Sigmaroteca
Advertisement
Sigmaroteca


Kragnos, el Fín de los Imperios[1], llamado por los Ogor "Da Boss Trampla"[2]; es una deidad ancestral y criatura de la destrucción de una antigua raza llamada Drogrukh de la nación Donse. Es un poderoso ser de rugidos retumbantes y generador de terremotos.[1] Fue uno de los grandes enemigos de la raza Draconith, ya que fue encarcelado por los últimos dracos de la raza en conjunto con el ancestral slann Lord Kroak, mucho antes de la llegada de Sigmar en la Era de los Mitos.[2] En la Era de Sigmar; tras el llamado Ritual de la Vida de Alarielle se desemboco una ola de energía que destruyó la prisión de Kragnos, provocando parte del Asedio de Excelsis y su unión a las fuerzas de la Destrucción.


Características[]

Las leyendas dicen que Kragnos fue una vez mortal, como muchos que han ascendido a la divinidad a lo largo de los eones. Nació de los gobernantes de la nación donsiana, cuyas mesetas y tierras fueron excavadas por la raza Drogrukh hasta que formaron cuevas lo suficientemente grandes como para que incluso estas criaturas bulliciosas y musculosas vivieran en relativa armonía con la tierra.[2]

Modo de Lucha[]

Su poder galopante hace arremeter al enemigo y aplanar a cualquier presa a diestro y siniestro, obviando armaduras y cascos. Su odio hacia la estirpe dragón ha crecido tanto que es la fuerza principal de Kragnos. Gracias a su escudo, es casi invulnerable a la magia. Cuando es herido emite un bramido de poder que rompe los tímpanos de cualquier criatura que este lo suficientemente cerca. Actualmente es venerado y admirado por cualquier guerrero que ame la batalla y que sea parte de la Gran Alianza de la Destrucción.[1]

Armas[]

Maza y Escudo de Kragnos

Kragnos posee dos armas legendarias que fueron usadas mucho antes de su encierro. Estas armas permiten al Dios de los Terremotos no solo luchar cuerpo a cuerpo, si no un escudo prácticamente impenetrable a la magia.

  • La Maza del Pavor: Una poderosa maza que quiebra murallas de cuidadas enteras.[1]
  • Escudo Rompecolmillos: Es un ancestral y poderoso escudo que hace a Kragnos impermeable incluso ante los maleficios y proyectiles mágicos más potentes.[1]

Antes de la Era de los Mitos[]

Kragnos pertenecio a una ancestral raza proveniente del Corazón de Ghur mucho antes de la llegada de Sigmar a los Reinos Mortales. Esta raza se llamaba Drogrukh, enormes criaturas centauroides que podían pisotear incluso a un Ogor en la tierra sin romper el paso. La raza Drogrukh eran criaturas vinculadas a la tierra y el desierto gobernados por una larga y orgullosa historia.[2]

Kragnos en su lucha contra su Hermano.

Kragnos nació de un anciano de la tribu Gorgos. Durante su vida era conocido por tener un temperamento complicado y furioso, siempre buscada más poder incluso por encima de la razón y el concepto de armonía con la naturaleza de su raza[3]. Durante su época de apareamiento atacó y aplastó a su propio hermano para ganarse el derecho a cortejar a una Yegua. Junto a un grupo de cinco Drogrukh se volvieron expertos en el arte de la guerra viajando por las Tundras heladas de Bjarl y los parajes salvajes de Thondia. Se gano el respeto de las tribus Ogor que merodeaban los parajes por su imponente violencia en la batalla y el miedo de las tribus humanas. [2]

Guerra de los Trece Picos[]

Durante la guerra y en la juventud de Kragnos ayudó a la pequeña alianza con los Draconith para derrotar a su enemigo común, los Shaggoth de los Ogors Dragón. En la batalla los Draconith aprendieron la lengua de sus aliados y los Drogrukh hicieron lo mismo. Al final de la Guerra las razas unidas llegaron a casi extingir a la peligrosa raza de los Shagooth.[4]

El Nacimiento de una Deidad[]

Se le es conocida hazañas como la estrangulación de las Siete Serpientes, la destrucción de los muros de Ur-Haracho y la devastación de la Costa sur de Bjarl. Kragnos en una de sus batallas arañó y destrozó el Corazón de de Roca del Nexo Geomático más grande de Ghur para forjar su poderosa arma La Maza del Pavor. También recuperó un escudo inquebrantable de una hendidura de la corteza de Ghur; imbuido de la saliva de Gorkamorka y tenia el poder de repeler cualquier hechizo o conjuro. Este escudo sería llamado a la posteridad como Rompecolmillos.[5]

Las tribus de pieles verdes de la época lo reconocieron como un dios y le ofrecieron huesos de criaturas derrotadas de Ghur como ofrenda. La médula de los huesos estaba imbuida con el poder salvaje de la tierra de Ghur y cada vez que la consumía se volvió mas grande y poderoso. Kragnos se convirtió en un campeón de los orruks en el oeste de Ghur, generando así estabilidad para sus parientes Drogrukh en el este. La grandes devastaciones que había realizado Kragnos lo elevó a poseer el titulo de Fin de los Imperios.[5]

Batalla del Barranco de Sangre[]

En la batalla Kragnos abrió una brecha inmensa en el suelo que trago a varios bárbaros cazadores de Garagga que querían humillarlo. Desde ese momento acogió el sobrenombre del Dios de los Terremotos. Tras la batalla, el trueno de su estampida se hizo eco en las pisadas de miles de pieles verdes, y así, con el paso del tiempo, la totalidad del Corazón de Ghur fue reconstruida como su territorio.[5]

La Guerra contra los Draconiths[]

Kragnos Luchando contra la raza Draconiths.

