conquistó el enclave de Verdantia, reduciendo la fortaleza del usurpador a escombros tras una década de batallar.
  • Los hijos de Behemat: Tras la muerte de la bestia divina zodiacal Behemat, los últimos hijos del gargant vagan extraviados por Ghyran. Sabios y compasivos, los clanes de Cima de Robles acogen a los poderosos aliados en sus tierras.
  • Renacimiento: Renacida, Alarille brota con un canto de venganza. Una oleada mágica recorre los Reinos Mortales, y cada arboleda de vainas de almas sustenta nuevas generaciones Sylvaneth, incluidas nuevas formas creadas para la guerra. Se llama a los dispersos Hijos de Durthu, y se lleva a cabo un Consejo para comenzar a reunir las arbolegiones.
  • Cierre del portal Génesis: Junto con las Huestormentas de Sigmar, Alarielle lidera a los Sylvaneth contra las fortalezas del Caos conocidas colectivamente como Anillo de la Corrupción. La Reina Eterna derrota a los Glottkin y logra cerrar el Portal Génesis, el acceso que llevaba a Todaspartes, cortando el flujo de las fuerzas de Archaon hacia los Reinos de Jade.
  • Ciclo de renovación: Todos los claros envían arbolegiones se reúnen para expulsar a sus enemigos, iniciando el largo proceso de purificación. Se siembran Wildwoods en áreas arrasadas o contaminadas por los muchos invasores de Ghyran.
  • Luna del cazador: Por toda Ghyran, los Kurnoth Hunters refuerzan los claros. En algunos puntos los Espiritus Libres atacan solos. En Portal Yunque, una arbolegión de los cien elementos arrebata el Portal de las garras del Clan Feesik, mientras que en Aquia los Hunters derriban la isla viviente de Bloatus.
  • Semillas de esperanza: En el Reino de Jade de Thyria, la Reina Eterna lleva las arbolegiones a la victoria contra los skaven del Clan Morbidus. Luego usa su magia para erigir la primera de las ciudades llamadas Semillas de Esperanza, y ofrece esta Ciudad Viviente a sus nuevos aliados, a cambio de su custodia de los bosques recién plantados que la rodean. Otras urbes también reciben estos regalos como la industrial Fortaleza Aguagris y la ciudad construida de las ruinas, Phoenicium, pronto la seguirán.
  • Una senda restaurada: A pesar de su descontento, los clanes Bosque Terror luchan junto a los de Cortezaférrea y Cima de Robles para repeler la Marea Colmillo Viruela. Con la derrota de este mal, se purifica un trecho de la Senda Casca Delante, abriendo afluentes a lo largo de los Reinos de Jade.
  • Venganza de los cazadores: En los Bosques Brumosos de Shae Rahat, la Cacería Salvaje es liderada por una punta de lanza de Kurnoth Hunters y de Tree-Revenants en busca de la Great Unclean One Grumulok y su hueste. Para cuando acorralan a la sembradora de plagas. El propio terreno se ha vuelto en contra de los invasores del Caos.
  • El auge de los wildwoods: Con Alarielle en plena floración, sus hijos resurgen en los Reinos Mortales. Los Sylvaneth crecen, con arboledas de vainas de alma de las que brotan nuevos espíritus del bosque en números no vistos desde la Era de los Mitos. El cántico espiritual vibra audiblemente en el ambiente. En frentes innumerables, las hordas del Caos son rechazadas por vengativas arbolegiones Sylvaneth. Surgen nuevos Wyldwoods para reemplazar los paisajes devastados y corruptos.
  • Abundan los aliados: Los Sylvaneth encuentran en los Stormcast Eternals buenos aliados en cientos de batallas, y hacen causa común con muchas otras facciones. Algunos, los Fyreslayers, Kharadron Overlords y Seraphon, son razas fieles a su palabra. Otras coaliciones, como las formadas con las Daughters of Khaine, ogors e Idoneth Deepkin, se muestran menos estables, y los distintos bandos a veces recuperan la desconfianza mutua o incluso la abierta hostilidad una vez destruido el enemigo común.
  • La Ghoul mere: Cuando los habitantes de Fortaleza Aquasgrises talan el frondoso terreno en torno a la ciudad y su industria lo convierte en un pantano contam nado, Alarielle envía arbolegiones de Bosqueterror al mando de un Treelord llamado Roble Pálido para bloquear el asentamiento y proteger lo que queda. La zona se convierte en la tierra de nadie llamada Ghoul Mere. La agresión Sylvaneth es seguida por negociaciones en las que Roble Pálido acepta permitir una sola ruta de entrada y salida de la ciudad para que sus habitantes eviten el hambre, pero cualquiera que se aparte del camino es asesinado de una manera horrible.
