Sigmaroteca
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Vandus Hammerhand.

"Ellos no son la muerte, hermano. Nosotros somos la muerte."

"El destino nos verá de nuevo juntos, hermano."

"¡Huestes de la Tormenta, a las armas!. ¡Esta noche inflingiremos muerte y el castigo de Sigmar!"

Vandus Hammerhand, Lord-Celestant de los Hammers of Sigmar

Lord Celestant de los Hammers of Sigmar y personificación de la tormenta vengadora, Vandus Hammerhand ha tallado con sus propias manos su nombre en la historia. Fue el primero de su Huestormenta en ser Reforjado, y su Cámara Guerrera fue la primera en contraatacar en los reinos conquistados por el Caos en el albor de la Era de Sigmar. Vandus recuperó el sagrado martillo Ghal Maraz, ha combatido con algunos de los líderes caóticos mas peligrosos, incluyendo al propio Archaon, y se han edificado estatuas y monumentos en su honor a lo largo de la Península Brimstone de Aqshy.

Desde su Reforja, Lord Vandus se ha probado como un líder habilidoso, capaz de dar forma a la rabia de las Huestes de la Tormenta a la vez que templaba y aplacaba el hierro de este intercambio. Bajo su aspecto noble y pensativo, sin embargo, no le gustaría más que zanjar su deuda de sangre contra Korghos Khul.

Descripción y Equipo[]

De voz profunda, posee un rostro noble y los claros rasgos cincelados que a menudo se representaban en las estatuas de héroes. Va equipado con una ornamentada Armadura de Sigmarita y con un Martillo Tempestos bendecido llamado Heldensen. Siempre va a la batalla montado a lomos de Calanax, su fiel Dracoth.

Vida previa, muerte y reforja[]

En su vida anterior Vandus se llamaba Vendell Blackfist y era un miembro de los Direbrand, una tribu de herreros guerreros que habitaba en la Meseta Llagaígnea, una región del Gran Erial de Aqshy. Poco se sabe de la vida de Vendell aparte de que de joven fue un guerrero que luchó por la gloria de su tribu, que posteriormente abandonó esa senda y se dedicó a la herrería, además de que tuvo varios hijos. Si que sabemos que su tribu se mantuvo firme y desafiante ante las fuerzas del Caos, razón por la cual enfurecieron a Khorne. El dios del caos les envió como represalia a Korghos Khul, líder de una horda de caníbales seguidores de Khorne conocida como la Goretide.

Korghos Khul, eterno enemigo de Vandus.

Cuando la ira y devastación de la Goretide llegó a sus tierras, Vendell se negó a caer en la desesperanza y se dispuso a defender su herrería armado con su mazo de fragua. A pesar de que había pasado tiempo desde sus años de guerrero, Vendell consiguió abrirse paso a través de los Blood Warriors que asaltaban su forja. Durante la batalla Vendell vio como Korghos Khul abatía violentamente a sus hijos. La terrible hacha de Khul tenía la capacidad de rasgar la propia realidad y Vendell contempló horrorizado como sus hijos eran arrastrados hacia el reino demoníaco de Khorne. Lleno de ira Vendell cargó con un potente grito de guerra hacia el propio Khul, aunque no era rival para el líder de la Goretide. Tras intercambiar apenas dos golpes Khul derribó a su oponente y se dispuso a eliminarlo cuando una luz envolvió a Vendell y lo envió a Sigmaron, el gran palacio de Sigmar en el Reino de Azyr.

Tras su Reforja Vendell adoptó su nuevo nombre, Vandus Hammerhand, y empezó su carrera como uno de los Stormcast Eternals más brillantes de la historia. De hecho su proceso de reforja está considerado como el más rápido que se haya producido jamás. Vandus pasó a formar parte de los Martillos de Sigmar, una de las Huestormentas que estaba creando Sigmar. Siempre con la venganza en mente, Vandus sobresalió desde sus inicios entre sus pares gracias a su capacidad de liderazgo y habilidad marcial. En esta epoca fue nombrado Lord Celestant, puesto que asumió con total responsabilidad ganándose rápidamente la lealtad de los miembros de su Cámara Guerrera, los cuales pasaron a ser conocidos como los Hammerhands.  

