Dankhold Troggbosses.png

En las cuevas más profundas y extrañas son conocidas por las grots como la Tenebrosa. Más que simples cuevas, estos son lugares de tristeza elemental donde la oscuridad es lo suficientemente espesa como para sofocar a los seres vivos y una humedad fría se instala en los huesos de cualquier desafortunado como para perderse en las profundidades. En algunos lugares, las sombras se coagulan en meras que pueden tragarse a un hombre entero. En otros, las cavernas mismas desarrollan una cruda sensibilidad, crujiendo colmillos pedregosos y gruñendo amenazas entre ellos en voz baja.

Los Dankhold Troggbosses gobiernan sobre estas profundidades. Son los pequeños reyes de estos lugares extraños y las criaturas que la habitan. Los troggbosses son enormes y, a menudo, los mayores de sus monstruosas subespecies. Cuentan con cuerpos espesos con hongos embrujados, depósitos estalagmitas acumulados y capas de limo que gotea. El hedor de la humedad antigua que flota en los pliegues de sus pieles de cuero es suficiente dura como apra protegerles de lo que sea. Los enormes puños de los troggbosses pueden apretarse con una fuerza tan lenta y salvaje que pueden hacer que un guerrero armado se desmorone en tantos restos y pulpa ensangrentada. Lo más importante de todo, los Troggbosses exudan un sentido subconsciente de poder y autoridad que otras bestias subterráneas se inclinan instintivamente.

Es esta presencia lo que lleva a otros troggoths, sin mencionar todo tipo de otras criaturas subterráneas, a seguir el ejemplo de un Troggboss. Nadie está realmente seguro de por qué los Troggbosses se despiertan de sus sueños en sus profundos y húmedos refugios y comienzan a avanzar hacia el mundo de la superficie, pero una vez que parten, son casi imparables. Tras este despertar son seguidos por inumerables criaturas como los murcielagos squigs, gitgrabbers y por supuesto otros troggoths, algunos de ellos adoptados como mascotas por el monstruo de ojos bizcos. Los troggoths y los grots también se congregan detrás de ellos, el primero con una aceptación instintiva, el segundo escondiéndose en la sombra tranquilizadora del Troggboss mientras camina hacia la batalla.

Una vez en batalla, un Dankhold Troggboss es un temible oponente. Levanta un enorme garrote que balancea en arcos atronadores, tirando filas enteras del enemigo con cada golpe. Su dura piel vuelve a crecer por el momento, dejando heridas curativas ante los ojos horrorizados del enemigo.

Lo peor de todo es que muchos Troggbosses obtienen tesoros brillantes de sus víctimas caídas. Enganchan lo que es brillantemente porque sus mentes simples aprecian su brillo, pero el resultado es que muchas de estas bestias luchan inadvertidamente llevando talismanes de protección hechicera, potentes amuletos de la suerte y otros arcanos extraños que los hacen más peligrosos que nunca.

Fuentes[editar | editar código]

  • Battletome Gloomspite Gitz
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