  • Hammerhal Ghyra: Se funda Hammerhal, la Ciudad de Dos Colas. La mitad de la floreciente metrópolis, Hammerhal Ghyra, se halla en el Reino de la Vida; la otra, Hammerhal Aqshy, se ubica en el Reino de Fuego.
  • Alarielle avanza: La Reina Eterna parece omnisciente, pues emerge de las raíces del reino para dirigir una campaña incluso cuando otra está terminando de consolidar su victoria. Es la salvadora de Erosia, heroína de Reunión de Claros de Thyria, y la arquitecto tras la destrucción de las Torres de Invidia. Pero siempre hay más bastiones del Caos para erradicar, y con el progreso de los Sylvaneth surge una nueva amenaza.
  • Extraños signos en Shyish: Tras escuchar las repetidas afirmaciones de una creciente amenaza nigromántica, la Reina Eterna aprovecha la malicia vengativa de Drycha y el Claro Bosqueterror para convencerlos de localizar el origen del peligro. Drycha viaja a Shyish, y varios clanes Bosqueterror hunden sus raíces en la Desolación de Machala. Simultáneamente, Alarielle manda a arbolegiones por los Reinos Mortales a cazar y eliminar a espíritus fugitivos, así como a practicantes de la nigromancia. Muchos magos mor tales son asesinados, y sus espíritus difuntos son enviados al inframundo de Machala, donde Drycha espera como una araña en su red para extinguirlos para siempre.
  • El necroseismo: El ritual orquestado por Nagash se desencadena prematuramente, dan do pie a una inundación de magia de la muerte para cubrir los reinos. Los muertos se alzan incontables, y tanto los espíritus malignos como los hechizos permanentes atacan a todo ser vivo. Los enclaves Sylvaneth son atacados por doquier. Muchos claros se contentan con retirarse para esconderse y capear el temporal de no muertos, pero Alarielle hace un llamamiento para que marchen las arbolegiones y expulsen a los invasores.
  • Ira desatada: Grandes huestes de Nighthaunts arrasan los lugares sagrados recién purificados, como Cascada Santa y el bosque de algas que rodean las Islas Sanctum, moviendo a la ira a Alarielle. Acompañada por los Hijos de Durthu, la diosa recorre las realidad des para sanar de nuevo esas tierras mágicas. Cuando ve que las tribus humanas locales no han hecho nada para evitar que los muertos vivientes tomen Cascada Santa, son también castigados con la muerte.
  • La luna malvada crece: Se observa la luna malvada en el cielo, anunciando las invasiones grots que la veneran como deidad y las migraciones masivas de troggoths. Por todos los Reinos Mortales, los Sylvaneth se enfrentan a ellos en batalla, defendiendo el enclave de Neith'y'G'allich, aplastando las tres cabezas de la Squigalancha de la Muerte y frenando los desmanes del Lunarka Gribble Hook.
  • El vaivén: La Guerra de la Vida sigue siendo una crisis en Ghyran, pero las fuerzas del Caos en retirada disfrutan de un respiro mientras los Sylvaneth vuel can la atención en las amenazas de no muertos y pieles verdes. Hombres bestia, skaven y seguidores de Nurgle consolidan ejércitos, refuerzan fortalezas y despojan libremente las tierras que siguen bajo su control. Entre las atrocidades se cuentan el saqueo de Gnarlknot y la caída de Dru'thar. En la terrible Batalla de las Seis Torceduras, el maníaco Grey Seer Krektus desata docenas de hechizos permanentes, y voraces hombres rata surgen de madrigueras para devorar los lamentiri de los muertos. Parece que por cada victoria de Sylvaneth, se registra una pérdida igualmente importante en otros frentes.
  • Que reine la guerra: Desde lo alto de los restos del Roble de Eras Pasadas, Alarielle llama a todos los claros a lanzar una ofensiva total. Exige que las arbolegiones salgan a recuperar todos los lugares de poder perdidos, atacando primero Gran Catarata de Bosques Verdural, el Monte Viviente de Picos Lamentos, la Torre en ruinas de la Vid, en Verdia, y los Jardines Flotantes de Humidia. En Ghyran, el cántico espiritual vibra como nunca lo había hecho mientras la Estación de guerra cobra mayor intensidad camino a su crescendo.

 Fuentes[]

  • Battletome: Sylvaneth (segunda edicion)
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