Sigmaroteca
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Orbe Infernia.jpg

El Orbe Infernia es el cadáver de un antiguo mundo que cuelga sobre los Páramos de Ceniza de Aqshy. En esta esfera hueca cuatro naciones de Demonios del Caos combaten ferozmente por la supremacía.

Geografía[]

Aunque las tierras duras como el diamante de la esfera han permanecido enteras, los lodos salobres sobre los que flotaban hirvieron y desaparecieron hace tiempo. Así, el Orbe Infernia se compone actualmente de cinco grandes continentes que flotan sobre una esfera hueca y que se mantienen unidos gracias a magias oscuras.

Siguiendo el mapa del Orbe que se nos presenta en el Libro Godbeasts, encontramos en el Oeste las tierras dentadas del continente de Ghorddro, pobladas por Demonios de Khorne. En el Norte aparecen los bosques pestilentes y valles putrefactos del continente de Beubilos, habitados por Demonios de Nurgle. El continente encantado de Xzaratch se encuentra al Este, y se encuentra reclamado por Demonios de Tzeentch. En el Sur del Orbe se arremolinan las ruinas de Issthyss, unas tierras que se fragmentaron tras haber sido conquistadas por Demonios de Slaanesh. Finalmente en el centro del Orbe Infernia se encuentra el vasto continente de Nugatoria, con sus montañas ricas en cristales y diamantes.  En el centro de este continente desabitado se encuentran los Picos Ghostglass. En estos picos se encuentran las ruinas del Ojo de Dioses, el único Portal del Reino que comunica el Orbe con los Páramos de Ceniza.

Aunque hemos utilizado las referencias Norte-Sur-Este-Oeste, en el libro Godbeasts se nos indica que las manipulaciones de Lord Xen’phantica mantuvieron durante centenares de años a los continentes periféricos en una danza sin fin en torno a Nugatoria sin llegar nunca a tocar sus costas. Esto indica que la posición de estos cuatro continentes periféricos no es fija, sino que puede variar según los designios de sus gobernantes.

La implacable guerra a cuatro bandas que ha azotado al Orbe Infernia durante centenares de años ha afectado a su geografía. En muchas ocasiones  los Príncipes Demonio han utilizado sus propias tierras como elemento defensivo. Así, montañas han sido transformadas en iracundos colosos de piedra, ríos de sangre han luchado como serpientes enfurecidas, y cuevas dentadas han masticado a aquellos lo suficientemente estúpidos como para entrar en ellas. La propia forma de los continentes demuestra cómo éstos han sido afectados por la presencia de los poderes ruinosos.

Mapa que muestra al Orbe Infernia sobre los Páramos de Ceniza

Sabemos que el Orbe Infernia estuvo sobre los Páramos de Ceniza durante la Era del Caos, mientras los Príncipes Demonio combatían entre ellos por la supremacía. Tras la conquista del Orbe por parte de Korghos Khul, el Orbe cambió de posición puesto que se nos indica en el reglamento de la segunda edición de Age of Sigmar que el Orbe apareció en el horizonte del Gran Erial, una región de Aqshy supuestamente alejada de los Páramos de Ceniza. Sin embargo, la naturaleza del hechizo que revirtió la conquista de Khul hace suponer que el Orbe Infernia haya vuelto a su posición original y continúe colgado sobre los Páramos de Ceniza.

Organización Política y Territorial[]


Cada uno de los continentes periiféricos del Orbe Infernia está controlado por un Príncipe Demonio devoto de uno de los cuatro grandes dioses del Caos.

Bloodletter

El continente de Ghorddro está controlado por Lord Skinskein. A sus órdenes cuenta con 6 legiones: los Murderblessed y los Bloodweep Blades, legiones ambas compuestas por Bloodletters; los Princes of Slaughter, compuesta por Bloodthirsters; los Goreborn Hounds, compuesta por Flesh Hounds; los Brasshammer Stampede, compuesta por Bloodcrushers; y los Skullthunder Batteries, compuesta por Skull Cannons.

El continente de Beubilos está liderado por Glurtos the Flyking. Tiene a sus órdenes tres legiones daemónicas: los Wizenfly Plaguekin, compuesta por Plague Drones; los Tally Brothers of Vex, compuesta por Plague Bearers; y los Slobberling Wormbeasts, compuesta por Bestias de Nurgle.

El continente de Xzaratch está gobernado por Zyrrak Mirrorkin.  Bajo sus órdenes encontramos cuatro legiones: los Warpweld Firekin, compuesta por Flamers; el Carnival of Change y los Zardics Warphordes, legiones ambas compuestas por Horrors; y los Fazerator Skylings, una legión de Screamers.