Vandus Hammerhand a lomos de Calanax

Vandus participó en la gran purga que limpió Azyr de toda criatura malvada, y fue durante esa guerra cuando encontró por primera vez a Calanax. Gracias al vínculo que se formó entre ambos Vandus se convirtió en el primer Stormcast en domar un Dracoth, inspirando con esta gesta a los muchos cientos que posteriormente siguieron su ejemplo. Montado a lomos de Calanax Vandus consiguió el sagrado martillo Heldensen al ganar junto a sus Hammerhands la primera de las guerras del Gladitorium.  

Fue en estos tiempos cuando Vandus empezó a tener extrañas visiones. A pesar de que tras su reforja había perdido la mayoría de sus recuerdos, en muchas de estas visiones se le revelaban imágenes de su vida anterior con dolorosa claridad. Sin embargo otras visiones hacían referencia a situaciones y eventos que le eran completamente desconocidos. 

Los años se fueron sucediendo y, gracias a su compromiso y dedicación, consiguió ganarse la confianza del propio dios-rey Sigmar, el cual lo designó para liderar el primer golpe en la reconquista de los Reinos Mortales

Campaña del Delta Ígneo[]

La Batalla del Portal Susurrante

La primera misión de Vandus fuera de Azyr lo llevó al Delta Ígneo, región situada en la Península Brimstone de Aqshy. Al mando de una Hermandad del Trueno debía ejecutar una misión vital. Sus fuerzas debían anular las protecciones mágicas de un portal que comunicaba con el Reino de Azyr y abrirlo mientras contenían a una hueste de guerreros de Khorne que se habían visto atraídos hacia dicho portal. Posteriormente, Vandus debía conquistar el portal con la ayuda de los ejércitos en reserva que esperaban en Azyr y asegurar el control del mismo hasta que un Lord Castellant le relevara. En la que sería recordada como la Batalla del Portal Susurrante, Vandus hizo gala de su fiereza en combate y capacidad de liderazgo. Al mando de un contingente de Liberators se dirigió hacia el corazón del ejército enemigo con el objetivo de ganar tiempo mientras sus camaradas rompían las protecciones del portal. De esta fase de la batalla destacó su combate con el Khorgorath Skuldrak, duelo del que salió victorioso. Una vez las puertas se abrieron dirigió tanto a sus tropas como a los refuerzos contra el enorme contingente enemigo.

Primer duelo entre Vandus Hammerhand y Korghos Khul

Durante el fragor de la batalla, reconoció a Korghos Khul en el bando enemigo. En ese momento vinieron a su mente multitud de recuerdos de su vida anterior. Recordó que fue Vendell Blackfist de los Direbrand, pero sobretodo recordó el sufrimiento de su gente a manos de Korghos. Inmediatamentese lanzó a por su viejo enemigo. Con la ayuda de Calanax derrotó a Khul pero justo en el momento en que iba a rematarlo cle invadió una de sus visiones. En dicha visión descubrió que no muy lejos, en la fortaleza de Khul, había otro portal del reino del cual no tenían noticias, portal que llevaba directamente al reino de Khorne. Además, en la visión vió a Khul sacrificando la cabeza de un guerrero enemigo, cabeza que Vandus reconoció como la propia. La intensidad de la visión y el fragor del combate separó ambos oponentes sin que se resolviera su duelo.

Al terminar la batalla los sigmaritas habían obtenido una importante e histórica victoria pero Vandus se sentía angustiado por el significado de la visión. Si realmente Khul estaba construyendo en secreto un portal que comunicara con los reinos demoníacos, la enorme cantidad de refuerzos que recibiría desde el mismo podría no solo terminar con la contraofensiva de Sigmar, sino llevar la guerra a la misma Azyr dado que la clausura mágica del portal había sido anulada. Además sentía que habían iniciado la guerra demasiado tarde, dado que su tierra natal era un erial consumido por siglos de conflictos y completamente lleno de seguidores del Caos. Por suerte uno de sus camaradas encontró un puñado de supervivientes de una tribu libre escondidos en una colina cercana al portal. Al ver a Kalja, la lider del exiguo grupo, Vandus rememoró a la persona a la que amó en su vida anterior. Una chispa de esperanza renació dentro de Vandus mientras les aseguraba a los sorprendidos lugareños que nunca más tendrían que huir temerosos de los seguidores de los dioses oscuros.

