Sigmaroteca
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La Guerra entre el Cielo y el Inframundo fue un conficto militar que tuvo lugar en los inicios de la Era del Caos. Una guerra entre antiguos aliados que enfrentó a las fuerzas de Sigmar contra las de Nagash, este conflicto fue determinante para el destino de todos los Reinos Mortales.

Antecedentes[]

Durante los inicios de la Era del Caos Archaon invadió Shyish con ejércitos inmensos, enviando tanto a decenas de miles de esclavos bárbaros como sus fuerzas de élite de la Varanguard. Estas fuerzas se vieron apoyadas por las fuerzas de los taimados Skaven y por las legiones demoníacas que fueron invocadas por los hechiceros de Archaon. Esta inmensa hueste resultó ser imparable y Sigmar, el teóricamente aliado de Nagash, no apareció por ninguna parte. Esta afrenta sería recordada en el futuro por el gran nigromante.

La principal estrategia de Archaon para conquistar los Reinos Mortales consistió en intentar tomar el control del nexo entre Reinos conocido como Todaspartes. Se trataba de un lugar situado fuera de todos los reinos pero que los conectaba a todos entre ellos. En cada uno de los Reinos Mortales había un único Portal del Reino conectado con Todaspartes, y en torno a dichos portales se alzaban enormes ciudades y fortalezas conocidas como las Omnipuertas. Estos enclaves resultaban enormemente estratégicos, pues guardaban la ruta más grande y estable entre los Ocho Reinos. Así comenzaron las Guerras del Nexo, y el destino mismo contuvo la respiración expectante ante su resultado.

La Guerra entre Nagash y Sigmar tuvo consecuencias desastrosas para los Reinos Mortales

El inevitable destino de las Guerras del Nexo se decidió en el Reino de Shyish. Archaon mandó un poderoso contingente a la conquista del Arco de Syish, el Portal que conectaba este reino con Todaspartes, y Sigmar envió desde Azyr una enorme hueste para combatir junto a las fuerzas de Nagash. Pero las fuerzas del Gran Nigromante nunca aparecieron, provocando que los seguidores del Dios-Rey sufrieran una costosa derrota.

Según otras fuentes, en mitad de la contienda las fuerzas de Nagash atacaron sin previo aviso a las fuerzas de Sigmar.

En cualquier caso, Sigmar dejó de actuar como el Dios Rey diplomático en que se había convertido y recuperó su aspecto de dios guerrero bárbaro de antaño. Gorkamorka había vapuleado la alianza de Sigmar la había dejado en un segundo plano, Malerion la había trastocado activamente y Alarielle casi la había olvidado. Cuando las fuerzas de la Muerte se volvieron contra el ejército de Sigmar, fue demasiado para él. Quizás el puente entre reinos podría haber sido defendido, pero Sigmar se marchó, furibundo por la traición de Nagash. Mientras las fuerzas del Caos capturaban el portal al que había acudido en su defensa, Sigmar atacó Shyish en busca de Nagash. Este enfrentamiento fue conocido como La Guerra entre el Cielo y el Inframundo.

Fuerzas en combate[]

Fuerzas del Orden[]

El Dios-Rey Sigmar

Por parte de las fuerzas del orden, muchas de las referencias parecen indicar que el Dios-Rey Sigmar Heldenhammer combatió en solitario durante toda la guerra. Aún así, dado lo prolongado del conflicto probablemente acudiera a las diferentes batallas apoyado por fuerzas leales. De hecho sabemos que tras la batalla en la que combatió con Katakros ordenó a algunos de sus sirvientes que encerraran el espíritu de su rival, lo que parece indicar que al menos en esa batalla no combatió en solitario.

Fuerzas de la Muerte[]

Nagash, el Gran Nigromante

Las fuerzas de la muerte estuvieron lideradas por el Gran Nigromante Nagash. Sabemos que se vieron involucrados en el conflicto muchos de sus principales generales, incluyendo al Mortarca Katakros, y buena parte de sus ejércitos.

Terreno[]

La Guerra entre el Cielo y el Inframundo tuvo lugar en varios Inframundos del Reino de Shyish.

Desarrollo[]

Sigmar buscó al traidor por todo Shyish. Ante las puertas de cada uno de los inframundos, Sigmar vociferaba su desafío y llamaba a Nagash cobarde, tildándolo de traidor y embustero. Los emisarios del autoproclamado Dios de la Muerte fueron pulverizados antes de poder entregar sus mensajes. Las huestes enviadas en su contra no pudieron refrenar la ira justiciera de Sigmar. En otros reinos las civilizaciones ya empezaban a caer bajo la sanguinaria acometida del Caos, pero su dios protector hacía oídos sordos a las súplicas desesperadas, pues aún no había agotado su cólera.

En su forma guerrera Sigmar era prácticamente invencible

Fue durante estas guerras cuando Sigmar liberó por accidente al Rey Carroñero, un poderoso y enloquecido vampiro que había sido encarcelado por Nagash. Conocido anteriormente como Ushoran el bello, el gran nigromante lo desfiguró como castigó por una afrenta y, enloquecido, causó una gran devastación hasta terminar encarcelado. Una vez libre, extendió su locura por el reino siendo este el origen de las demenciales Flesh-eaters Courts.

Pese a sus muchas victorias, Sigmar no pudo hacer justicia con Nagash. En dos ocasiones acorraló al Gran Nigromante, y cruzó espadas con él, pero ambas veces Nagash se sirvió de la magia negra para huir. En las orillas del Lago Lethis Sigmar luchó contra Katakros, uno de los Mortarcas de Nagash, al cual derrotó en combate singular. A pesar de la potencia del Ghal Maraz, el espíritu de Katakros no fue completamente eliminado, razón por la cual el dios-rey ordenó que fuera encerrado en una Criptormenta.

Mientras Sigmar machacaba a los ejércitos de los muertos, su furia se atemperó. Sus propios mensajeros, a los que había estado ignorando durante mucho tiempo, portaban peticiones urgentes de reinos asediados. Sin completar su venganza, Sigmar volvió la espalda al Reino de Amatista y se puso a la cabeza de sus ejércitos para rescatar cuanto pudiera de los saqueadores del Caos.

Consecuencias[]

El tiempo que Sigmar perdió intentando vengarse de su antiguo aliado fue aprovechado por los poderes ruinosos par afianzar sus posiciones en los Reinos Mortales. Para cuando el Dios-Rey volvió a la batalla, el destino de las Guerras del Nexo estaba prácticamente decidido. Además, la Guerra entre el Cielo y el Inframundo aumentó aún más la brecha entre Sigmar y Nagash, haciendo aún más difícil que volvieran a hacer frente común contra sus enemigos.

Fuentes[]

  • Reglamento Age of Sigmar Segunda Edición
  • Battletome Legiones de Nagash
  • Battletome Nighthaunt
  • Battletome Ossiarch Bonereapers
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