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Las Guerras por los Portales fueron una serie de conflictos militares globales que se dieron al inicio de la Era de Sigmar en todos los Reinos Mortales a excepción de Azyr, aunque durante las guerras el reino de los cielos participó enviando tropas y suministros al resto de reinos. Las Guerras por los Portales fueron en su conjunto uno de los conflictos militares más importantes que se han dado la historia de los Reinos Mortales. Una ambiciosa ofensiva que inicialmente enfrentó a las fuerzas de Sigmar contra los ejércitos de los dioses del Caos, pero que no tardó en involucrar a otras muchas facciones. El conflicto se prolongó durante varios años y en el mismo tuvieron lugar centenares de enfrentamientos por todos los Reinos Mortales, exceptuando Azyr. Las guerras se iniciaron en el conocido como Día de la Venganza y terminaron en la Batalla por Todaspartes.

El Día de la Venganza Editar

Artículo principal : Día de la Venganza

 La derrota que sufrieron Sigmar y sus aliados en la Batalla de los Cielos Ardientes supuso el fin de una era. Tras una serie de batallas desesperadas el dios-rey se retiró al reino de los cielos con un enorme número de refugiados viendo que la victoria del Caos en el resto de los reinos era inevitable.

Tras su retiro a Azyr, Sigmar bloqueó mágicamente los portales que llevaban a su reino, siendo necesario que se abrieran simultáneamente desde ambos lados para romper su clausura.
Sigmaron 0

Sigmar creó vastas legiones con la intención de lanzar una contraofensiva en los Reinos Mortales

Con el paso del tiempo el dios-rey pudo preparar su contraofensiva gracias al aislamiento del reino de los cielos. Creó de esta manera nuevos y vastos ejercitos, pero dicho aislamiento resultó ser un arma de doble filo. Aunque podía desplegar a sus Stormcast en cualquier reino mediante sus rayos divinos, sus poderes no le permitían desplegar simultáneamente sus recién creadas legiones dado el enorme número de las mismas. Además este método no permitía participar al resto de ejercitos que aguardaban en Azyr, formados principalmente por humanos, Aelves y Duardin. Por todo esto, era necesario enviar vanguardias de Stormcast que conquistaran y fortificaran los distintos portales a Azyr transformando estos tanto en baluartes defensivos como en puntos de despliegue de tropas de refuerzo. El portal elegido para iniciar esta gran ofensiva se encontraba en el Delta Ígneo, una región de Aqshy. Sigmar no eligió de manera azarosa el lugar donde efectuar su primer ataque. El Delta Ígneo se encontraba en la Península Brimstone, rodeado por el Mar Vitriolo por el sur y el oeste. Un emplazamiento fácilmente fortificable que abría la oportunidad de extenderse por la Meseta Llagaígnea, una región al Norte de la península plagada de ruinas de emplazamientos de la Era de los Mitos.
Korghos Khul

Korghos Khul

En el momento en que se produjo la batalla la península estaba dominada por la Goretide de Korghos Khul. Hastiado de combatir contra oponentes indignos en una tierra baldía Korghos Khul aspiraba a conseguir la demonicidad. Para conseguir dicha recompensa buscaba agradar a su dios consiguiendo el cráneo de un enemigo lo suficientemente digno. Gracias a Rekh, uno de sus espias, descubrió el Portal Susurrante. Presintiendo que algún hecho extraordinario iba a ocurrir en las inmediaciones del portal, se dirigió hacia el mismo junto con una enorme hueste de guerreros de la Goretide. El plan sigmarita consistió en enviar una pequeña fuerza de asalto para que rompiera la clausura exterior que bloqueaba el portal, abriendo este y permitiendo el acceso al enorme ejército que aguardaba al otro lado. Desconocían si el portal estaría defendido por tropas enemigas, pero se consideraba probable esa posibilidad. Sigmar puso al mando de la fuerza de asalto a Vandus Hammerhand, uno de sus generales más prometedores.
Batalla Puertas susurrantes Batalla 1 Edición Ilustración