Aún contraviniendo las ordenes del propio dios-rey, Vandus decidió marchar con sus hombres hacia la fortaleza de Khul. Esto implicaba dejar el portal a Azyr desprotegido, pero confiaba en que llegaran suficientes refuerzos desde el reino celestial como para poder protegerlo en caso de contingencia, y presentía que el tiempo apremiaba.

Vandus le confió su plan al Lord-Relictor de los Hammerhands, su camarada y amigo Ionus Cryptborn. A Ionus se le había encomendado la misión de dirigirse al mando de una Cámara Ejemplar a conquistar los distintos torreones de vigilancia que tachonaban la Península Brimstone. El Lord-Relictor, aunque confiaba plenamente en Vandus, no se atrevía a desobedecer las órdenes del propio Sigmar en pos de una visiones de dudosa procedencia. Sin embargo Vandus le recordó que ocho de los torreones que debía atacar rodeaban la fortaleza de Khul con lo que Ionus podía ayudarle y seguir sus órdenes simultáneamente. De esta manera Vandus ganó un importante aliado para su causa y debilitó enormemente a su enemigo ya que más tarde se descubriría que los ocho torreones estaban situados en lugares de enorme poder mágico y tenían la función de mantener el portal al reino de Khorne abierto indefinidamente.

Maniobra de flanqueo de Vandus

Mientras Ionus se dirigió directamente en dirección a la fortaleza de Khul, Vandus ejecutó con su Hermandad del Trueno un movimiento en pinza a través del Delta Ígneo con la intención de atacar en dos direcciones la fortaleza. Durante su trayecto encontró una fuerte oposición enemiga, aunque también obtuvo un nuevo aliado tras ayudar al ejército de su camarada Jactos Goldenmane. En la Batalla de la Cresta Volatus el ejército de Jactos se encontraba rodeado de enemigos, pero con la ayuda inesperada de las tropas de Vandus derrotaron al enemigo. Ambas fuerzas se dirigieron hacia la fortaleza por rutas paralelas.

La visión de Vandus fue acertada. Korghos Khul había sobrevivido a la batalla anterior y no solo había puesto en funcionamiento un portal al reino de Khorne conocido como la Puerta de la Ira, sino que ya había empezado a recibir refuerzos demoníacos. Sin embargo la naturaleza belicosa de las fuerzas de Khorne hizo que estas se dispersaran por toda la Península lanzándose al ataque contra los diversos ejércitos que Sigmar habia desplegado en la región, prestando apenas atención a la defensa de sus posiciones. En este contexto, la maniobra de flanqueo de Vandus fue exitosa y le permitió llegar hasta el corazón de la misma fortaleza enemiga.

Localización de las distintas fuerzas en la Batalla de la Puerta de la Ira

En la Batalla de la Puerta de la Ira Vandus y sus camaradas se enfrentaron a una situación límite. El ejército de Khul luchaba con el frenesí salvaje propio de los seguidores de Khorne y, además, contaba con un enorme número de refuerzos demoníacos.

En el fragor de la batalla Ionus Cryptborn alertó a Vandus de que Korghos Khul había derrotado a Jactos Goldenmane y se disponía a situar su cabeza en su Pirámide Roja, con lo que conseguiría convertirse en un Príncipe Demonio. Vandus descubrió horrorizado que había interpretado erróneamente parte de sus visiones puesto que había sido su amigo Jactos el que decapitado por el señor del Khorne. Además su camarada sería el primer Stormcast cuya resurrección no sería posible al haber sido su alma atrapada por el hacha de Khul.

Vandus Hammerhand y Korghos Khul se enfrentaron nuevamente en la Batalla de la Puerta de la Ira

En ese momento Ionus, viendo que a Vandus le iba a ser imposible llegar a tiempo para impedir el sacrificio, invocó un rayo con el que trasladó al Lord Celestant y su montura justo debajo de la base de la pirámide, con lo que el general sigmarita pudo retar a Korghos Khul a un combate singular. Ambos se batieron en duelo en la base de la Pirámide Roja de Khul. Esta vez la suerte parecía del lado del seguidor de Khorne, el cual de un potente golpe consiguió desarmar a su oponente. Fue en ese momento cuando Vandus, haciendo uso de una astucia y determinación propia de los más grandes héroes, saltó hacia la base de la Puerta de la Ira e imploró a su dios que le lanzase uno de sus rayos. Gracias a este hecho Sigmar pudo determinar el lugar exacto donde se encontraba el portal y, canalizando en un solo golpe todas sus energías, lanzar un poderoso trueno que destruyó la Puerta de la Ira. Vandus fue trasladado hacia Azyr en el mismo instante en el que el rayo fue lanzado, salvándose así de la muerte. De esta manera la astucia de Vandus consiguió terminar con las aspiraciones de Korghos Khul y dió pie al establecimiento de una base sigmarita estable en la Península Brimstone.

