Pusgoyle Blightlords.jpg

Algunos Putrid Blightkings eligen someterse a un rito conocido como la Fiesta de los gusanos. Jurando siete veces a Nurgle sobre un lugar que haya sido corrompido y sea particularmente repulsivo, allí son sometidos por el Hechicero de su Quiste que arroje un voraz gusano de matanza en una de sus heridas abiertas. Esta hambrienta larva demoniaca se pone inmediatamente a trabajar, masticando la carne necrotizada del Blightking hasta que su cuerpo explota, solo para arrojar dos gusan

os idénticos del gusano original. Esta parásito seguirá repitiendo lo mismo una y otra vez y, si no se controla, consumirán a su huésped dentro de los siete días.

Para evitar este destino, los Blightking, deben buscar a los adoradores de los dioses hermanos de Nurgle e infectarlos con la maldición slathermaggot. Estas ofrendas deben de ser infectadas por los parásitos y de esta manera que sean devorados como combustible para engendrar gusanos cada vez más retorcidos. Finalmente, si el Rotbringer medio devorado, logra infectar a setenta y siete enemigos con su maldición los insectos en su cuerpo dejan de comer y se congelan entre los músculos y grasa otorgándole un nuevo poder pútrido. En ese mismo momento un terrible zumbido llena el aire y, desde los cielos, una Rot Fly es enviada por Nurgle como recompensa por la devoción del Blightking. Montando su nuevo corcel, el guerrero se convierte en un Pusgoyle Blightlord, la mortal caballería de élite de Nurgle.

La relación entre Blightking con su Rot Fly es simbiótica, ya que desde que se conocen jura proteger a la criatura rencorosa con su vida y es muy raro que abandone su silla de montar. Este vínculo ayuda a anclar a la bestia demoníaca en la realidad, lo que le permite cazar mejor a sus víctimas mortales sin el riesgo de volver al Jardín de Nurgle. A cambio, el Rot Fly lleva a su jinete fielmente a la batalla. Bandas zumbantes de Pusgoyle Blightlords forman la vanguardia de los Contagios de los Rotbringer, que se abalanzan sobre el enemigo balanceando sus guadañas. Entre los poderosos golpes de los propios Blightlords y las extremidades que azotan y las fauces mordaces de sus monturas, una unidad de caballería aérea puede destruir una línea de batalla enemiga en una sola carga. Como una herida que cede ante una letal infección, estas unidades, abren una brecha para que el resto de los Rotbringers fluyan y destruyan al enemigo de adentro hacia afuera.

Para ayudar en esta tarea de romper líneas, algunos Blightlords atan campanas del dolor en la parte inferior de su corcel. Estas enormes campanas de demolición se estrellan contra los regimientos enemigos, dispersando las filas de enemigos y sus muros de escudos. Tal es el peso de su impacto que incluso pueden aplastar barricadas y volcar máquinas de guerra, todo mientras se escucha un infernal estruendo.

Fuentes[editar | editar código]

  • Battletome Magottkin of Nurgle
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