Por su parte el continente de Issthyss se encuentra bajo el control de Príncipe Demonio Synnistra. A sus órdenes cuenta con cinco legiones: los Musklings Cursebeasts, una legión de Fiends of Slaanesh; la Soulflayers’Kiss y la Languid Dance of Torment, sendas legiones de Demonioettes; los blades of Excruciating Ecstasy, una legión de Seeker Chariots; y las Twicesinned Handmaidens, una legión de Seekers of Slaanesh.

Nugatoria, el continente central del Orbe Infernia, está deshabitado. No ha sido reclamado por ninguno de los Príncipes Demonio gracias a las conspiraciones de Lord Xen’phantica.

Historia[]

En tiempos remotos, el Orbe Infernia fue un resplandeciente reino flotante, y sus orgullosos ciudadanos navegaban sobre él por las extensiones cósmicas de Aqshy. Una tierra indudablemente rica, dado que en la actualidad aún se encuentran en el orbe montañas repletas de diamantes. Mineros y artesanos, los habitantes del orbe comerciaban con incontables naciones, y sus gobernantes eran conocidos por la grandiosidad de sus visitas a las tierras sobre las que navegaban. Nadie recuerda en la actualidad el nombre de esos enjoyados reyes. La llegada de la Era del Caos convirtió sus dominios en unas tierras devastadas repletas de Demonios. Los mares sobre los que reposaban sus reinos fueron consumidos por bestias invocadas hasta que sólo quedó una esfera vacía sobre la que flotaban los continentes, manteniéndose unidas sus tierras duras como el diamante gracias a la acción de magias oscuras.

Archaon, el Gran Mariscal del Apocalipsis, ofrendó simultáneamente el Orbe Infernia a sus más problemáticos Príncipes Demonio. Para su propia diversión engañó a cada uno de ellos haciéndoles creer que el Orbe era suyo por derecho propio. Dió comienzo así una guerra a cuatro bandas que duraría centenares de años. Los Príncipes Demonio lucharon tanto con sus ejércitos como con los propios continentes, transformando partes de su geografía en armas tanto ofensivas como defensivas.

Lord Xen’phantica

Lord Xen’phantica, un Slann especializado en los cuerpos celestiales y su efecto en los que viven bajo ellos, fue consciente de que las enormes legiones daemónicas que habitaban en el Orbe constituían una pieza importante en el gran esquema cósmico. Fue así como empezó un juego de manipulación con el objetivo de que los cuatro Príncipes Demonio se enfrascaran en una guerra eterna que los alejara de los Reinos Mortales. El Slann clausuró el Ojo de Dioses, transformando el Orbe en una prisión para sus habitantes, y se dedicó a engañarles durante centenares de años generando una situación de conflicto constante que los mantuvo alejados del continente central del Orbe y del Portal del Reino que contenía.

Esta situación se mantuvo hasta la llegada de la Era de Sigmar y el estallido de las Guerras por los Portales. Tras el éxito inicial de la campaña orquestada por las fuerzas de Sigmar, Archaon preparó su contraofensiva. La mayoría de los planes que puso en marcha el Gran Mariscal del Apocalipsis iban encaminados a obtener el control de diversas Bestias Divinas con las que planeaba atacar el Reino de Azyr. Una de ellas, el dragón solar Ignax, se encontraba encadenada en una región cercana al Orbe Infernia. Archaon ideó una estrategia para conseguir el control de la bestia, pero para poner en marcha dicha estrategia necesitaba que los Demonios del Orbe se unificaran y salieran de su aislamiento.

Con el objetivo de unificar a los cuatro Príncipes Demonio y unirlos a su causa, el Mariscal del Apocalipsis envió a sus agentes al Orbe para que informaran a los distintos regentes sobre la verdad en torno a los Seraphon y sus manipulaciones. Fue el Príncipe Zyrrak el que, al analizar los patrones de las emboscadas y estratagemas de Lord Xen'phantica se dió cuenta de que todos iban encaminados a alejar a los Demonios del continente central de Nugatoria. Zyrrak consiguió crear una frágil alianza entre los cuatro Príncipes Demonio, conocida como la Tetrarquía. Una vez unificadas las legiones demoníacas marcharon a Nugatoria, dando inicio a la Guerra de los Tetrarcas.

