Sigmaroteca
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Tyrion es el Dios de la Luz y gobierna el Reino de Hysh junto a su hermano gemelo Teclis.

Vida en el Mundo-que-fue[]

Tyrion nació en el Mundo-que-fue, en la perdida isla de Ulthuan. Junto con su hermano gemelo Teclis, eran descendientes de Aenarion, el primer Rey Fénix que combatió en las primeras invasiones demoníacas que asolaron a este mundo y que fue maldecido a causa de haber tomado la espada de Khaine, una terrible y sangrienta deidad élfica. Desde su nacimiento los dos hermanos estuvieron marcados para la gloria, aunque eran muy distintos. Donde Tyrion era fuerte y apuesto, a semejanza de su legendario ancestro, Teclis era débil y enfermizo aunque estaba increíblemente dotado para la magia. Juntos salvaron a su isla natal de la invasión del Rey Brujo Malekith y participaron en muchas otras batallas. Tyrion se convirtió en el defensor de Ulthuan y en el protector de Alarielle, la Reina Eterna. Por su parte Teclis enseñó a los humanos a manejar los vientos de la magia, viendo en ellos unos potenciales aliados contra el Caos, viajó por el mundo intentando descubrir cómo deshacerse de esta terrible amenaza y terminó convirtiéndose en el Señor del Conocimiento.

Tyrion participó activamente en los eventos que desembocaron en el fin del Mundo-que-fue. Fue amante de Alarielle, y tuvieron una hija en secreto, Aliathra, la cual se suponía que era hija del rey fenix Finubar. Aliathra fue secuestrada mientras acudía como embajadora ante los enanos, y Tyrion y Teclis descubrieron que se encontraba en Nagashizzar. Partieron a liberarla pero fracasaron, siendo secuestrada por Mannfred von Carstein. Tyrion deseaba ir a liberarla pero Teclis se lo impidió, diciéndole que enviara en su lugar a Eltharion junto con un ejército. Teclis actuó en conveniencia con la diosa Lileath consciente de la amenaza que Archaon suponía, tomando decisiones difíciles en el camino: conspirar para asesinar al rey fenix, permitir que su sobrina fuera sacrificada para revivir a Nagash con menos poder del que este esperaba y aliarse con Malekith, el Rey Brujo. Por su parte Tyrion se distanció de su hermano, descubriendo sus complots y convirtiéndose en el amante de Morathi y en un guerrero cruel. Con ayuda de la hechicera consiguió la legendaria espada de Khaine, pasando a ser su avatar. Por su parte Teclis propició que Malekith fuera coronado rey fenix. Hubo una guerra civil en cuyo colofón Teclis destruyó el vortice de la isla de los muertos para entregar los vientos de la magia a unos héroes elegidos que se convertirían en encarnados capaces de plantar cara al Caos, pero varios vientos escaparon a su control . Tyrion murió, Ulthuan fue destruida y los supervivientes escaparon a Athel Loren, reunifnicándose así los elfos bajo el reinado del rey Malekith, con el viento de las sombras Ulgu, y la reina Alarielle, con el viento de la vida Ghyran. Teclis robó la llama de Middenheim matando al dios Ulric y condenando a la ciudad, pero revivió con ella a Tyrionr y le dió el viento de la luz Hysh.

Poco después, acudieron como refugiados a Athel Loren enanos y hombres liderados por Karl Franz, que tuvo y perdió el viento de los cielos, y Baltasar Geltz, con el viento del metal. Tyrion y Teclis descubrieron que Karl Franz era en realidad Sigmar encarnado. Se aliaron con Nagash, que tenía el viento de la muerte, y tras una batalla con Demonios invasores de Khorne, Teclis teleportó a los encarnados de los ocho vientos junto a sus ejercitos a Middenheim para evitar que Archaon destruyera el mundo con un artefacto ancestral. Los encarnados lograron derrotar a Archaon aunque dos de ellos murieron en el proceso liberando el poder de Ghur y Aqshy. Eran necesarios todos los vientos para detener el artefacto, por lo que Teclis tomó los vientos del fuego y las bestias en un esfuerzo que sabía que le costaría la vida. Mannfred apareció finalmente matando a Gelt y liberando el viento del metal. Resultó imposible detener el artefacto, y Teclis fue consumido por el poder de la magia desbocada. Perdida la esperanza, Tyrion y Alarielle observaron juntos el final del Mundo-que-fue.