La búsqueda de Ghal Maraz[]

De vuelta en Sigmaron Vandus se recuperó de sus heridas, siendo su presencia requerida por el propio Sigmar. El dios-rey le comunicó que el Lord Celestant Thostos Tormentaespadas de los Celestial Vindicators había descubierto que el sagado martillo Ghal Maraz se encontraba en el Reino de Chamon. Doce Huestormentas, incluyendo en sus filas a Vandus y Thostos, serían enviadas a recuperar el arma. La Cruzada Heldenhammer había empezado.

Sigmar ordena a Thostos y a Vandus que lideren la cruzada.

El Ghal Maraz se encontraba custodiado en la Fortaleza Sobrenatural, un bastión erigido entre las ruinas de Elixia, una antigua ciudad situada en la región de los Valles Colgantes de Anvrok. Aunque a Vandus se le había asignado el mando del asalto a la fortaleza, una vez fueron desplegadas las tropas en la región las fuerzas de Thostos se situaron en la vanguardia dispuestas a entrar en combate cuanto antes. En su incursión previa en Elixia los Celestial Vindicators habían sido derrotados por un ejército de seguidores de Tzeentch al mando de un hechicero llamado Ephryx. Justo antes de su derrota Thostos había vislumbrado el martillo sagrado, pero ni siquiera un hallazgo de este calibre podía calmar sus ansias de venganza. El contraste entre la fiereza de Thostos Tormentaespadas y la templanza de Vandus sería más que palpable durante toda la cruzada.

Durante el trayecto a las ruinas las fuerzas sigmaritas sufrieron pequeñas emboscadas por parte de Hombres Bestia, pero fue al llegar a las ruinas cuando las fuerzas de Tzeentch efectuaron su contraofensiva. En la Batalla de la Ciudad Destrozada, las fuerzas sigmaritas fueron emboscadas por un enorme número de tropas enemigas. Thostos dirigió a sus huestes hacia adelante en una sucesión de arriesgadas maniobras que llevó al límite la capacidad de liderazgo de Vandus, el cual empiezaba a sospechar que se trataba de un ataque de distracción. El combate se volvió tan encarnizado que los fantasmas de los antiguos moradores de la ciudad se alzaron y empezaron a atacar a combatientes de ambos bandos. Afortunadamente Ionus Cryptborn consiguió parlamentar con la Doncella Plateada, el espectro de una importante ciudadana muerta a manos del Caos, y los fantasmas se pusieron del lado de los sigmaritas. Finalmente Thostos acabó con la vida del líder enemigo y la batalla llegó a su fin, mostrando a los eternos una cruel realidad: mientras habían estado combatiendo la Fortaleza Sobrenatural había desaparecido, trasladada mediante algún tipo de encantamiento a algún lugar desconocido.

Celemnis, la Doncella Plateada

Afortunadamente la Doncella Plateada les ofreció su ayuda para seguir el rastro de la fortaleza. Durante ocho días guió a los ejércitos a través de sendas ocultas hasta llegar a una pequeña población en ruinas situada junto a las Cataratas Argénteas, una titánica caída de plata fundida directamente desde una isla situada encima de Anvrok conocida como el Gran Crisol. A distancia, las fuerzas de los Stormcast Eternals observaron unas vistas ciertamente impresionantes. El inmenso gusano celestial Argentine lanzaba un colosal chorro de fuego al Gran Crisol calentando sus mares de plata y permitiendo que fluyeran las cataratas. De hecho, el gusano colosal sólo descansaba cuando la Luna del Alquimista de Chamon estaba llena, momento en el que se resguardaba de su luz. La pequeña población al borde de las cataratas, antiguamente conocida como Silverfall, había aprovechado su localización para obtener plata pura y posteriormente trabajarla en sus talleres artesanos, pero de su antigua riqueza ahora sólo quedaban ruinas.