Zyrrak ideó una estrategia con la que superar las artimañas de Lord Xen'phantica. Los Príncipes construyeron un fuerte oculto en Nugatoria con la intención de ocultarse del Slann hasta que llegara el momento propicio para actuar. Paralelamente, legiones de Demonios partieron desde los cuatro continentes periféricos en dirección al Ojo de Dioses. Xen'phantica, viendo llegar a los ejércitos invasores, se dispuso a jugar sus cartas. Sus ejércitos invocados de guerreros Seraphon mantuvieron posiciones defensivas bloqueando el paso de los ejércitos enemigos. Aprovechando los subsiguientes combates el Slann envió destacamentos de asesinos camaleónicos con la misión de eliminar a los heraldos que dirigían los distintos ejércitos. Con sus líderes fuera de combate, el avance de las legiones se ralentizó a la vez que la desconfianza entre los tetrarcas se incrementó al verse privados misteriosamente de sus principales valedores.

Lord Skinskein combatiendo contra Lord Xen’phantica

Fue Skinskein el primero de los tetrarcas en actuar de manera impulsiva. El Príncipe Demonio de Khorne abandonó el fuerte oculto y se lanzó al asalto del Orbe junto con sus legiones. Xen'phantica invocó a su mayor héroe, el viejaestirpe Klaq-tor. A lomos de su Carnosaurio, el poderoso guerrero Seraphon se enfrentó en combate singular con Skinskein. Fue en ese momento cuando el Slann invocó uno de sus ejércitos en la lejana Issthyss. El Príncipe Synnistra maldijo a Zyrrak por traidor y marchó raudo con sus fuerzas a defender sus tierras. Enviando sendos ataques a Ghorddro y a Beubilos, Xen’phantica logró retener a varias cohortes demoníacas que podrían haber reforzado el ataque al Ojo de Dioses. La desconfianza y animosidad que sentían entre ellos los tetrarcas restantes terminó de quebrar su frágil alianza. La guerra terminó y los Príncipes volvieron a sus tierras dispuestos a continuar con su eterno conflicto.

Archaon escogió a Korghos Khul para liderar la conquista del Orbe Infernia

Pero Archaon seguía necesitando que las fuerzas del Orbe se unificaran. Para efectuar esa misión escogió a Korghos Khul, uno de los campeones de Khorne más poderosos. Era un candidato muy apropiado, puesto que se encontraba combatiendo contra los Stormcast Eternals en los Páramos de Ceniza y había sido traicionado recientemente por Lord Skinskein. Korghos estaba furioso por esa traición, y precisamente fue en la niebla roja provocada por esa furia cuando tuvo una visión. Ante él se aparició Archaon, y le conminó a vengarse de Kinskein, unificar bajo su mando al resto de Príncipes Demonio y terminar con las fuerzas de Xen'phantica. Una vez tomado el control del Orbe, Khul  debería enviar las cuatro legiones demoníacas en apoyo del ataque con el que el Mariscal del Apocalipsis pretendía tomar el control de dragón solar Ignax. Archaon le dió a elegir a Khul entre la obediencia o la muerte, pero la amenaza fue innecesaria dado que la sola mención del Príncipe Demonio hizo entrar a Korghos en un frenesí homicida. De esta manera fue como Korghos Khul marchó junto con su ejército a través del portal que se les apareció ante ellos en dirección al Orbe Infernia.

Korghos Khul y su ejército fueron directamente transportados a la fortaleza de Lord Skinskein. Aprovechando el factor sorpresa y que Skinskein se encontraba debilitado tras su duelo con Klaq-tor, las fuerzas de la Goretide superaron las defensas de los demonios. Lord Skinskein y Korghos Khul se enfrentaron en combate singular, un duelo del que Khul salió victorioso. Una vez tomado el control de los demonios de Khorne, Korghos le dió una elección sencilla al resto de Príncipes Demonio: obediencia o aniquilación. Los Gorechosen de Khul fueron enviados a distintos lugares del Orbe con la misión de eliminar las fuerzas de los Seraphon con las que se encontraran adquiriendo aliados demoníacos en el proceso. Hacia Ghorddro marchó Khul acompañado por guerreros de la Goretide y miembros de la tribu Skullfiend. Al resto de lugares envió a sus guerreros de mayor confianza: hacia Xzaratch marchó Kyor Skyullharvest, a Beubilos envió a Hagred Hammerfane y a y a Issthyss marchó Guron Bloodfist.  En todos los casos las fuerzas de Khul derrotaron todas las patrullas de caza Seraphon con las que se encontraron, dado que las trampas puestas por el Slann eran muy efectivas contra demonios pero totalmente inocuas en mortales. Fue una campaña de meses de duración en los que Lord Xen'phantica intentó todo tipo de contraataques, esfuerzos que en todos los casos resultaron fútiles. Las defensas que invocaba el Slann no afectaban a los mortales, y las fuerzas de Khul crecían día tras día, actuando de manera conjunta y organizada. Llegó el día en que los Príncipes Demonio tuvieron que aceptar el liderazgo de Khul. Con todas las fuerzas demoníacas unificadas, Korghos marchó hacia Nugatoria, el continente central en el que se encontraba la base de poder de Lord Xen'phantica.

