Sigmaroteca
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Nagash es el padre de la nigromancia. Sus manos esqueléticas han derrumbado innumerables imperios y alzado sus poblaciones con macabra magia oscura para unirlas a sus infinitas legiones. Con un gesto, puede enviar un ejército de soldados no muertos, retorcer la naturaleza de la magia a su alrededor o arrancar las almas de una horda de guerreros enemigos.

Descripción[]

El Gran Nigromante se alza sobre el campo de batalla, llevado por una nube de espíritus vociferantes. Estos fantasmas letales se elevan y giran en espiral alrededor de Nagash mientras él ejerce su ira fría sobre aquellos que se atreven a oponerse a él. Una tormenta congelante y etérea envuelve a sus víctimas, que gritan con horror agonizante mientras se consumen sus esencias.

Nagash es el maestro indiscutible de todas las criaturas no muertas. Cuando él va a la guerra a la cabeza de sus legiones Ossiarch Bonereaper, el suelo tiembla bajo las pisadas de sus interminables seguidores. Los aspirantes a señores de la muerte se arrodillan y sus ejércitos se suman a la gran hueste. No hay resistencia al poder de Nagash. Muchos tiranos rebeldes y vanidosos han tratado de desafiar su voluntad dominante, pero todos esos intentos han terminado en su tormento insoportable y humillante. El Gran Nigromante nunca olvida un insulto y conoce mil formas con las que retribuir aquello que él vea como una injusticia con un castigo apropiado y, generalmente, retorcido.

El mero hecho de estar en presencia de Nagash lleva a sentir un terror profundo. Este no es un enemigo mundano que puede ser barrido a un lado con fuego de cañón y espadas cortantes, sino un dios de la no muerte, un ser de fuerza elemental imparable. Así como la muerte no puede ser conquistada, tampoco su amo. Las flechas, las balas y los proyectiles arcanos se desvían inofensivamente de Morikhane, la armadura hechizada del Gran Nigromante, incluso cuando desata hechizos que convierten el campo de batalla en un campo de exterminio de pesadilla.

Durante su existencia imposiblemente larga, Nagash ha devorado bibliotecas llenas de textos esotéricos y conocimientos prohibidos. Su dominio de lo arcano es rivalizado por solo un puñado de seres en los Reinos Mortales, e incluso estos poderosos magos dudarían en convocar las brujerías oscuras que Nagash maneja sin pensarlo dos veces. Este depósito de conocimiento sin fondo se almacena en las páginas de los Nueve Libros de Nagash. Con una palabra, Nagash puede convocar a su mano uno de estos tomos, entonando las invocaciones terribles para destruir a sus enemigos. De hecho, Nagash está tan impregnado de poder nigromántico que su propio toque puede convertir la carne en polvo en un instante, sin dejar nada más que un esqueleto macabro.

Nagash no siente más que desprecio por los bárbaros de mente simple y los guerreros brutales que se dedican a las bajas artes del combate. Prefiere exterminar a tales enemigos a distancia con una cascada de magia marchitadora en lugar de desperdiciar esfuerzos cruzando espadas. Sin embargo, si surge la necesidad, es más que capaz de destruir a los que se acercan demasiado. Él maneja Alakanash, el Bastón del Poder, y Zefet-nebtar, la Espada Mortis. El primero está cubierto con gemas de Piedra del Reino Shyishiana vitrificada que permiten a Nagash extraer las almas de los muertos. La segunda puede barrer filas enteras de enemigos menores, o incluso cortar un dragón en dos. Verdaderamente se dice que enfrentar a Nagash en la batalla es enfrentar a la muerte encarnada.

Armamento[]

La Corona de la Hechicería ciñe su cabeza y su mano puede blandir o bien Alakanash, el Báculo de Poder, o Zefet-nebtar, la Espada Mortis. Está pertrechado con Morikhane, la Armadura Negra, y en torno a él orbitan nueve tomos antiquísimos, en cuyo interior se hallan los terribles secretos de la reanimación de los muertos.

Con su mortal mirada puede derrotar a los más poderosos enemigos, y siempre va acompañado por una hueste de espíritus que luchan con garras y dagas espectrales.

Poderes y habilidades[]

Como Señor Supremo de los No Muertos, la voluntad inquebrantable de Nagash infunde a su ejército de un poder inconmensurable.

Como hechicero supremo puede lanzar múltiples conjuros además de servirse de los conjuros adicionales que poseen los Nueve Libros de Nagash. Entre sus sortilegios conoce Proyectil Mágico, Escudo Místico, Mano de Polvo y Robaalmas, también como cualquier otro conjuro conocido por los Magos de la Muerte sobre el campo de batalla.

  • Mano de polvo - Se dice que el toque de Nagash puede marchitar y envejecer a cualquier mortal, volviéndolo poco más que una pila de huesos polvorientos en meros instantes.
  • Robaalmas - Apuntando Alakanash al enemigo, Nagash puede robar sus almas para nutrirse.

Miniatura[]

Imágenes[]

Fuentes[]

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