La Batalla del Portal Susurrante

Fue así como tuvo lugar la Batalla del Portal Susurrante. En esta contienda los Stormcast Eternals fueron puestos a prueba por primera vez contra las fuerzas del Caos. Mientras en Azyr se contenía la respiración, las fuerzas de Vandus consiguieron romper la clausura del portal a pesar de estar enormemente superadas en número. Por primera vez en siglos un Portal del Reino comunicado con Azyr se abrió, y una enorme hueste de Stormcast Eternals pasó a través del mismo. Las fuerzas de Korghos Khul fueron derrotadas por primera vez en cientos de años y se vieron obligadas a retirarse mientras los Stormcast por su parte consiguieron asegurar el portal.

Con la victoria de Vandus Hammerhand en la Batalla del Portal Susurrante se inició tanto la Era de Sigmar como las Guerras por los Portales. Decenas de destacamentos similares al de Vandus Hammerhand fueron enviados hacia puntos estratégicos situados en los diversos Reinos Mortales. Este fue el inicio de las conocidas como Guerras por los Portales

Estrategia inicial de Sigmar Editar

Tras la conquista del Portal Ígneo por parte de Vandus Hammerhand, Sigmar envió fuerzas de los Stormcast Eternals a decenas de localizaciones por todos los Reinos Mortales. En líneas generales, la estrategia de Sigmar en los primeros compases se resume en los siguientes puntos :
Emboscada khorne stormcast ilustracion

Se enviaron centenares de Hermandades Stormcast a combatir contra las fuerzas del Caos

  • Encontrar aliados: desde el inicio de la contienda Sigmar fue consciente de que sus fuerzas no eran suficientes como para derrotar por sí mismas a las fuerzas del Caos. Por ello muchas Hermandades Stormcast fueron enviadas con la misión de buscar aliados, ya fueran tribus humanas supervivientes o mercenarios Fyreslayer.  Se buscan tanto aliados mortales como divinos, intentando entablar contacto con Alarielle, Nagash o Gorkamorka.  

Durante los primeros compases de las Guerras por los Portales, los Stormcast Eternals consiguieron victoria tras victoria. A su favor jugó el factor sorpresa, puesto que las distintas oleadas de ataques llegaron de forma súbita y la falta de información llevó a muchos comandantes del Caos a subestimar a sus oponentes. Además, muchos ejércitos del Caos llevaban decenas o incluso centenares de años sin enfrentarse con oponentes que estuvieran a su altura, por lo que no estuvieron preparados para reaccionar convenientemente ante un ejército altamente organizado y disciplinado.

Cruzada Heldenhammer Editar

Sigmar ante dos Libertadores Prime -Liberators Prime Sigmaroteca

Sigmar envió a por el Ghal Maraz a una enorme fuerza dirigida por Vandus Hammerhand y Thostos Bladestorm

Durante la conquista de Anvrok, una región de Chamon, el Lord-Celestant Thostos Bladestorm descubrió una fortaleza que ocultaba el perdido martillo Ghal Maraz. Aunque el Stormcast y sus fuerzas murieron en el asalto a la fortificación, tras su Reforja informó a Sigmar del hallazgo. El Dios-Rey envió a Thostos y a Vandus Hammerhand al mando de 12 Huestormentas a recuperar el Ghal Maraz, una enorme movilización de fuerzas que pasaría a ser recordada como la Cruzada Heldenhammer. Esta odisea llevó a los Stormcast a recorrer dos de las islas flotantes de los Valles Colgantes de Anvrok derrotando a multitud de fuerzas enemigas en el camino. Finalmente, tras un agónico enfrentamiento contra nueve poderosos Demonios, Vandus consiguió recuperar el Ghal Maraz. Una vez en manos de Sigmar, el Dios-Rey entregó su martillo al Celestant-Prime, el más poderoso entre todos los Stormcast Eternals.