Sin importarle mucho la antigua alianza con los Draconith, Kragnos decidió atacar las cuidadas de la raza para desafiarlos; incluso ante las advertencias de su padre que llevaría dicha guerra hasta la extinción de ambas razas. Kragnos atacó desde las Montañas de Vexothskol para atacar con toda su fuerza a la raza dragón, perdiendo muchos hombres en el trascurso. Debido al poder de Kragnos, para los Draconith era casi imposible hacerle daño debido a su fuerza bruta y el poder indomable de su escudo que los hacia impenetrable con magia. Tras esto los pocos Draconiths que quedaron se vieron obligados a retirarse en búsqueda de aliados para la batalla.[4]

La Prisión de Kragnos[]

Para batallar contra Krganos los Draconiths se reunieron con una antigua raza legendaria que adoraba a los dragones como ninguna otra, los que algún día llamarían como los Serafones (Seraphon). Ahí conocieron al ancestral slann Lord Kroak quien les dijo que Kragnos estaba rompiendo el equilibrio del mundo y que los ayudarían a detenerlo.

En los Picos Gemelos, se enfrentaron la alianza de Sacerdotes magos y Señores Dragón contra Kragnos. Debido al poder de la bestia y su invulnerabilidad ante los conjuros, la batalla se venia difícil de ganar para la alianza. Tras derrota tras derrota los Señores Slann decidieron encarcelar a la bestia en los Picos gemelos. Trazaron un peligrosos conjuro que inmovilizó por el tiempo suficiente a Kragnos mientras hacían mover la montaña para encerrarlo. Los Slann invocaron el Espíritu de Dracothion para apretar a Kragnos dentro de ella y capturarlo por toda la eternidad.[6]


Era de los Mitos y Era del Caos[]

Pinturas Rupestres de Kragnos

Pinturas Rupestres de Kragnos

Durante la Era de Caos, Kragnos permaneció inmóvil al margen de lo que sucedía fuera de su prisión. Por eones estuvo sin poder mover ni un músculo incluso tras la llegada de Sigmar a los Reinos Mortales.[7]

Se sabe que los pieles verde lo siguieron adorando durante miles de años y retrataron sus batallas sobre las paredes de cuevas y asentamientos. Desde ese momento algunos clanes orruk lo conocerían por las leyendas que contaban de generación en generación.


Era de Sigmar[]

Tras quinientos años, durante la Guerra de los Portales Kragnos seguía sin poder liberarse y siempre ignorante tras su esfera de eternidad que servía como prisión. Incluso su prisión había resistido el poder magnificado del Necroseísmo, sin tener efecto en esta cobertura atemporal.[7]

Al final de la Guerras del Alma y tras la campaña de los Reinos Rotos, un gran poder liberó algo que debía quedar encerrado. La liberación del Dios de los Terremotos, Kragnos dió inicio a la Era de la Bestia.


La Liberación de Kragnos[]

Artículo Principal: El Ritual de la Vida. Campaña de los Reinos Rotos.

Tras el poderoso Ritual de la Vida de Alarielle se genero una onda expansiva de magia que desencadenó la liberación de Kragnos de los Picos Gemelos. Con tanto poder de la vida provocó que la prisión se desmoronara e imbuyera dicho poder hacia el cuerpo de Kragnos. Poco a poco, Kragnos uso su maza para romper roca y piedra que lo encarcelaba hasta encontrar y machacar los cuerpos petrificados de aquellos que se sacrificaron por encerrarlo. El ruido de su liberación viajó por todo Ghur hasta los oídos de los pieles verde que comenzaron a tocar los tambores de guerra aunque sin saber de donde provenía tal sonido. Triunfante, Kragnos logró salir de su prisión y emitir un rugido que se escuchó por toda la región central de Ghur.[7]

La Marcha de la Destrucción[]


El Asedio de Excelsis[]


Miniatura[]

Enlaces Externos[]


Videos Oficiales Warhammer[]


Resúmenes y Reseñas[]



Referencias[]

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Kragnos, El Fin de los Imperios Warscroll. Actualizado en el libro Broken Realms: Kragnos Pag 66 (Ed en Español)
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 Broken Realms: Kragnos - Kragnos, El Fin de los Imperios - Pag 34 -37 (Ed en Inglés)
  3. Get to Know Kragnos, The Grumpy God Who Tried to Rage-smash All the Eggs in the Mortal Realms - Reseña de Kragnos en Warhammer Comunity - 24 de Mayo del 2021
  4. 4,0 4,1 Broken Realms: Kragnos - Kragnos, El Fin de los Imperios - El Aliado de Ayer, El Enemigo de Mañana - Pag 36 - 37 (Ed. en Inglés)
  5. 5,0 5,1 5,2 Broken Realms: Kragnos - Kragnos, Fin de los Imperios - Nacimiento de una Deidad - Pag 35 (Ed en Inglés)
  6. Broken Realms: Kragnos - Kragnos, Fin de los Imperios - Venganza a toda Costa - Pag 37 (Ed. en Inglés)
  7. 7,0 7,1 7,2 Broken Realms: Kragnos - El Augue de Kragnos - Pag 18-19 (Ed. en Español) / Pag 38-39 (Ed. en Inglés)
Advertisement