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El núcleo de los ejércitos del Imperio Ossiarch, los Mortek Guard son superiores pero numerosos constructos de batalla que guerrean con una habilidad antinatural. Luchan con el vigor de los vivos pero sin las dudas, el miedo o la confusión que puede afectar a un ejército normal cuando la niebla de la guerra desciende y el estruendo de la batalla se desata por todas partes.

Descripción[]

Cada Mortek Guard es como una fosa común andante, un soldado fabricado a partir de los densos huesos que componen el diezmo Ossiarch. Animados por los restos fracturados de docenas de almas guerreras, son una mezcla de personalidades guerreras que luchan como un todo excepcionalmente eficiente. En batalla pueden luchar como individuos actuando en base a sus propios instintos o actuar con la infalible sincronización que les demande su lider Hekatos, abriendo gargantas y atravesando corazones con precisión asesina. Con una orden severa de su comandante, su línea puede girarse y reformarse en un instante, haciendo frente al enemigo recién llegado con un muro de afiladas armas de Nadirita.

Los Mortek Guards fueron creados para librar las guerras de Nagash sin titubeos, pero eso no significa que sean autómatas sin mente. Son capaces de tener pensamientos individuales, y disfrutarán de la autonomía suficiente como para seguir luchando de manera eficiente en caso de que sus líderes Hekatos e incluso sus  generales sean abatidos. Este autocontrol es templado durante su forja, a fin de asegurar su total obediencia y devoción a Nagash. Un Mortek Guard no puede rebelarse contra sus líderes al igual que no podría reconvertirse espontáneamente en las diversas entidades de carne y hueso utilizadas para crearlo.

Los Mortek no rompen filas ni por un segundo, ni siquiera cuando avanzan en pos de una victoria ya segura sobre una alfombra de enemigos muertos. Cada Mortek blande una espada o lanza de Nadirita, imbuída con la magia del Nadir de Shyish. Incluso una herida menor de dicha arma puede bastar para causar la muerte, pues la víctima es inmediatamente devorada por la voraz energía necrótica que desprende.

El primer deber de la Mortek Guard es defender a sus amos, puesto que si los Mortisans y señores que los comandan cayeran, la maquinaria de guerra Ossiarch sería ralentizada y privada de refuerzos. Bajo mando la Mortek Guard puede formar baluartes casi impenetrables, encajando sus escudos pesados y usando sus cuerpos como obstáculos si fuera necesario. A menudo forman muros de escudos alrededor de los Mortisans, de manera que sus superiores puedan operar a salvo tras las tropas que les sirven. Acercarse a esas defensas significa observar las luces encantadas que brillan en los huecos de sus ojos y ver sus armas empalando a aquellos que prentendan dañar a sus señores. De la misma manera que la Mortek Guard es un escudo es asimismo un arma, una que puede reconfigurar los Reinos Mortales. 

El proceso mágico utilizado para crear los Mortek desafía todas las leyes de la naturaleza. Los restos fracturados de los espíritus que animan a cada guerrero anhelan liberarse, pero están prisioneros en una gema de Tumba-Arena vitrificada llamada "Atrapaalmas". Si dicha gema se rompe, el Mortek se colapsará en un estallido de energía espiritual, su cuerpo derrumbándose hecho añicos. Esta es la única manera fiable de destruir a un Mortek Guard, pero mientras la gema atrapaalmas siga intacta, el guerrero Mortek derrotado podrá ser simplemente recompuesto las veces que haga falta a partir de huesos reforzados. 

Fuentes[]

  • Tomo de Batalla: Ossiarch Bonereapers
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