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Jelsen Darrock No Oficial logo.png Por decreto de la Orden de Azyr, este artículo se considera fuera del Canon Oficial. Se declara carente de toda veracidad y blasfemo, y todo el que lo lea sufrirá purga inmediata. Si usted es el autor, diríjase a las autoridades competentes para someterse a la penitencia pertinente.

Atención: Material No Oficial

Las frías tierras de los baldíos del sur eran sacudidas como cada noche por vientos helados. La propia magia que daba vida al mundo escapándose entre las agrietadas rendijas de un cascaron vacío empujaba el aire . El llanto de las almas atormentadas atrapadas las corrientes de magia primigenia podían volver loco a un hombre, enano elfo o cualquier otro que las escuchara. Pero Gruz-uk Al Gazca , gran chamán de la tribu de los colmillo oscuro protegía el campamento. Sus garrapatos fantasmales ahuyentaban las almas que se acercaban a la empalizada. Dejando pasar solo el viento que azotaba con fuerza las tiendas del campamento formado por los orcos y sus aliados.

Sus aliados, una curiosa forma de describir a una mezcolanza de... mejor no pensarlo. Ese estupido Nibblet , podría haber sido una excepción, un aliado en las batallas por venir, sus trolls aunque supondrían mejores presas que compañeros de armas podían ser útiles en el campo de batalla. Pero guerreros del rayo, o stormcast como se hacían llamar y furibundos espíritus de nagash el maldito...

Krukz contuvo una nausea al pasar cerca de uno de los guerreros del rayo, un Lord Relictor especialmente pomposo y desagradable bañado en perfumes y ungido en aceites. La mueca de desagrado y la insultante mirada del joven chaman orco no paso inadvertida. Una provocación que Krukz no comprendió cómo el Relictor pudo contentarse con responder con una desdeñosa mirada por encima de su hombro. Cualquier orco se le habría lanzado al cuello tras tamaño insulto. Por supuesto es lo que el chaman hubiese querido y para lo que iba preparado.

Sin mayores distracciones el joven chaman siguió su camino vigilando que nadie lo siguiera. Las pieles de dos gigantescos Gurrak, enormes bestias de cuatro cuernos y afilados colmillos que una vez poblaran Nova paradisium mantenían el gélido viento en el exterior. Dentro del pabellon, alrededor de una chisporrotean hoguera se reunían varias docenas de orcos. Silenciosos y expectantes a lo que unos pocos decían y hacían en el centro de la sala.

-Y que zugierez Gordrak! -Uno de los orcos del centro, Yuglaj cluj-drago , un chaman de rango mayor, un Weirdock de gran poder y fama en la tribu se dirigía a uno de los grandes jefes, un enorme orco de duras facciones ocultas tras un manto de cicatrices. - Que muramoz en ete erial zin caza? No habrá una muerte entre la mandíbulaz de un Jarrinz, ni aplaztado bajo las pezunaz de un Gurrak.

-Podría haber maz! Buquemoloz! -El gran jefe levanto Su enorme picadora de piedra y gritos de muchos de los asistentes alabaron su ferocidad.

-No hay maz! El clan colmillo ozcuro ya ha conzeguido la hazaña de la leyendaz. Los epírituz ya llegan al resto de mundos zuzurrando el gran triunfo! El clan colmillo ozcuro ha cazado una de las cinco beztiaz!

El fuego se torno azul a la vez que Yuglaj hacia un gesto. Las llamas crecieron hasta invadir el techo de la sala y expandirse por él, fragmentos desprendidos bailaron entre los asistentes que exaltados se golpeaban intentando extinguir los fuegos fatuos. “Uno de los cinco aparecerá, en un mundo moribundo.” Comenzo una voz ronca y profunda “El mundo que fuere el paraíso caerá en desgracia y morirá. De su muerte surgirá la bestia, una de las cinco creaciones del eter, una de las cinco bestias que Gorko y Morko cazaron antes de elevarse como dioses. El Nazjerrim se alzara una vez más.”