La vanguardia de las fuerzas de Vandus entraron la población y, tras repeler el ataque de una fuerza Skaven que les aguardaba en las ruinas, encuentraron un templo abandonado en honor al dragón celestial Dracothion. Celemnis había insistido en que tenían que acudir a el estrado del tempo, y fue en dicho estrado donde los líderes de las distintas fuerzas se dieron cuenta de que ellos no podrían invocar la ayuda de Dracothion aunque quisieran hacerlo, pero que los distintos Dracoth que componían sus fuerzas si serían capaces de ello. Estas feroces pero inteligentes criaturas son hijas del dragón celestial, y Vandus le pidió a Calanax que les ayudara a invocar a su padre. Fuue de este modo como consigueron invocar la ayuda del propio Dracothion. El dragon les indicó que la Fortaleza Sobrenatural se encontraba bajo el Portal del Reino conocido como el Shardgate. Dicho portal se encontraba en el Gran Crisol, la región situada en la parte superior de las Cataratas Argénteas.

Dracothion, el dragón celestial

En un principio parecía imposible alcanzar la fortaleza enemiga, ya que para ello deberían trepar por la propia cascada. Pero con la ayuda combinada de Dracothion y la Doncella Plateada tuvo lugar una gesta realmente sorprendente. Primero Dracothion partió a enfrentarse con su hijo Argentine. El titánico había abandonado hacía tiempo a su padre influenciado por el dios del Caos Tzeentch, y el dragón celestial decidió probar sus fuerzas conn las de su hijo. En cuanto cesó el fuego de Argentine la cascada se solidificó, y fue en ese momento cuando apareció Celemnis acompañada de centenares de sus famosas espadas vivientes. Las espadas se ensartaron en la cascada solidificada, y las tropas Stormcast empezaron una legendaria ascensión de cuatro días en el cual sufrieron numerosas emboscadas de sus enemigos. Los alados Prosecutors protegían el avance de los guerreros que trepaban de espada en espada mientras los Dracoth subían ágilmente ensartando sus garras en la plata solidificada. No todas las fuerzas de Sigmar subieron por la cascada, puesto que muchos generales disentían de este aparentemente descabellado plan, pero las fuerzas que confiaron en Vandus se mantuvieron firmes y tras esta dura ascensión alcazaron al fin el Gran Crisol.

Los Celestial Vindicators protagonizaron algunas de las gestas más notables de toda la cruzada

Una vez alcanzada la cima el valor y liderazgo de Vandus fue puesto de nuevo a prueba en el Mar de Plata. Se inició un violento combate en el que muchas de sus fuerzas fueron abatidas, sobretodo cuando el combate entre Dracothion y su hijo llegó a su fin y el mar de plata solidificada sobre el que tuvo lugar la contienda empezó nuevamente a fundirse. Las fuerzas sigmaritas consiguieron alcanzar la red de puentes que conectaba las distintas islas que poblaban el Mar de Plata, aunque en este último esfuerzo fue abatido Ionus Cryptborn. Empezó una nueva batalla en los puentes, en la que los Celestial Vindicators de Thostos Bladestorm destacaron gracias a su ferocidad en el combate.

Tras conquistar algunas fortalezas enemigas, Vandus ordenó que sus tropas descansaran y planeó sus siguientes pasos. Aunque raramente los Stormcast Eternals acusan el cansancio físico, Vandus y sus camaradas habían caminado sin descansar ni dormir durante ocho días, habían trepado una catarata colosal durante otros cuatro días, y posteriormente se habían enzarzado en un violento combate contra los defensores del Gran Crisol. Vandus observó las restantes fortificaciones enemigas que le separaban de la Fortaleza Sobrenatural, consciente de que su tiempo se agotaba. Fue en ese momento cuando se le ocurrió la posibilidad de obtener ayuda de algunas de sus visiones. Nunca había intentado provocar alguna de las mismas, pero se concentró y consiguió vislumbrar a la Luna del Alquimista en su fase completa y al Mar de Plata solidificándose mientras Argentine se ocultaba de la luz resplandeciente de la luna. Fue así como Vandus hizo uso de una estrategia ingeniosa con la que adelantó buena parte de su camino. Cuando el mar se solidificó, partió con sus tropas sobre el mismo rodeando el entramado de puentes y fortalezas que le separaban del islote en el que se encontraba la Fortaleza Sobrenatural. Ordenó a sus Retributors que derribaran una fortaleza abandonada situada en el islote y, al derrumbarla parcialmente, creó un puente que comunicaba el Mar de Plata con la planicie en la que descansaba su objetivo.

