Sigmaroteca
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Cartographer a tope.gif ARTÍCULO EN ACTUALIZACIÓN A 3ERA EDICIÓN
Sigmar ha enviado sus Cruzadas Portamanecer a reconquistar este artículo perdido.
Nuestros Cartografer están actualizando sus mapas al Tiempo de las Bestia con la nueva información que han traído los Forjados Thunderstrike.

Sigmar, Señor de Azyr.

Sigmar Heldenhammer es el dios de la humanidad, el señor del Reino de Azyr y el comandante supremo de todas las Huestes de Forjados en la Tormenta.

Vida en el Mundo-que-fue[]

Sigmar nació alrededor de 2500 años antes de la destrucción del Mundo-que-fue. Fue un humano mortal hijo del Rey Björn, líder de los Unberógenos. Esta fue una de las doce grandes tribus humanas que habitaron en el continente conocido como el Viejo Mundo, en una región situada entre las Montañas Grises y el borde de las Montañas del Fin del Mundo. Los Unberógenos eran considerados como una de las tribus más poderosas de la región, aunque todas ellas estaban divididas en pequeños clanes que luchaban constantemente entre sí y contra los pieles verdes. La noche del nacimiento de Sigmar apareció en el cielo un cometa de doble cola, el cual fue considerado como un signo y señal de los dioses. [1]

En su juventud, Sigmar lideró una expedición contra los pieles verdes en la que rescató a Kurgan Barbahierro, Gran Rey Enano de Karaz-a-Karak. Como muestra de su gratitud este monarca le entregó el martillo de guerra Ghal Maraz, también conocido como el Revientacráneos, y pasó a ser conocido como Sigmar Heldenhammer.

Sigmar fue un gran político, consiguiendo unificar a las doce grandes tribus humanas, ser coronado emperador y fundar un poderoso y próspero imperio. Afianzó además su alianza con los Enanos, creando un vínculo entre ambos pueblos que perduraría hasta el colapso de su mundo. Fue asimismo un gran guerrero y estratega, obteniendo muchas victorias militares. Una de sus más famosas victorias la obtuvo en la Batalla del Paso del Fuego Negro, donde sus fuerzas lucharon junto a los Enanos contra la que posiblemente fuese la mayor horda pielverde jamás vista en el Mundo-que-fue. En esta batalla Sigmar derrotó en combate singular al caudillo enemigo. Consiguió derrotar asimismo a las fuerzas del señor del Caos Cormac Hacha Roja, del nigromante Nagash y de Morkar, primer Elegido del Caos.


Era de los Mitos[]

Cuando los Dioses del Caos destruyeron el mundo-que-fue, Sigmar se aferró a su núcleo mientras este era arrojado al vacío. Entonces Dracothion capturó los restos del planeta, los llamó Mallus y los colocó en el firmamento. Se hizo amigo de Sigmar y recibió un collar hecho de sigmarita de él. A cambio, el gran draco le enseñó a Sigmar el camino a los ocho Reinos Mortales, y le acompañó en su exploración.

Dando origen a lo que luego se conocería como la Era de los Mitos, Sigmar recorrió los inmensos Reinos Mortales. Viajó mucho y lejos, halló enclaves de humanos primitivos y derrotó a bestias monstruosas. Sigmar enseñó a los humanos muchas cosas y ellos le adoraron.

Las civilizaciones florecieron y, en pocas generaciones, los cazadores que usaban armas de pedernal dejaron de ser nómadas y erigieron ciudades con majestuosas torres. Guiado por un conocimiento intrínseco o por el destino, Sigmar encontró o despertó a otros dioses, con consecuencias dispares.

Muchos dioses, agradecidos por haber sido despertados, juraron ayudar a Sigmar y las incipientes civilizaciones. Hubo una edad dorada de cooperación. Tempestades arcanas trajeron la mácula del Caos, pero la fuerte unión entre los muchos pueblos y sus dioses rechazó estos primeros ataques. Sólo cuando se debilitó esta alianza empezó una nueva era.

Es difícil separar los hechos de los relatos apócrifos, pues en esta era se mezclan mitos y leyendas. La gloria de esa época perdida aún se puede entrever en ciertas reliquias o ruinas arquitectónicas. Sus secretos, sin embargo, se perdieron bajo la bota del Caos o fueron ocultados por los dioses.

Con la reclusión de Alarielle en Ghyran, la marcha de Malerion y Tyrion en busca de Slaanesh y el Gran ¡Waaagh! de Gorkamorka habiendo arrasado todos los Reinos, la Gran Alianza de Sigmar se vino abajo cuando Tzeentch, Khorne y Nurgle lograron ponerse de acuerdo en poner al frente de una nueva invasión conjunta a Archaón el Elegido. Archaón logró asediar el Puente de Todaspartes, que conectaba los Ocho Reinos, desde todos sus flancos, y entonces Nagash se volvió contra Sigmar, provocando que este invadiese Shyish abandonando la defensa. Tras esta guerra fratricida, se sucedieron una serie de derrotas catastróficas para las Fuerzas del Orden, y Sigmar se retiró a Azyr tras perder su martillo, Ghal Maraz. Se encerró en su palacio de Sigmaron, en lo alto de Azyrheim, y ordenó cerrar a cal y canto las Puertas de entrada y salida de su Reino. No se le volvió a ver durante siglos.

En ese tiempo, mientras Teclis, Tyrion y Malerion nublaban el éter para esconder su obra a Tzeentch, él y Grungni trabajaron en la creación de un ejército semidivino capaz de derrotar al Caos: los Eternos de la Tormenta. Reuniendo durante décadas las fuerzas suficientes a partir de los espíritus de aquellos que luchaban más allá de toda esperanza contra el Caos, finalmente Sigmar dio la orden de desplegar Hermandades del Trueno junto a cada una de las Puertas que llevaban a Azyr desde otros Reinos Mortales para abrirlas al mismo tiempo desde dentro y desde fuera y así permitir el despliegue de todas las Huestes de la Tormenta por los siete Reinos invadidos por los Dioses Oscuros. Este fue el principio de la llamada Era de Sigmar.

Al poco de iniciados estos contraataques, Vandus Manomartillo y Thostos Tormentaespadas recuperaron Ghal Maraz para su señor en Chamon, y actualmente Sigmar lo ha cedido a su lugarteniente, El Primer Celestante, con vistas a recuperar Todaspartes.

Galería[]


Enlaces Externos[]

Referencias[]

  1. Novela "La Leyenda de Sigmar", de Graham McNeill


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