Era de los Mitos[]

Despertar en Hysh[]

En la Era de los Mitos, Tyrion despertó en Xintil, en el corazón de Hysh. El poder que había absorbido anteriormente del viento de Hysh le había convertido en un dios de la luz. Exploró en solitario los diez paraísos de Hysh, y durante estos viajes pudo oír la voz de su hermano en el viento. Ansioso por encontrarlo, viajó al perímetro hostil y llegó al borde del reino. Sus ojos se derritieron por la intensidad de la luz, pero llamó la atención del espíritu elemental de la luz que ocupa la región y brilla como el sol del resto de reinos. Encontraron una causa común, aunque Tyrion no recordó nada del encuentro y despertó en el centro del reino junto con su hermano Teclis. Los dos se habían convertido en mitades gemelas del mismo poder divino, que, en cambio de estar dividido o disminuido, se vió reflejado y ampliado. Tyrion descubrió que podía ver a través de los ojos de su hermano, y este le enseñó a ver los reinos a través de su percepción extrasensorial.

El Panteón de Sigmar[]

Tyrion y Teclis vagaron juntos por Hysh hasta que encontraron a Sigmar. Grande fue su alegría por eeste reencuentro, y forjaron una alianza  iniciando el Panteón de Sigmar.

Teclis le ofreció como obsequio a Sigmar los Ingenios de Iluminación, unos artefactos con la luz de Hysh que ayudaría a iluminar las mentes de los ciudadanos de los Reinos Mortales incentivando así el crecimiento de las nuevas civilizaciones. Posteriormente Sigmar convertiría estos ingenios en los Penumbral Engines, disgustando enormemente a Teclis y a su hermano.

Captura de Slaanesh[]

Sin embargo apenas quedaban Aelves, y estos se encontraban principalmente en Azyr. El resto aparentemente habían sido consumidos por Slaanesh durante la destrucción del Mundo-que-fue, pero Tyrion y Teclis no perdieron la esperanza y marcharon a Shyish buscando un lugar en el que puedan estar las almas de sus parientes perdidos. Unos misteriosos monjes les explicaron que un ser conocido como Malerion también buscaba las almas de los Aelves, reconociendo a este como un compatriota del Mundo-que-fue. Descubrieron además que ni Tyrion podía ir a Ulgu ni Malerion podía ir a Hysh, pero podían reunirse en Shyish, de manera que los monjes los llevan a la localización en que se encontraba Malerion. Tras comprender que Hysh y Ulgu estaban ligados, deducieron que debía existir un subreino penumbral entre ambos, y fue gracias a esta metalógica que descubrieron Uhl-Gysh. Así se inició la portentosa tarea de atrapar a Slaanesh, la temible deidad del Caos que había consumido a prácticamente toda su raza y que se encontraba realizando una digestión milenaria en un paradero oculto. Colaboraron en este plan colosal Tyrion, Teclis, Malerion y Morathi, y sabemos que varias de estas deidades se ofrecieron como cebo atrayendo a la maligna deidad a una titánica trampa con la que la consiguieron encadenarla. Tras atrapar a Slaanesh empezaron a extraer almas de su interior, repartiéndoselas entre ellos.