Korghos Khul, acérrimo enemigo de Vandus

De esta manera, Vandus alcanzó finalmente la Fortaleza Sobrenatural acompañado por Thostos Tormentaespadas y los pocos guerreros que sobrevivieron a las batallas previas. Sin embargo allí se vieron rodeados tanto por fuerzas leales a Tzeentch como por violentos seguidores de Khorne. Los enemigos habían preparado para los sigmaritas una trampa mortal forjando una alianza temporal con un Korghos Khul ansioso de vengarse de Vandus. Las fuerzas de Vandus fueron aniquiladas en el posterior combate. Solo quedaban en pie Thostos Bladestorm y el propio Vandus, el cual comprobó que ningún lacayo de Korghos Khul se atrevía a atacarle, dado que el campeón de Khorne había jurado que reclamaría su cráneo. Afortunadamente la rivalidad entre los seguidores de Khorne y Tzeentch derivó en una trifulca que Vandus y Thostos Bladestorm aprovecharon para escabullirse. Llegaron a una nueva zona en la que aguardaba Threx Skullbrand, lugarteniente de Korghos Khul. Este, desobedeciendo a su líder, invocó numerosos demonios para que acabaran con Vandus. Sigmar, viendo que sus seguidores se encontraban en un aprieto, envió refuerzos desde Azyr comandados por el propio Ionus Cryptborn, el cual había sido Reforjado a toda velocidad. Fue de esta manera como finalmente una pequeña fuerza liderada por Vandus accedió a la sala en la que se encontraba su objetivo, el Ghal Maraz

Vandus recupera el Ghal Maraz

En la sala descubrieron que todos los acontecimientos estaban siendo manipulados por Kairos Tejedestinos, el cual planeaba trasladar la fortaleza junto con el martillo al reino demoníaco de Tzeentch a través de la Shardgate. El l Ghal Maraz estaba custodiado por nueve Señores de la Transformación al mando del propio Kairos. Mientras tanto, Ephryx invocaba las fuerzas arcanas necesarias como para que el portal demoníaco los engullera. El hechicero había sido esclavizado por Kairos, el cual lo había obligado a ejecutar el hechizo a sabiendas de que no sobreviviría al mismo. El plan del demonio estaba a punto de realizarse y, en un combate final de proporciones épicas, Vandus y sus camaradas se enfrentaron en un duelo imposible con los demonios. Afortunadamente Ionus Cryptborn acudió como refuerzo y lanzó un relámpago contra Kairos Tejedestinos rompiendo el hechizo que esclavizaba a Ephryx. El hechicero, preso de una ira incontrolable contra el gran demonio, le atacó por la espalda. Vandus aprovechó la oportunidad y consiguió blandir el martillo sagrado antes de que este fuera engullido por el portal del reino. Revitalizado por su energía divina, aplastó las dos cabezas de Kairos y lanzó un desafío al portal demoníaco dedicado al propio Tzeentch. Finalmente, el Ghal Maraz había sido recuperado para ser pòsteriomente devuelto a su legítimo dueño.

La Meseta Anachron[]

Tras un breve período de celebraciones Vandus fue reclamado nuevamente por Sigmar. El dios-rey le explicó que en la Batalla de los Cielos Ardientes derrotó a los cuatro grandes demonios que los dioses del Caos enviaron como generales. Entre ellos se encontraba Kiathanus, un gran demonio de Tzeentch. Tras su derrota Kiathanus fue severamente castigado por su dios, el cual dividió su nombre verdadero en nueve trozos y los repartió por distintos reinos en forma de sellos mágicos. Así, el alma del demonio estaría fragmentada hasta que su nombre fuera nuevamente completado. La primera sílaba fue enviada a la Meseta Anachron, una región del Reino de Chamon. Los nativos empezaron a adorar la esencia del demonio, la cual les susurraba secretos y verdades a la vez que los manipulaba para que viajaran a otros reinos y liberaran sílabas de su nombre. Para cuando se inició la Era de Sigmar solo quedaba un sello intacto. Sigmar le explicó a Vandus que recientemente el Lord Celestant Sargassus Heavenhost había liberado de manera accidental el último pedazo del alma de Kiathanus, con lo que encuestión de días el demonio sería liberado. Vandus fue elegido por Sigmar para evitar que se desatara un nuevo mal en los Reinos Mortales.