-Todoz conocemos la hitoria de la cinco beztiaz! -Otro de los grandes jefes se levanto de repente golpeando el suelo con el mástil de su lanza. - Eze e nueztro lugar, junto a Gorko y Morko. Muramoz puez y volveremoz con Gorko y morko a cazar en las infinitaz praderaz. Pero llevemonoz a ezoz guerrero del rayo a la tumba! - Los gritos inundaron el pabellón.

-No iremoz a ningún zitio zi no morimos en la caza o el combate. Morko y Gorko azcendieron matando la cinco beztiaz y ziendo lo último zupervivientez de zu clan. Pero aquí todoz queremoz lo mizmo. Gruz-uk nos dezonrra aliandoze con muertoz y guerreros del rayo. Acabemoz con elloz!- Lo increpo uno de los chamanes. Y dezpuez al portal o moriremoz zin el honor de la caza eztupido cabezota.


-Cabezota...- susurro el gran jefe.- Quizá... Pero eztupido!- Tan rápido que el ojo de un humano apenas podría haberlo percibido el jefe levanto el brazo y lanzo su lanza contra el chaman. En un visto y no visto un pequeño garrapato sabio de entre los ropajes del anciano orco y en pleno vuelo partió la lanza de un mordisco. Krukz juraría haber visto una sonrisa en la cara del chaman, un atisbo de ella al menos entre las sombras de su capucha. Pero era de los pocos que aun observaban al chaman. El gran jefe se debatía frenéticamente a cinco palmos del suelo agarrándose el cuello.

La situación era tensa, los grandes jefes restantes entre los presentes se levantaron empuñando sus armas. Sin embargo el resto de chamanes no se inmutaron, como si hubiesen percibido algo y su atención hubiese sido desviada de la trifulca.

-Sueltalo Grizlak.- La voz sonó mas profunda y calmada que ninguna otra, tan clara a oídos de Kruzk que podría haber salido del arco a su lado. Uno de los chamanes se levanto, mientras el jadeante jefe caía al suelo y tosía luchando por respirar.- Zorprendidoz?

Krukz sintió como se le hacia un nudo en el estomago. Su primer impulso fue el de darse media vuelta, cruzar las pieles del pabellón y fundirse en la noche con algún hechizo de camuflaje, sin embargo lo sintió, las pieles estaban rígidas, nadie podría escapar del pabellón. Sus vidas estaban en manos de aquel orco ahora. Y el, no dudaría en matarlos a todos si lo viese necesario. Se habían tomado medidas para que solo aquellos que tuviesen las mismas ideas que ellos acudieran a la reunión. Parecía imposible que Gruz-uk Al Gazca , guía y cabeza del clan pudiese haber adivinado el lugar y motivo de la reunión.

Ningún orco se atrevía a hablar, la ira del chaman caudillo se palpaba en el aire como el nudo de una soga alrededor de cada garganta, una soga que en cualquier momento podría apretarse. Nadie cuestionaría hoy día el poder de Gruz-uk Al Gazca el grande, nadie lo hubiese hecho antes de que absorbiese la esencia del Nazjerrim.

Krukz recordó escenas de la batalla. Aquel titánico ser hecho de ether y magia, una sombra lila de cien brazos y mil ojos y sus esbirros de pura magia. Los orcos colmillo oscuro muriendo por docenas a cada embate de la criatura y sus creaciones. Los chamanes usando todo su poder para encantar las armas de los cazadores de manera que pudiesen herir a los esbirros de magia desatada de la criatura mientras los grandes Weirdocks se enfrentaban al monstruo en planos mas inmateriales. La batalla duro días y las bajas en ambos bandos fueron incontables. Hasta que Gruz-uk el mas poderoso de entre los Weirdocks de la tribu , que había caído en un extraño letargo al inicio de la batalla despertó. Kruzk, ni ningún otro colmillo oscuro olvidaría jamas como el anciano orco empezó a flotar frente a sus ojos imbuido de energía Wagh y lanzando rayos verdes que calcinarían por igual a orcos y criaturas abisales. Como salió volando como si la propia mano de gorko lo hubiese lanzado contra la criatura y esta habría explotado en un cataclismo de luces verdes y violetas.

