Sigmaroteca
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Scyla, la Garra de Khorne sigmaroteca.jpg

(a revisar)

Una mole de rabia y salvajismo, Scyla Garra de Khorne (Scyla Anfingrimm en inglés) es un enemigo espeluznante. Su fuerza monstruosa basta para partir un Dracoth en dos con las manos desnudas y su pesado collar, del que emana el odio eterno que Khorne siente por los magos, le protege de la hechicería. Scyla no concibe la misericordia ni el miedo, solo el odio y la cólera.

Historia[]

Una vez un poderoso campeón al servicio del Dios de la Sangre, el guerrero conocido como Scyla fue transformado en un engendro por los oscuros regalos de su patrón. Todo lo que queda de Scyla es la insaciable necesidad de matar, y ha aporreado un sangriento camino a través de los Reinos Mortales en su interminable estampida.

La tierra misma tiembla cuando Scyla llega a la batalla. Su rugido es como una erupción volcánica, su rabia sus fuegos incandescentes. Un solo golpe de sus puños brutales es suficiente para abrir un agujero en la pared de un castillo, o aplastar a un Eterno de la Tormenta como un jarro de estaño. Scyla nunca duerme, no se cansa, nunca se detiene. Su existencia es una avalancha interminable de muerte y destrucción, alimentado por el fuego de la ira que Khorne establecidos ardiendo en su alma.

Nadie sabe quién era Scyla antes de su transformación, ni qué atrocidades operó en el nombre del Dios de la Sangre para ser tan cruelmente bendita. Lo que se sabe es que, cuando llegó la Era del Caos, Scyla estaba atrapado en lo profundo del Laberinto de Cristal de Tzeentch. Durante mucho tiempo la gran bestia rugió por su encarcelamiento, encerrado en una red de enloquecidas ilusiones que parecían absolutamente ineludibles. Sin embargo, cuando los guerreros de Khorne marcharon por los reinos su poder creció, y este se dio cuenta de la difícil situación de su siervo. Khorne rugió de indignación al ver a Scyla atrapado en una tela de Tzeentch y, levantándose de su silla, lanzó un gran cráneo de bronce a través del Reino del Caos. Envuelto en fuego demoníaco, el enorme misil destrozó las paredes cristalinas de la prisión imposible de Scyla. Rodeado de fragmentos de cristal, la bestia siguió la estela del cráneo de bronce, la cual rasgó el tejido de la realidad y abrió un portal a los reinos mortales. Scyla cayó como un meteoro de fuego, hundiéndose en los desechos de chatarra de Swynedane con tal fuerza que creó un vasto cráter en las llanuras oxidadas. Los hombres de la Tribu Scrapfist se reunieron para mirar el lugar del impacto en su territorio. Fueron los primeros en morir cuando Scyla se alzó, rugiendo con furia desde el cráter para comenzar sus masacres de nuevo. Desde ese día, la gran bestia ha combatido a innumerables enemigos, luchando a menudo junto a las hordas de los Vasallos de la Sangre. La llegada de tal paladín de Khorne es visto por estos como una poderosa señal del favor de su deidad, y si algunos son reclamados por la furia de la bestia esto es vito simplemente como otro homenaje a las múltiples bendiciones de Khorne.

Armamento[]

  • Puños Brutales.
  • Cola-Serpiente.
  • Collar de bronce de Khorne - le permite disparar hechizos como si fuera un mago.

Fuentes[]

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