La Guerra de la Vida Editar

Protectors hallowed knights ilustracion 1

Stormcast Eternals de la Huestormenta conocida como los Hallowed Knights lucharon duramente contra las fuerzas de Nurgle en Ghyran

De entre todas las huestes enviadas por Sigmar a Ghyran para buscar a Alarielle, fueron los miembros de la Cámara Guerrera de los Steelsouls los que tuvieron éxito y hallaron el escondrijo de la diosa. Su líder, el Lord-Celestant Gardus Steelsoul, consiguió descubrir tras muchas penalidades el paradero de Alarielle. Sin embargo, y sin ser consciente, al guiar a sus camaradas al valle también les permitió el paso a los ejércitos de Nurgle. Los Sylvaneth al mando de Alarielle y los Stormcast intentaron expulsar a los enemigos, pero estos eran demasiados. Fue así como se inició una larga huida a través de muchos territorios del Reino de Ghyran. En los primeros compases de la odisea Alarielle llevó por sendas mágicas a los Sylvaneth y Stormcast que le escoltaban, pero en un determinado punto la diosa se quedó sin fuerzas y se transformó en una enorme y brillante semilla. A partir de entonces las fuerzas de Nurgle, al mando de Torglug el Despreciable, les acosaron sin descanso. Tras un sinnúmero de batallas y peligros, y con la inestimable ayuda del Celestant-Prime, los enemigos fueron derrotados y la semilla fue plantada. De esa forma renació la esperanza de que Alarielle resurgiera adoptando su forma guerrera.

Los Seraphon acuden a la batalla Editar

Los enigmáticos Slann vieron en los Stormcast Eternals de Sigmar a unos poderosos aliados en su feroz guerra contra el Caos. Aunque no se hizo ningún pacto con el dios-rey, las huestes de los Seraphon fueron enviadas en masa a los Reinos Mortales para intensificar la lucha contra los poderes ruinosos. En algunos campos de batalla las huestes invocadas por los Slann lucharon codo con codo con los Stormcast Eternals, reconociéndose como mutuos aliados e incluso compartiendo en algunos casos saludo marciales, aunque en muchos otros lugares ayudaron a los ejércitos de Sigmar de manera indirecta derrotando en solitario a oponentes poderosos y evitando que llevaran a cabo sus planes. En ejemplo se dio en Ghyran, cuando las fuerzas de Lord Xen’phantica impidieron que el Gran Demonio de Khorne Skarbrand emboscara a las fuerzas de los Sylvaneth y los Stormcast Eternals con el objetivo de capturar la semilla de Alarielle. Su ayuda permite asimismo que las fuerzas sigmaritas tengan el tiempo suficiente para fortalecer sus defensas en muchos enclaves, siendo los responsables ocultos de que muchas Fortormentas se construyan y, con el tiempo, se conviertan en Ciudades Libres.

Un nuevo Waaagh! Editar

Gordrakk

Gordrakk el Puño de Gorko

Los shamanes Orruk de las tribus Bonesplitter empezaron a sentir cada vez más indicios de que Gorkamorka se acercaba, y con él un nuevo Waaagh!. Entre los Ironjawz apareció Gordrakk el Puño de Gorko, un brutal Megaboss que afirmaba estar en comunión con su deidad. Sigmar intentó forjar una nueva alianza que permitiera aunar esfuerzos contra el Caos, pero resultó imposible encontrar a Gorkamorka y los intentos de diálogo con sus seguidores fueron en general infructuosos.

Muchos de entre los Beastclaw Raiders atendieron a la llamada de Gordrakk viendo en ella la voluntad de Gorkamorka.  Por su parte las tribus Bonesplitter asaltaron por igual a ejércitos Stormcast y del Caos siguiendo sus instintos de caza. De esta manera Gordrakk lideró ataques por diversos reinos derrotando a oponente tras oponente. Con cada una de sus victorias sus fuerzas aumentaron en número, constituyéndose paulatinamente en el Gran Waaagh! de Gordrakk.