Desde el mismo momento en que fueron desplegados en la región, los Stormcast se vieron asaltados por una enorme hueste enemiga formada tanto seguidores mortales de Tzeentch como por demonios invocados. Sin embargo el valor de los sigmaritas y la pericia militar de Vandus les hizo superar todos los obstáculos acercándose cada vez más al Monte Kronus. El general enemigo, un Invocador Demacrado, abrió un portal por el que acudieron numerosos refuerzos pero Vandus cambió rápidamente de táctica y superó nuevamente a su oponente. Tal fue la desesperación del general caótico que huyó a la cima del Monte Kronus, donde se encontraba el templo oracular que albergaba la esencia de Kiathanus, y le pidió al demonio un método para controlar al mismísimo Archaon, Gran Mariscal del Apocalipsis. Esta última resultó ser una muy desafortunada decisión.

Archaon no solo no se dejó controlar por el hechicero, sino que resultó que llevaba tiempo esperando la oportunidad para subyugar a Kiathanus. Al Señor del Caos le acompañaba la varanguard, su ejército de élite. Archaon derrotó fácilmente al Invocador Demacrado y capturó la última silaba del nombre verdadero del demonio de Tzeentch, convirtiéndolo de esa manera en su sirviente. Justo en ese instante Vandus y sus hombres llegaron a la cima de la colina.

Archaón, el Gran Mariscal del Apocalipsis

Vandus era consciente de que se encontraba ante un oponente claramente superior, pero asimismo era consciente de que a estas alturas se había convertido en un referente no solo para los Stormcast Eternals, sino para todos los pueblos libres que luchaban contra el Caos. Mientras desafiaba a Archaon a un combate singular pensaba en sus adentros en la posibilidad de que el Celestial Prime acudiera en su auxilio, pero no llegó ninguna ayuda de los cielos. Vandus luchó de manera honorable, e incluso llegó a herir a la espantosa montura del señor del caos. Con la ayuda de Calanax trepó hasta situarse a la altura de Archaon, lanzó un potente martillazo contra el rostro de su oponente, y este reaccionó con un rápido contraataque que literalmente partió en dos a Vandus.

Los Hammerhands quedaron petrificados por la facilidad y crudeza con la que su líder due derrotado. Ninguno de ellos sobrevivió ese dia al ataque posterior de la Varanguard.

Consecuencias de su derrota y posterior reforja[]

Durante la larga reforja de Vandus Ionus Cryptborn tomó el mando de los Hammerhands.

Fue tal la magnitud de la derrota de Vandus en el Monte Kronus que trajo consigo varias consecuencias. Para empezar, la herida que le infligió Archaón no afectó solamente a su cuerpo, sino también a su alma. Por lo tanto su proceso de reforja fue mucho más largo y complejo de lo habitual, siendo necesarios varios años de cuidadoso trabajo para completarlo. De hecho el propio Sigmar estuvo especialmente interesado en su reforja imbuyéndole con parte de su poder. Durante el tiempo que Vandus estuvo fuera de combate, los Hammerhands que paulatinamente fueron reforjados pasaron a estar comandados por Ionus Cryptborn.

Por otra parte Dracothion, el dragón celestial, quedó consternado por la derrota de los Hammerhands. Tal fue su indignación que a su rugido se unieron el de muchos de sus hijos, provocando este hecho la apertura de la Cámara Extremis.

Finalmente tras su reforja Vandus se volvió más sombrío y sus visiones se volvieron más intensas, apareciendo en muchas de ellas una enigmática figura a la que Vandus llama "el hombre eléctrico". Vandus considera que esta recibiendo avisos de su yo futuro, y habla abiertamente de este hecho, siendo el primer Stormcast que manifiesta dudas sobre el proceso de reforja.

