Sigmaroteca
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Pico piedratrueno.jpg

Pico Piedratrueno es una Criptormenta, actualmente en ruinas, que se alzó en tiempos sobre la extensa Meseta de Gharrentia, en Ghur. En su cámara central semicircular, tras unas enormes puertas doradas decoradas con imágenes de Sigmar, aguardaba un titánico cráneo suspendido por gruesas cadenas y rodeado por estatuas de ojos muertos. Se trataba de los restos de Hammergord, una Bestia Divina con cabeza de toro muerta por Sigmar en la Era de los Mitos.

Durante la devastación causada por el Necroseísmo, la Criptormenta se separó y derrumbó precipicio abajo, pero no se quebró al tocar suelo. En las profundidades de los grandes cañones de la meseta se encuentran los Pozos Infestados, en los que anida una colonia de arañas Arachnarok. Tras su caída, las ruinas de Pico Piedratrueno quedaron atrapadas en las enormes redes de estas bestias. Sigmar envió allí a sus Astral Templars para proteger el lugar pero Gordrakk, el mayor de los Megabosses Ironjawz, marchó con su ejército para reclamar para sí el cráneo de Hammergord. Los miembros de las Cámaras Auxiliares de Vanguardia de los Astral Templars emboscaron a muchas de las fuerzas que partieron hacia Pico Piedratrueno, llegando a un acuerdo de colaboración con los Ogors de la compañía mercenaria Gutstufflers para que les apoyaran en su misión. Sin embargo no fue suficiente y una enorme hueste formada por Ironjawz, Moonclan, Troggoths, Gargants y los Spiderfangs que habitaban en los Pozos Infestados accedió a Pico Piedratrueno masacrando a sus defensores. Todas las trampas y defensas mágicas colocadas por los constructores de Pico Piedratrueno fueron desarmadas por la violenta horda. Las estatuas que poblaban la Criptormenta fueron decapitadas, los Grots pintarrajearon sus paredes con obscenas pinturas, los Troggoths engulleron antiguas reliquias y los Ogors hurgaron en el botín buscando objetos de valor llamativos. Gordrakk derrumbó con Aztuta, su hacha capaz de destruir la magia, las puertas doradas que guardaban el cráneo de Hammergord. Gordrakk declaró que el único oponente digno era Sigmar, pero que se encontraba escondido en su reino protegido por sus ejércitos y ciudades. El Megaboss ordenó que se construyera un enorme ariete y que se colocara el cráneo de Hammergord un su punta, una temible arma con la que planeaba destruir todo lo que se encontrara en su camino hasta obligar al propio Sigmar a que se enfrentaran en combate singular y quedara claro quien era el mejor.

Fuentes[]

  • Guerras del Alma: Forbidden Power
  • Blood Tender, Relato de Forbidden Power de la web de Warhammer Community
  • The Hammer God, Relato de Forbidden Power de la web de Warhammer Community
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