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Retrator korghos

(en construcción)

Entre los más grandes campeones mortales de Khorne, Korghos Khul ha hecho de la subyugación de Aqshy su cruzada personal. Es un guerrero poderoso y líder temible por igual, cuyo mastín demoníaco Grizzlemaw gruñe a su lado mientras su monstruosa hacha rasga la realidad misma. Tal es la crudeza e intensidad de sus matanzas que son celebradas por el propio Khorne haciendo aparecer géiseres de sangre a su paso.

Los Reinos Mortales tiemblan ante el paso de Korghos Khul. Es un glorioso rey guerrero oscuro, el señor de una nación de asesinos y psicópatas. Sin embargo, y pese a sus espectaculares éxitos, Korghos Khul quiere más. Aspira a alcanzar la demonicidad, pero para ello ha jurado que conseguirá la cabeza de su eterno enemigo, Vandus Hammerhand.

Gracias al favor de su dios, Khul ha vivido en una guerra constante durante centenares de años. En todo ese tiempo ha participado en eventos de gran importancia, tanto durante la Era del Caos como durante las Guerras por los Portales, y en la actualidad representa una de las principales amenazas a la estabilidad de las ciudades libres de Aqshy.

Korghos Khul

Korghos Khul y Grizzlemaw

Descripción y Equipo Editar

Korghos posee una presencia colosal. Tanto su elaborada armadura escarlata como los craneos que la adornan le confieren un aspecto oscuro y extravagante, aunque dotado de majestuosidad. La parte superior de su rostro la lleva cubierta con una máscara de hueso pero la barbilla la lleva descubierta, revelando un trozo moteado de piel endurecida por la edad plagado de cicatrices y tatuajes en forma de serpientes.

Además de su armadura va equipado con una enorme hacha de doble hoja con el poder de rasgar la misma realidad. Korghos siempre va acompañado de Grizzlemaw, un enorme mastín demoníaco que le fue otorgado por el dios de la sangre.

Ascenso Editar

Korghos es originario del Gran Erial de Aqshy, en concreto de la región de Aridia. Aunque desconocemos el momento exacto de su nacimiento, sabemos que fue en las postimetrias de la Era de los Mitos. Tampoco tenemos datos de su infancia y juventud, pero ciertamente debió ser uno de los mejores guerreros de su tribu puesto que, cuando el señor de la guerra de Vanxia lanzó un desafío de derramamiento de sangre, Korghos ya tenía el título de Lord y fue el campeón elegido para representar a su región. La competición se produjo en las Islas Klavis, imponiéndose Korghos en la misma. Pero dicha competición guardaba un propósito oculto puesto que cuando la cifra de campeones muertos alcanzó el número ochocientos ochenta y ocho, el aire gritó, el agua ensangrentada hirvió y estalló un gran cataclismo. El Portal del Reino en el centro de las islas explotó y dejó en su lugar El Ojo, un agujero en la realidad que conectaba con los reinos demoníacos y del cual emergieron legiones de demonios aullantes.

Bloodletter

Huestes demoníacas asolaron durante esos días todo el Gran Erial

Las huestes demoníacas invadieron el Gran Erial mientras los dioses oscuros buscaban nuevas conquistas a la vez que competían entre ellos en una contienda en la que paulatinamente fue imponiéndose Khorne. Mientras que las distintas tribus autóctonas hacían frente a la amenaza de diversas formas, algunas otras aprovechaban la nueva situación para dar rienda suelta a sus instintos más bajos. La Goretide, la hueste de Korghos Khul, fue una de las primeras en adoptar el credo del dios de la sangre. A todos sus prisioneros se les daba la misma elección : participar en el banquete caníbal nocturno o pasar a formar parte del menú. Con esta salvaje y brutal filosofía las filas de la Goretide aumentan considerablemente en un corto período de tiempo.