Klaq-tor

Fue en los Picos Ghostglass donde tuvo lugar la confrontación final. Lord Xen'phantica invocó una enorme hueste de guerreros Seraphon al mando de Klaq-tor, su general más poderoso. Al inicio de la batalla los Príncipes Demonio enviaron sus legiones a la carga, pero fueron detenidos por una barrera mágica invocada por el Slann. Fueron los guerreros mortales de Khul quienes traspasaron la barrera libremente e iniciaron la batalla. Los guerreros de la Goretide cayeron presos de un frenesí homicida sobre los Seraphon, con Korghos y sus Gorechosen a la cabeza. Threx Skullbrand invocó el poder de Khorne con su estandarte, mientras Korghos se enfrentaba a Klaq-tor y a su montura, un temible Carnosaurio. Los Gorechosen de Khul, ayudados por Grizzlemaw, dieron cuenta de la enorme bestia mientras Khul por su parte consiguió derrotar a Klaq-tor en combate singular. Fue en ese momento cuando Lord Xen'phantica llegó al campo de batalla envuelto en relámpagos celestiales. Las protecciones estelares del Slann impedían que ningún oponente se le acercara, y tal fue su furia que consiguió equilibrar la balanza de la batalla. Pero Xen'phantica no tuvo en cuenta al hacha de Khul. Esta terrible arma existía dentro y fuera de la realidad, por lo que Khul aprovechó su momento y la lanzó con enorme fuerza atravesando las barreras de protección e incrustándose en el cráneo del Slann. Así murió Lord Xen’phantica y Khul conquistó el Orbe Infernia.

Archaon tomando el control de Ignax

Con su victoria, Korghos Khul consiguió cumplir la misión encomendada por Archaon, y junto a las legiones demoníacas del Orbe Infernia marchó en apoyo del Mariscal del Apocalipsis. Cuando las fuerzas de Khul llegaron a la Tierra del Sol Encadenado, el plan a largo plazo de Archaon dió su fruto. Los Fyreslayers que defendían estas tierras se vieron atrapados entre la caballería de la Varanguard y las legiones demoníacas del Orbe Infernia, propiciando así que Archaon tomara el control del dragón solar Ignax.

Fue cuando las Guerras por los Portales llegaron a su conclusión cuando Korghos Khul alcanzó el cénit de su poder. A las inmensas fuerzas de la Goretide se le sumaron las legiones demoníacas del Orbe Infernia, poniendo a sus órdenes una fuerza de combate formidable. Durante la Era de las Tribulaciones, Khul se dispuso nuevamente a sumir en la guerra las tierras del Gran Erial en una contraofensiva a gran escala, y sus pobladores se estremecieron al ver aparecer en el horizonte al Orbe Infernia. Su intención era clara: con una lluvia de sangre sus fuerzas se lanzarían nuevamente al ataque provocando una guerra indefinida que agradaría a Khorne, puesto que el dios no ansiaba la reconquista de estas tierras sino que prefería que se sumieran en un conflicto prolongado.

Korghos Khul

Sin embargo, los enemigos de Khul conspiraban a sus espaldas. Desesperados por la situación una alianza de señores de la guerra juntaron a magos e ingenieros con la intención de construir un colosal cañon termporal empleando los ancestrales mecanismos conocidos como los Engranajes del Infinito. Finalmente el cañon pudo ser disparado poco antes de que la Goretide iniciara su ataque, provocando un potente hechizo temporal que restableció el antiguo orden en el Orbe Infernia y devolvió el control del mismo a los cuatro Príncipes Demonio y al Slann que los manipulaba. Korghos Khul se vió privado así de aquello que era suyo por derecho de conquista. Preso de la frustración, Khul dirigió a su Goretide a la conquista de nuevos territorios jurando que algún día volvería y reconquistaría el Orbe Infernia.

Actualmente los cuatro Príncipes Demonio siguen inmersos en su guerra eterna mientras Lord Xen'phantica se encarga de que jamás se unifiquen y reactiven el Ojo de Dioses.

Fuentes[]

  • The Realmgate Wars III: Godbeasts
  • Warhammer Age of Sigmar 2 edición
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