Slaanesh atrapado en su titánica prisión


Creación de los Cythai[]

Teclis seria el Primero en crear una raza de Aelves, los Cythai, que serian mas tarde conocidos como los Idoneth Deepkin. Teclis tenia la intención de construir un pueblo culto e inmerso en las ricas tradiciones de la ancestral Ulthuan, pero todo resulto en desastre. Siendo los primeros en salir poseían profundas cicatrices emocionales y psicológicas que los hacia retraídos y con personalidades extrañas ademas de un alma marchita. Comenzó a exterminar a estos hijos malditos por Slaanesh pero por mediación de Tyrion los dejó escapar a las profundidades de los océanos, permitiendo que más tarde desarrollaran su cicvilización.

Los Lumineth[]

Tras su fracaso con los Cythai Teclis no cesó su intento de crear una nueva raza, creando a los Lumineth, la más estable de las razas creadas a partir de las almas extraidas de Slaanesh. Esta nueva raza de Aelves se estableció en Hysh, donde poco a poco florecieron en una tierra paradisíaca de perfección geométrica haciéndose poderosos y sabios bajo la influencia de sus dioses gemelos.

Los Lumineth crearon una cultura de perfeccionamiento e innovación en todos los paraisos de Hysh a excepción del más externo. Algunos alcanzaron un alto nivel de perfeccionamiento mental, otros viajaron por los reinos cartografiando y adquiriendo conocimientos de botanica, biologia, historia y demás. No mataban a las criaturas hostiles que encontraban, si no que intentaban adiestrarlas y si no era posible las dejaban libres o las enviaban a otros reinos si eran muy peligrosas. Resulta para ellos un juego de niños aprender nuevos idiomas, ciencias o artes. Incluso son capaces de alcanzar la maestría en los mayores talentos con solo unas semanas de estudio. Dada la importancia que dan a la estetica, sus ciudadelas y palacions se vuelven más altas y ambiciosas con el paso de los años.

Al haber eliminado las principales amenazas de Hysh, buscan superarse en los diferentes campos que trabajan, creandose rivalidades amistosas que buscan constantemente mayores cotas de perfeccionamiento.

Descubrimiento del Aetercuarzo[]

Fue entonces cuando Teclis descubrió como crear el Aetercuarzo. La piedra del reino de Hysh se transmuta a partir de la magia del reino, que en lugar de sedimentar aparece como rayos de energia que son casi imposible de atrapar mientras cruzan el firmamento. Los que entran en contacto con el Aetercuarzo pueden absorber su poder e iluminacion y pasar a estar iluminados en cuerpo, mente e espíritu. Entonces, el Aetercuarzo se oscurece absorbiendo las emociones del usuario y reemplazando una energia con la otra. Durante la Era de los Mitos los Lumineth fabrican con Aetercuarzo joyeria o empuñadura de espadas, e incluso los portan como piercings o debajo de la lengua para absorber su poder. Los cristales utilizados se depositan en el pozo de la ciudad de Cathartia.

De la Oscuridad a la Luz[]

El exito y progreso desenfrenado que obtienen los Lumineth gracias al Aetercuarzo tiene un efecto toxico en su psique. La competitividad entre ellos se vuelve feroz, y la lucha por acaparar el mercado de materia prima de Aetercuarzo se vuelve intensa. Tyrion y Teclis se encontraban fuera del reino, confiando en el buen hacer de sus creaciones, pero no podrían haber estado más equivocados. Las acusaciones cruzadas de demonología entre escuelas rivales continuaron. Aunque eran infundadas, la mención de la influencia demoníaca aumentó la paranoia en la sociedad Lumineth. En pocas semanas se iniciaron ataques mágicos en todas las provincias de los Aelves. Aunque los hechizos inicialmente se conjuraban para denigrar al oponente, pronto alcanzaron un carácter letal. Se inició una feroz escalada en la que los Lumineth utilizaron los más poderosos encantamientos y artefactos que poseían, incluso los que juraron no utilizar jamás.