Retorno de Nagash Editar

Ataque Nagash portal sin estrellas

El ataque de Nagash a los Portales sin Estrellas

Nagash, tras haber pasado centenares de años recuperando sus fuerzas, aprovechó el estallido de las Guerras por los Portales para iniciar su contraofensiva. El Gran Nigromante atacó de improviso los Portales sin Estrellas masacrando a sus enemigos sin compasión.

Aunque inicialmente Sigmar envió infructuosamente a muchos emisarios para renovar su antigua alianza con Nagash finalmente consiguió que algunas de sus fuerzas iniciaran conversaciones con el gran nigromante tras enviarlas en ayuda de Neferata, una de los principales generales del Gran Nigromante.

Primeras alianzas con los Aelves Editar

A Ulgu se enviaron emisarios para contactar con Morathi, una Aelf de gran poder líder de un culto adorador de la deidad guerrera Khaine. Morathi mantuvo sus templos ocultos hasta que llegó el momento más propicio a sus designios. Cuando ese tiempo llegó, las guerreras Aelves conocidas como las Hijas de Khaine apoyaron a los Stormcast Eternals en la Batalla de Dolmen Heights. Desde ese día las furiosas guerreras pasaron a apoyar a las fuerzas de Sigmar y sus aliados por todos los Reinos Mortales.

Por otra parte, fuerzas de los Stormcast Eternals tomaron contacto con los Idoneth Deepkin en una desesperada batalla en las costas de Ghur en la que ambas facciones unieron sus fuerzas contra una hueste del Caos. Los Idoneth habían permanecido aislados en las profundidades de los océanos desde que escaparon de su creador, Teclis el Iluminador, en la Era de los Mitos. Aunque Sigmar envió emisarios con la intención de forjar una alianza con los Idoneth, la mayoría de sus enclaves rechazaron la oferta y sólo el gran rey Volturnos la aceptó. De esta manera, los Idoneth no participaron apenas en las Guerras por los Portales pero se crearon los cimientos para futuras colaboraciones.

Contraofensiva de Archaon Editar

Archaon, consciente de la importancia de la ofensiva de Sigmar, empezó a organizar su propia contraofensiva. Su primera participación en las Guerras por los Portales fue en la Guerra del Tiempo Perdido. Tras  una sangrienta batalla en la que exterminó a los Hammerhands, Archaon consiguió esclavizar al Gran Demonio de Tzeentch conocido como Kiathanus. Antiguo miembro de los Tetrarcas de la Ruina, Kiathanus poseía una enorme cantidad de conocimientos que resultaron muy útiles para Archaon en los tiempos que se avecinaban.
Archaon Retrato

Archaon, Gran Mariscal del Apocalipsis

La contraofensiva de Archaon se efectuó en muchos frentes. Por una parte, envió a una gran cantidad de fuerzas del Caos a atacar las posiciones de los Stormcast Eternals mientras reforzaba simultáneamente enclaves estratégicos con el objetivo de evitar que cayeran en manos enemigas. Organizó una gran ofensiva en Shyish para intentar eliminar a Nagash antes de que recuperarse su antiguo poder, y envió a sus hechiceros a la búsqueda de candidatos para formar parte de la Varanguard, su fuerza de élite. Sin embargo todas estos estrategias resultaron en meros distracciones comparadas con su complejo y audaz plan de conquista de Azyr.

Con la ayuda involuntaria de Kiathanus Archaon planeaba encontrar a diversas Bestias Divinas, criaturas titánicas cuyo poder rivalizaba con el de los dioses, con el objetivo de someterlas y enviarlas a la conquista de Azyr, el reino del propio Sigmar. Esto forzaría al dios-rey a replegar sus ejércitos y a abandonar nuevamente el resto de reinos. Con la mayoría de Portales del Reino de Azyr activados, esta vez Sigmar no podría ocultarse y terminaría por capitular.