Era del Caos Editar

Durante los inicios de la Era del Caos las terribles tácticas de Khul le permitieron tomar gran cantidad de tierra desde el Monte Vostargi hasta el Risco Vitriolus bajo la Península Brimstone. Las regiones más meridionales recibieron el nombre de Estragos de Khul. Las Islas de Gaitan, en esos tiempos hogar de monjes guerrero que buscaban la iluminación mediante la furia, fueron saqueadas y sus pagodas siempre ardfientes extinguidas con la sagre de sus guardianes. Las tierras situadas entre la Península Brimstone y la Meseta Llagaígnea se agietan y resecan debido a la enorme cantidad de sangre derramada, y pasan a ser conocidas como Las Costras.

Grizzlemaw Ilustracion

Tras la matanza de la tribu Direbrand, Korghos fue recompensado con la posesión de Grizzlemaw

Fue en esos tiempos cuando Khul obtuvo los distintos favores divinos gracias a los cuales se convirtió en un guerrero formidable. En recompensa por sus incontables actos de descarnada violencia, obtuvo una fuerza y velocidad antinaturales y la poderosa armadura que le protege, además de una vida muchísimo más larga que la de un humano corriente. Tras la conquista y posterior matanza en la Fortaleza Quemada encontró en la más profunda de sus bóvedas su monstruosa hacha demoníaca, una terrible arma con la capacidad de cortar la propia realidad y atrapar el alma de sus víctimas, llevándolas hacia los reinos demoníacos. Pero su mayor premio lo obtuvo gracias a la purga de la tribu Direbrand. Gracias a ese geocidio obtuvo a Grizzlemaw, el mastín demoníaco que le acompaña en todao momento y que representa en sí mismo una prueba incontestable de que Korghos cuenta con el favor de Khorne.

Fue en la purga de la tribu Direbrand cuando tuvo lugar uno de los episodios más determinantes de la vida de Korghos. En medio de la matanza Vendell Blackfist, el líder de la tribu Direbrand, osó retar a Korghos a combate singular. En esos tiempos Korghos ya había recibido multitud de dones de su dios, por lo que el guerrero humano no tenía ninguna oportunidad en un combate singular contra él. A Korghos le resultó dencillo desarmar y derribar a su oponente. Anteriormente había atrapado con su hacha las almas de los hijos de Vendell, y se dispuso a tomar el alma del líder de los Direbrand. Sin embargo en el último instante un potente relámpago cayó sobre el lugar donde se encontraba Vendell, haciéndolo desaparecer. Durante los proximos años Korghos nunca olvidó este episodio puesto que el líder de los Direbrand fue el primero y único que consiguió escapar del hacha de Khul.

Korghos Khul creó su base de poder en la Península Brimstone. Ordenó la construcción de los Fuertes Colmillo Dentado a lo largo de la costa de la península y de los Estragos de Khul para reforzar sus rutas de tráfico de esclavos y proteger la zona de conquistas marítimas vía el Mar Vitriolo. En esta época además se levantó al norte de región la masiva Pirámide Roja de Khul, formada por millones de cráneos de sus oponentes derrotados, provenientes principalmente de las tribus del Norte de la Península Brimstone. La pirámide se construyó adyacente a la Puerta de la Ira, un Portal del Reino que comunicaba con el reino demoníaco de Khorne. Millares de esclavos dirigidos por herreros demonios construyeron ocho torreones de bronce alrededor del portal apuntando en las direcciones de la estrella de ocho puntas del Caos. De los torreones emanaban hacia la Puerta de la Ira cadenas invisibles formadas por sentimientos funestos y salvajes. Estas cadenas mantenían esclavizado al portal, manteniéndolo comstantemente abierto. Al complejo formado por la Puerta de la Ira y los ocho torreones de bronce se lo pasó a conocer como la Fortaleza de Khul. Tal era el dominio de Korghos sobre la Península Brimstone que dicha fortaleza no poseía murallas ni protecciones exceptuando dichos torreones.