Era del Caos[]

Ocari Dara[]

El Ocari Dara fue un punto de inflexión en la historia de los Lumineth

El cataclismo mágico que siguió es conocido como el Ocari Dara o la Caída de la Aguja.  Con una sola palabra de poder se destruyeron palacios enteros, y algunos conjuros arrasaron ciudades enteras. Las propias tierras sufrieron a causa de las energías desatadas, y en algunos lugares se abrió el velo de la realidad, abriendo las puertas al Reino del Caos. Por estas rendijjas llegaron los demonios de Slaanesh, aumentando la devastación. En algunas islas de cordura los Lumineth contraatacaron, pero la gran mayoría de Hysh fue consumida por la guerra civil y la invasión demoníaca. El reino habría sido consumido si no hubiera sido por la participación de Tyrion, el cual lideró la defensa del reino contra centenares de incursiones del Caos.

Por su parte Teclis estuvo desaparecido. La mente del Archimago voló hacia la Luna de Hysh, Celennar, y consiguió entablar contacto con su espíritu. Consiguió convencerla de la necesidad de combatir a la amenaza del Caos, y un mes más tarde volvió junto a su pueblo acompañado por una esfinge que personificaba el espíritu de Celennar. Teclis tomó a los más desinteresados y arrepentidos entre los Lumineth, aquellos que buscaban una vía para luchar contra la obsesividad que había estado cerca de condenar a su raza. Estos aprendieron a vincularse con el propio reino, fundando los Templos Aelementiri. Estos aelves abandonaron sus posesiones materiales, preconcepciones y estructuras de conocimiento para vincularse con el rio, la montaña, el viento o el zenith.

El Decreto Tyrionico[]

Se inició así la guerra de la Reinvención. Tyrion declaró el Decreto Tyrionico, por el cual se creó la hueste armada de los Vanari. Se logró en un principio contener a las fuerzas invasoras, y pronto se reconquistaron regiones. Aquellas que habín estado cerca de su destrucción fueron satificadas y estabilizadas con vastos simbolos geománticos inscritos en las tierras.

Era de Sigmar[]

Aislacionismo[]

Los Lumineth no participaron en las Guerras por los Portales, puesto que aún sufrían los estragos de sus guerras de liberación. Cuando llegó la Era de las Tribulaciones, Teclis sintió que Nagash estaba preparando algún poderoso conjuro y situó torres protectoras de Aetercuarzo en las principales ciudades Lumineth. Tras el Necroseísmo los Lumineth sufrieron ataques de muertos vivientes, pero gracias a las protecciones ideadas por Teclis consiguieron mantenerse firmes ante esta amenaza. Por su parte el Arcanum Optimar pobló el reino de entidades mágicas depredadoras. Este desorden mágico desordentuvo un profundo efecto en la pisque Luminet. Resultó obvio que no se podía confiar en que los otros reinos cuidaran de sus asuntos y, con tiranos capaces de alterar la realidad como Nagash . los Lumineth ya no se podían permitir el lujo de su anterior aislacionismo.

La ofensiva de Teclis[]

Temiendo que Slaanesh puediera haberse liberado parcialmente tras el Necroseísmo, Tyrion y Teclis parlamentaron con Malerion y Morathi. Tyrion y Malerion coincideron en que no había nada de que preocuparse, pero Morathi advirtió de la posibilidad de una liberación de Slaanesh y sus palabras fueron escuchadas atentamente por Teclis. Tras parlamentar con Celennar, Teclis decidió liderar una campaña en el resto de Reinos Mortales. Tyrion advirtió a su hermano de que enfurecería a sus aliados invadiendo de forma efectiva los reinos de los Humanos, los Aelves y los Duardin, aunque solo fuera para salvarlos de la corrupción y la disolución, pero Teclis estaba convencido de que tenía razón.

Enlaces Externos[]

Fuentes[]

  • Tomo de Batalla: Lumineth Realm Lords (2020)



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