La búsqueda de las distintas Bestias Divinas constituyó en la mayoría de los casos una tarea compleja que requirió años de preparación y en la que fue necesario implicar a agentes de todo tipo. Aunque muchos de estos aliados involuntarios no formaban parte de las fuerzas de Archaon, ninguno fue lo suficientemente insensato como para negarse a obedecer al gran Mariscal del Apocalipsis. Los intentos de Archaon tuvieron diferentes grados de éxito:

  • Argentine, la bestia plateada, había sido tentada tiempo atrás por Tzeentch. A Archaon le resultó sencillo por lo tanto que se uniera a su causa.

De esta manera, puede considerarse que la estrategia de Archaon fracasó. El Mariscal del Apocalipsis consiguió solamente el control total de Argentine, dado que Ignax fue marcado por los Fyreslayers. Aun así este resultado requirió de un gran esfuerzo militar por parte de sus oponentes. Si asimismo consideramos el resto de ofensivas dirigidas por Archaon en las Guerras por los Portales, resulta indudable que su participación en este conflicto fue crucial y que redujo considerablemente los resultados de la ofensiva de Sigmar.

Construcción de Fortormentas Editar

Durante los largos años que duró el conflicto las fuerzas de Azyr fortificaron con todos los medios disponibles los distintos Portales del Reino que fueron conquistando los Stormcast Eternals. Para albergar a las guarniciones Stormcast encargadas defender estos enclaves se construyeron en el centro de los mismos las fortalezas conocidas como Fortormentas. En torno a las Fortormentas las improvisadas defensas iniciales se fueron reforzando y ampliando, creándose nuevas murallas e instalaciones que lentamente fueron poblándose con refugiados llegados de Azyr y supervivientes de otros Reinos Mortales.

Asalto a las Omnipuertas Editar

Buena parte de los esfuerzos militares de los Stormcast Eternals fueron encaminados a la batalla que determinaría el resultado de las Guerras por los Portales: un asalto a las fortalezas que protegían los distintos Portales del Reino que conectaban con Ochopartes. Cada una de estas fortalezas, conocidas como las Omnipuertas, eran en sí mismas formidables y prácticamente inexpugnables. Se trataba de un plan ambicioso con el que Sigmar pretendía aislar los dominios de Archaon del resto de Reinos Mortales.
Ataque portal brimfire 1edicion ilustracion

Asalt la Omnipuerta de Aqshy

El asalto fue masivo y se produjo de manera simultánea en las distintas Omnipuertas con diversos resultados:
  • En Shyish, Nagash envió mensajeros a las fuerzas de Sigmar indicando que apoyaría el ataque contra la Omnipuerta de Gothizzar. Sin embargo sus fuerzas nunca aparecieron, y los ejércitos Stormcast se sacrificaron hasta el último hombre en un asalto destinado al fracaso.
    Ataque Gothizzar

    El asalto fallido a Gothizzar se saldó con las vidas de todos los Anvils of Heldenhammer que participaron en el asedio