Sin embargo, esta supremacía trajo consigo una amarga consecuencia, puesto que al terminar con toda la oposición organizada Korghos se vió despojado de enemigos dignos, condenado a una guerra eterna en una región baldía. Korghos empezó a aspirar a conseguir la demonicidad como medio de escapar de una vida que le hastiaba profundamente. Para conseguir dicha recompensa buscaba agradar a su dios consiguiendo el cráneo de un enemigo lo suficientemente digno con el que rematar su Pirámide. Empezó una desesperada búsqueda por toda la Península Brimstone y sus alrededores. Para acelerar esta búsqueda, Korghos utilizó unos objetos arcanos similares a ojos. Korghos se dedicó durante un tiempo a coser estos artefactos en el rostro de los desdichados prisioneros que caían en sus manos. Estos ojos místicos le permitían a Korghos ver lo mismo que sus portadores, además de forzarlos a buscar sin descanso en nombre de su señor, por lo que el campeón de Khorne llenó literalmente de ojos todas sus tierras.

Guerra de la Península Brismstone Editar

Poco antes del Día de la Venganza Threx Skullbrand, uno de los lugartenientes de Khul, se encontraba acechando por la Península Brimstone al mando de un contingente de Blood Warriors. Formaban parte de una hueste mucho mayor dirigida por el propio Korghos Khul, el cual estaba cada vez más obsesionado con encontrar un oponente digno. Muchos miembros de la Goretide, entre ellos el propio Threx, estaban descontentos con lo que consideraban una conducta impropia y carente de violencia. Sin embargo seguían sus órdenes a regañadientes.  

Legiones de Sangre de Khorne Sigmaroteca

Threx al mando de un grupo de Guerreros de Sangre

Fue durante estos días cuando los hombres de Threx emboscaron a un grupo solitario de Bloodreavers. Threx eliminó con facilidad al líder de sus desdichadas presas y, justo cuando se disponía a terminar con la vida de otro Bloodreaver llamado Rekh, el propio Korghos Khul hizo acto de presencia y le obligó a perdonar la vida de los Bloodreavers restantes. Korghos convirtió a Rekh en su espía involuntario insertándole uno de sus ojos arcanos. Fue este espía el que a los pocos días descubrió el Portal Susurrante.  

En el mismo instante en que Korghos supo del misterioso portal dirigió a sus tropas hacia el mismo guiado por una poderosa intuición. La hueste de la Goretide llegó al portal en el mismo Día de la Venganza, poco antes de que tropas de los Stormcast Eternals fueran enviadas a conquistarlo. Fue así como se inició la Batalla del Portal Susurrante.    

Batalla Puertas susurrantes Batalla 1 Edición Ilustración

La Batalla del Portal Susurrante

La llegada de las huestes de Sigmar fue completamente inesperada, siendo trasladados al campo de batalla mediante poderosos relámpagos. Sin embargo poco duró la sorpresa inicial, puesto que las tropas del Dios de la Sangre reconocieron en los Stormcast unos enemigos dignos que creyeron enviados por su dios para otorgarles gloria en la batalla. Fue Vandus Hammerhand, con su brillante armadura y su fiera montura, quien más llamó su atención. Tras observar algo familiar en el guerrero recién llegado, Korghos sintió el deseo de derrotarlo y reclamar su cráneo.  

Mientras Korghos se aproximaba al general enemigo, se dió cuenta de que la hueste enemiga actuaba de forma extraña, protegiendo el portal abandonado mientras unos guerreros alados lanzaban relámpagos sobre el mismo. Khul ordenó inmediatamente que atacaran a dichos guerreros pero fue demasiado tarde, puesto que de alguna manera consiguieron reabrir el Portal del Reino y del mismo brotaron muchos más enemigos.    

El señor de la Goretide se había dado cuenta de que los Stormcast planeaban abrir el portal, y ordenó a Threx que neutralizara a un grupo de Prosecutors que estaban lanzando relámpagos contra las protecciones arcanas de la puerta. Threx lanzó su hacha con toda su fuerza contra Anactos Skyhelm, el líder de los Prosecutors. Con su potente lanzamiento logró neutralizar a su rival, pero este se sacrificó en el último momento y consiguió lanzar un poderoso rayo que cegó a Threx y a sus hombres. Cuando recuperaron la visión comprobaron que el Portal Susurrante se había abierto y que un enorme número de refuerzos enemigos llegaban a través del mismo.