Gruz-uk había salvado al clan y también había abatido a una de las 5 bestias de las leyendas, suyo fue el honor de adquirir su esencia y su fuerza Pues cuando un orco abate una presa se come su corazón y esto le otorga su fuerza. Así Gruz-uk bebió el ether del Nazjerrim. Y desde entonces sus ojos fueron llamas violetas y verdes. Su poder creció de una manera increíble y se hizo con el control del clan. Fue entonces cuando comenzó a guiar al clan fuera de aquel mundo que se moría. En busca de las otras cuatro bestias de leyenda.

-No ezpero que comprendáiz mi decizionez. No o necezito. Frente a mi poder zoiz poco ma que inzecto - Nadie hablaba, pues todos conocían la verdad de sus palabras.- Zin embargo no zoy gorko ni morko, no ere el ultimo de mi clan.Yo o dirigiré a la única gloria y la única muerte que un orco debe tener. Pero zereirz vohotroz quienes tendréiz que moztraroz dignoz. No tenéiz la fuerza. He visto alizanzaz en ezte mundo, el mizmo Gorko me lo ha motrado, incluso laz fuerzaz de lo ozcuros diozez ze alían con los guerreroz del trueno de zigmar. Todo por la zupervivencia. No osa guztan los trollz. Ni los espirituz. Los perfumez de lo guerreroz del trueno o hacen vomitar? Cubrioz de vuestroz olorez, a ello le guztan menoz aun lo vueztroz. Por que hoy cruzaremos la puerta a Ulgu, la beztia de la zombraz mora allí y caera. Vueztra revuelta e inhutil, nueztroz aliadoz zervirán a zu propozito. - Otro momento de silencio. - Quereiz volver a Ghur y cazar a la gran bestia conmigo?! Responded!

Un rugido salvaje hizo vibrar el aire. Y después el silencio.

-Zeguidme y mataremo a la cuatro beztiaz de leyenda. Y el gran UHM la ultima cacería comenzara para nohotroz en Ghur! Zeguidme a la caza! - Haciendo gala de una agilidad increíble en un orco tan anciano, Gruz-uk cruzo la sala y se planto en la entrada, las pieles se abrieron de par en par. Era ya de día ya y la tribu estaba congregada alrededor del pabellón, cientos de orcos esperaban en el exterior. - Acomapañame Joven Krukz, veo un camino ante ti y siento curiozidad de a donde llevara.

La marcha de las huestes.


El Lord arcanum Thrirrel acaricio el pico de su grifo, el chaman había entonces puesto final a las disensiones de su clan, la expedición stormcast de la ciudad escarlata había acabado ampliamente diezmada en su marcha hacia los portales, no habían tenido mas opción que aceptar la extraña invitación del chaman a unir fuerzas. Su mirada se cruzo con la lady olinder, escrutando su figura en busca de algo que delatara que no fuese la verdadera sino una más de tantas ilusiones que había en los reinos de la hechicera. Sin embargo aunque fuese una de tantas sombras, no carecía de poder y por mucho qué le disgustase los nighthaunt probarían ser valiosos aliados en las batallas que los esperaban.

Sin ojos veía, y sin boca respiraba, pues la magia alimentaba a lady Olinder lejos de aquel yermo árido, en las ricas tierras de la muerte de Hysh. La situación requería de su concentración en aquel cuerpo. Sus seguidores portaban, sin que sus aliados lo supiesen, información y objetos que merecían su atención, recursos de guerra que devoran de ser devueltos a Hysh ya que la expedícion a Nova paradisium había sido un éxito rotundo. Mandó pues una nueva oleada de su poder a aquella sombra, volviéndola la más poderosa de tantas que tenia activas en todos los reinos. Que sus huestes cruzaran el portal, era de vital importancia. Los stormcst y los orcos no eran mas que meras marionetas en su plan.

Dé un salto se planto junto al Gruz-Uk un pequeño ser envuelto en negros ropajes y una capucha de la que asomaba una ganchuda nariz. Sus labios se torcieron en una sonrisa. -Los ejércitos se amontonan. - dijo con una estridente voz. - Alianzas inverosímiles se han creado para cruzar el ultimo de los portales. JIJIJIJIJI- una chillona risa taladro los oídos de los orcos.- Mis trolls marchan al frente de las huestes. Tenemos... Hambre.

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