  • En Chamon, el portal que llevaba a Ochopartes era conocido como el Portal Mercurial. La Omnipuerta que lo protegía era un conjunto de fortalezas conocido colectivamente como los Ferrobastiones. Diseñada por el dios herrero Grungni, esta Omnipuerta se consideraba como inexpugnable y fue la última en ser conquistada por las fuerzas del Caos. De hecho, tras ocho intentos fallidos el propio Archaon sólo pudo conquistarla haciendo uso de la magia y la traición. Sigmar envió al asedio de los Ferrobastiones a un contingente de Stormcast Eternals apoyado por Fyreslayers de diversas logias. Tras largas deliberaciones sobe como asaltar de forma efectiva la Omnipuerta, fue el Runefather Hursgar-Grimnir da la logia Greyfyrd el que dió con la solución proponiendo que algunos de sus Duardin de confianza construyeran un túnel que pasara por debajo de las fortalezas. Este equipo estaría acompañado por una Hermandad Stormcast dirigida por el Lord-Celestant Thostos Bladestorm, el cual una vez dentro se dividiría en dos grupos destinados a permitir el paso al resto de fuerzas asediantes y a sellar la Puerta Mercurial respectivamente. Este audaz plan funcionó a la perfección, hasta el punto de que se reveló el guardián oculto de la fortaleza, la Bestia Divina Argentine. La aparición de este titánico ser puso en riesgo toda la operación, pero la llegada repentina del dragón estelar Dracothion igualó nuevamente la contienda cuando ambas Bestias Divinas se enzarzaron en un feroz combate sobre la fortaleza. Aunque finalmente fue Dracothion el que ganó el duelo, tuvo que retirarse a causa de las heridas sufridas durante el mismo. Tan cerca estuvo la victoria sigmarita, que se hizo necesaria la participación del propio Archaon al mando de su Varanguard para evitar la reconquista de los Ferrobastiones. Ante unos oponentes tan poderosos la fuerza de asalto fue rápidamente eliminada y el asedio a la Omnipuerta finalmente fracasó.
    Asalto portal mercurial archaon

    Archaon, al mando de su Varanguard, frustró los planes de conquista del Portal Mercurial

  • Los asaltos a las Omnipuertas de Hysh y Ulgu se llevaron a cabo, pero ninguno de los supervivientes pudo explicar con claridad qué fue lo que encontraron dad la naturaleza de ambos reinos. En cualquier caso ambos se mantuvieron bajo el control de Archaón.
  • De entre todos los portales que llevaban a Ochopartes, Puertasfauces era el más singular puesto que se encontraba atrapado en la garganta de un titánico gusano conocido como Fangathrak. Tras conquistar Ochopartes los seguidores de los dioses oscuros encadenaron las fauces del gusano para mantenerlas siempre abiertas, amarrando estas cadenas a seis fortalezas vivientes. Estos bastiones se encontraban sobre gigantescas criaturas similares a cangrejos de manera que por mucho que Fangathrak intentara liberarse las criaturas siempre le seguían manteniéndolo cautivo de manera permanente. Ya fuera por casualidad o por la acción de Gorkamorka, Fangathrak terminó acercándose a territorio Orruk poco antes de la ofensiva Stormcast. Así, cuando los guerreros de Sigmar llegaron al campo de batalla encontraron a los defensores de Puertasfauces enzarzados en una cuenta batalla con los Ironjawz. Aunque el cometido de los Stormcast Eternals no era combatir contra los Orruk, los pielesverdes no compartían esa visión por lo que la contienda rápidamente degeneró en una batalla a tres bandas. La enorme cantidad de refuerzos caóticos que llegaban desde Ochopartes provocó que la batalla se alargase durante días, pero la situación cambió repentinamente con la llegada del Gran Waaagh! de Gordrakk. Atacando por igual a las fuerzas del Caos y a los Stormcast, la horda pielverde presionó hasta llevar el combate a las cercanías de Puertasfauces. Tras derrotar al último de los líderes de la hueste caótica, Gordrakk lanzó un poderoso rugido que dió a Fangathrak el impulso necesario para tirar fuertemente de sus cadenas y sumergirse bajo tierra destruyendo las fortalezas que lo mantenían cautivo. Ningún Stormcast o seguidor del Caos sobrevivió aquel día a la furia de los Orruk.
    Puertasfauces gordrakk

    Las imparables huestes de Gordrakk arrasaron tanto con los Stormcast Eternals con los seguidores del Caos que protegían Puertasfauces