Duelo Vandus korghos-0

Duelo entre Vandus Hammerhand y Korghos Khul

Lejos de amilanarse, los hombres de Korghos se lanzaron a la carga contra sus nuevos oponentes jubilosos de que su dios les ofreciera tal enorme cantidad de oponentes dignos. Viendo como combatía el misterioso general, Korghos fue consciente de que se trataba de Vendell Blackfist, el único oponente que había conseguido escapar de su hacha. Inmune a la vertiginosa matanza que se desarrollaba a su alrededor, Korghos se dirigió directamente hacia Vandus Hammerhand. Ionus Cryptborn, uno de los líderes de la hueste enemiga, le cortó el paso, y se produjo un combate singular entre ambos en el cual fue patente la superioridad del campeón de Khorne. Antes de que Korghos diera el golpe de gracia Vandus Hammerhand se interpuso. Aparentemente recordaba a Korghos, y lanzó un desafío que Khul aceptó gustosamente.  

El combate fue feroz, pero el oponente de Khul montaba un feroz Dracoth. Con ayuda de la bestia Korghos fue superado en un duelo por primera vez en siglos, y estuvo a punto de caer bajo el martillo de su oponente cuando la carga de una hueste de guerreros de la Goretide separó a ambos oponentes, sepultando a Korghos bajo el barro. 

Paulatinamente fue haciéndose patente que los Stormcast superaban ampliamente en número a los guerreros de la Goretide, siendo esta la primera derrota que sufría la hueste en varios siglos. Korghos despertó cubierto de barro y colmado de rábia. Lo rodeaban cinco caudillos de la Goretide que intentaban aprovechar su debilidad para asesinarlo y aumentar así su posición y prestigio dentro de la Horda. Pese a estar desarmado Khul los mató con sus própias manos con brutal eficiencia. Consiguió recuperar su hacha cavando en el barro, pero la voz e la misma e atronaba pidiéndole sangre. Para contentarla desolló y arrancó los músculos de las cabezas de los cinco caudillos y le dedicó un pequeño altar a su dios con sus cráneos, alimentándose posteriormente con su carne. El hacha pareció calmarse justo en el mismo instante en que Grizzlemaw aparecía ante él. La bestia le miraba fijamente, como decidiendo si atacarle o seguir a sus órdenes. Khul, consciente de que dominar a la bestia equivalía a mantener el favor de Khorne, no se amilanó ante la criatura y le exigió que siguiera a sus órdenes. Finalmente Grizzlemaw aceptó y Khul enfiló el camino de regreso a su fortaleza.        

Khul consiguió volver a su fortaleza por su propio pie, humillado tras su derrota a manos de los sigmaritas. Aunque aún contaba con el favor del dios de la sangre, a duras penas podía contener su rabia. Tras observar irritado como varios de sus oficiales holgazaneaban, perpetró una indescriptible matanza entre sus tropas con sus propias manos. Ofreció esta sangre como sacrificio a su dios, y obtuvo su favor. De la sangre de sus soldados descuartizados emergió una pequeña legión de Bloodcrushers. Satisfecho, envió a los demonios a detener a sus enemigos, participando esta legión demoníaca en la Batalla de la Torre de Bronce. Consciente de que sus enemigos se acercaban a su fortaleza, Korghos se preparó para la inevitable batalla mientras más y más refuerzos llegaban a través del portal demoníaco bajo su control.        

En la Batalla de la Puerta de la Ira se decidió el futuro de la Península Brimstone. Korghos, al ver llegar a sus enemigos, supo que no se encontraba Vandus Hammerhand entre ellos. Sin embargo para completar su pirámide le bastaba con el cráneo del líder del ejército rival, por lo que ordenó a sus tropas que permitieran que este se acercara a su posición.  


Korghos khul

Korghos Khul desafió y derrotó a Jactos Goldenmane

Cuando los líderes enemigos se encontraron frente a frente, tuvo lugar un frenético combate entre ambos. Jactos Goldenmane, el general enemigo, era un espadachín consumado. Sin embargo la fuerza y veteranía de Korghos se impuso y terminó decapitando a su enemigo. Las divididas tropas enemigas, conocidas como los Goldenmanes estaban divididas y en clara desventaja. Korghos dejó a sus tropas la tarea de eliminar completamente a los Stormcast restantes y se dirigió con la cabeza de Jactos a su pirámide para completarla definitivamente.

Mientras tanto las tropas de Vandus Hammerhand habían llegado finalmente a las inmediaciones de la Puerta de la Ira para comprobar que sus aliados se habían adelantado, poniendo en peligro toda la estrategia conjunta. Aun así Vandus, consciente de lo que estaba en juego, ordenó a sus tropas que fueran en auxilio de los Goldenmanes.

Vandus triunfante sigmaroteca

Vandus Hammerhand fue trasladado mediante un relámpago a la base de la Pirámide Roja de Khul

Fue en ese momento cuando las tropas de Ionus Cryptborn aparecieron por el sur, salvando la situación. Fue Ionus quién se dió cuenta de que Korghos Khul había derrotado a Jactos Goldenmane y se disponía a situar su cabeza en su Pirámide Roja, con lo que conseguiría convertirse en un Príncipe Demonio. Alertó a Vandus de este hecho y, viendo que le iba a ser imposible llegar a tiempo, invocó un rayo con el que trasladó a Vandus y su montura justo debajo de la base de la pirámide, con lo que el general sigmarita pudo retar a Korghos Khul a un combate singular.

Cuando Korghos escuchó el desafío tuvo un instante de duda. Había jurado a su dios que le ofrecería el craneo de un guerrero inmortal. La demonicidad estaba al alcance de sus manos, pero un guerrero de Khorne que rechazara un desafío se arriesgaba a contrariar a su temible dios. Además, odiaba profundamente a Vandus, el cual lo había dejado en evidencia dos veces. De un salto Korghos bajó de la pirámide en dirección a su enemigo.

Korghos khul 2

Finalmente Korghos Khul consiguió derrotar en combate singular a Vandus Hammerhand.

Vandus Hammerhand y Korghos Khul se batieron en duelo en la base de la Pirámide Roja de Khul. Esta vez la suerte parecía del lado del seguidor de Khorne, y ya al inicio del combate Korghos se deshizo del Dracoth de Vandus. Sin el apoyo de su montura el Stormcast no fue un rival para Khul, el cual de un potente golpe consiguió desarmarlo. Fue en ese momento cuando Vandus saltó hacia la base de la Puerta de la Ira e imploró a su dios que le lanzase uno de sus rayos. Gracias a este hecho Sigmar pudo determinar el lugar exacto donde se encontraba el portal y, canalizando en un solo golpe todas sus energías, lanzar un poderoso trueno que destruyó la Puerta de la Ira. Vandus fue trasladado hacia Azyr en el mismo instante en el que el rayo fue lanzado, salvándose así de la muerte.

Sin la capacidad de pedir refuerzos, Korghos Khul tuvo que aceptar finalmente su derrota y ceder su fortaleza. Finalmente, los Stormcast Eternals se alzaron con la victoria, abriéndose la puerta a su posterior conquista de toda la Península Brimstone.          

Campañas y Batallas Célebres Editar

Korghos ha participado en muchas campañas militares y conflictos a gran escala. Las más célebres son las siguientes:

En concreto, podemos destacar las siguientes batallas:

Miniatura Editar

  • 1ª Edición.

Fuentes Editar

  • The Realmgate Wars I: The Quest of Ghal Maraz.
  • The Realmgate Wars II: The Balance of Power
  • The Realmgate Wars III: Godbeasts
  • Battletome: Blades of Khorne
  • War Storm (Antología), por Nick Kyme.
  • The Gates of Azyr, por Chris Wraight
  • Ghal Maraz (Antología), por Josh Reynolds y Guy Haley
  • Battletome Stormcast Eternals 2.0
  • Warhammer Age of Sigmar 1 edición
  • Warhammer Age of Sigmar 2 edición
  • Libro de inicio de la primera edición de Age of Sigmar
  • White Dwarf de Febrero de 2019