  • De entre todas las Omnipuertas el Portal Brimfire de Aqshy era el más importante para Sigmar. Por una parte su conquista significaba debilitar tanto a Archaon como a Khorne dado que el belicoso dios del Caos era el que más influencia tenía sobre el reino del fuego. Pero sobretodo conquistar ese portal significaba para el dios-rey resarcirse de la peor de sus derrotas, puesto que en dicho portal se produjo la Batalla de los Cielos Ardientes. Para acceder al portal de Aqshy era necesario conquistar las ocho impenetrables fortalezas que la protegían, tarea que requería, además de un asalto masivo, una serie de ataques rápidos y contundentes con fuerzas de asalto preparadas para ello. Las fortalezas contaban con protecciones antimagia que impedía que se pudieran enviar efectivos desde Azyr hacia cada una de ellas, por lo que se enviaron fuerzas voladoras equipadas con jabalinas especialmente creadas para atraer los relámpagos de Sigmar y las fuerzas que transportaban. El plan funcionó en las siete primeras fortalezas, a las que se enviaron sendos destacamentos de Stormcast desde Azyr. Pero en la última fortaleza Archaon había encadenado al Portal Brimfire a Skarbrand, un rabioso y poderoso Gran Demonio de Khorne que derrotó fácilmente la fuerza de asalto sigmarita. El oficial al mando de este destacamentto apreció que Skarbrand atacaba tanto a amigos como a enemigos presa de una furia salvaje, por lo que decidió liberarlo con un ataque suicida. Mientras tanto, el resto de fortalezas fueron cayendo paulatinamente gracias al esfuerzo combinado de los Stormcast y sus aliados Fyreslayers contratados para la ocasión. En una de las fortalezas Archaon había situado a la Bestia Divina Ignax, la cual abrasó con sus llamaradas a guerreros de ambos bandos. Desgraciadamente para las fuerzas del Caos, los Fyreslayers que habían colocado una runa en el dragón solar se encontraban en el ataque, y tomaron temporalmente el control de Ignax dirigiendo a la bestia contra sus enemigos durante un tiempo antes de que el dragón solar se liberara y marchara en libertad. Mientras tanto Skarbrand, preso de una furia ciega, masacró a los refuerzos llegados desde Ochopartes, invocando con tal matanza a una legión demoníaca. La hueste de Skarbrand y los atacantes sigmaritas restantes, liderados por Vandus Hammerhand, asaltaron simultáneamente la séptima fortaleza. En la batalla final Vandus y Skarbrand se enfrentaron en un duelo del que Vandus salió victorioso. De esta manera el Portal Brimfire fue conquistado.

En líneas generales, el asalto a las Omnipuertas no cumplió sus objetivos puesto que solo se aseguraron dos de los siete portales asediados, los de Aqshy y Ghyran. Sin embargo Archaon  conservó solamente el control de los portales de Chamon y Shyish, mientras que el de Ghur se perdió. De esta manera, para las fuerzas de Sigmar se abrió la posibilidad de aprovechar la nueva coyuntura para afianzar sus conquistas en los diferentes reinos, principalmente en Aqshy y Ghyran. Fue así como las Guerras por los Portales llegaron a su conclusión.

 Fuentes Editar

  • Reglamento Age of Sigmar primera edición
  • Reglamento Age of Sigmar segunda edición
  • Battletome Stormcast Eternals 2018 
  • Battletome Sylvaneth 2019 
  • Battletome Fyreslayers 2019 
  • Battletome Idoneth Deepkin 
  • Battletome Daughters of Khaine 
  • Battletome Seraphon 
  • Battletome Blades of Khorne 2019 
  • Battletome Magottkin of Nurgle 
  • Battletome Disciples of Tzeentch 
  • Battletome Ironjaws
  • Battletome Beastclaw Raiders
  • Battletome Bonespltter
  • The Realmgate Wars I: The Quest of Ghal Maraz.
  • The Realmgate Wars II: The Balance of Power
  • The Realmgate Wars III: Godbeasts
  • The Realmgate Wars IV: All-Gates
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