Batalla por Todaspartes[]

A pesar de todas las victorias que se estaban produciendo en los distintos reinos, Sigmar era consciente de que el Caos estaba fuertemente arraigado en todos ellos. Para poder marcar la diferencia era necesarios dar un golpe de efecto, y el dios-rey determinó que ese golpe debía darse en Todaspartes, la que probablemente fuera la localización más estratégica de todos los reinos, en esos momentos en manos del poderoso Archaón. Sigmar envió a la mayoría de sus ejércitos a la batalla con la intención de conquistar los diferentes portales que comunicaban cada uno de los reinos con Todaspartes.

De todos estos el Portal Brimfire de Aqshy era el más importante para Sigmar. Por una parte su conquista significaba debilitar tanto a Archaon como a Khorne dado que el belicoso dios del Caos era el que más influencia tenía sobre el reino del fuego. Pero sobretodo conquistar ese portal significaba para el dios-rey resarcirse de la peor de sus derrotas, puesto que en dicho portal se produjo la Batalla de los Cielos Ardientes. Para acceder al portal de Aqshy era necesario conquistar las ocho impenetrables fortalezas que la protegían, tarea que requería, además de un asalto masivo, una serie de ataques rápidos y contundentes con fuerzas de asalto preparadas para ello.

Prosecutors lideran la primera oleada del ataque al Portal Brimfire

Vandus y sus Hammerhands fueron enviados mediante uno de los rayos de Sigmar a conquistar el sexto bastión que protegían el Portal Brimfire, la conocida como Fortaleza Bloodskull. Las dotes de mando de Vandus son sometidas a una dura prueba desde el mismo instante en que aterriza en el territorio enemigo. Los enemigos eran numerosos y una extrañ energía estaba volviendo iracundas a las tropas de ambos mandos. Vandus mantuvo en todo momento la compostura, consiguiendo reagrupar y reorganizar sus tropas. Sin embargo el comandante enemigo, un señor del caos llamado Lord Khar, poseía una astucia y capacidad de liderazgo inusual para un seguidor de Khorne, y lo que debería haber sido un ataque relámpago se conviertió en una batalla de desgaste donde se peleaba por cada sección de las murallas de la fortaleza. Vandus empezó a temer que llegaran refuerzos enemigos desde el Portal Brimfire.

Fue en ese momento cuando por encima de las almenas de la Fortaleza Bloodskull apareció Ignax, el dragón solar. Vandus, cononcedor de que la bestia estaba bajo el influjo y control de Archaón, se mantuvo firme en su posición esperando su fin. Mas no solo no llegó su fin, sino que la bestia se dispuso a terminar con todos los enemigos de los Stormcast que protegían la fortaleza. Resultó que tiempo atrás y en secreto unos Fireslayer habían insertado una runa de control sobre Ignax temiendo que Archaón terminara controlando a la enorme bestia. Estos Duardin habían acudido a la batalla en apoyo de los Stormcast y, cuando la bestia despertó para terminar con los asediantes, activaron la runa tomando el control de la bestia. Lord Khar, viendo que no podía hacer frente a la enorme bestia con las fuerzas con las que contaba se retiró junto con su guardia de honor a la Fortaleza Bloodcombe, el séptimo bastión que protegía el Portal Brimfire.

Mientras los sus tropas terminaban de tomar el control de la Fortaleza Bloodskull, Vandus conferenció con los Duardin y Stormcast que habían acudido en su auxilio. Al mando de los sigmaritas se encontraba el Lord Celestante Imperius, montado en su Draco Estelar, mientras que por parte de los Fireslayer estaba el Runefather Borr- Grimnir junto con Dorryc Claimblade, el Runesmiter que había tomado el control de Ignax. Con solo observar el abatido estado de Dorryc resultó patente que el control que los Fireslasyer poseían sobre la bestia no iba a poder mantenerse durante mucho tiempo, por lo que todas las tropas partieron rápidamente hacia la Fortaleza Bloodcombe. En dicha fortaleza los asaltantes Stormcast habían sido repelidos por los defensores, pero a un alto precio. Lord Khar tomó inmediatamente el mando de las tropas, sorprendiéndose por no encontrar refuerzos que llegaran desde el Portal Brimfire.

Vandus lidera el ataque a la Fortaleza Bloodcombe

Dorryc, haciendo uso de toda su voluntad, pudo ordenar a Ignax que destruyera una porción de la muralla de la séptima fortaleza antes de que la bestia se marchara del campo de batalla libre de ataduras en busca de un refugio donde descansar en paz. El agujero en las defensas dejaba espacio para que pasaran solamente unas pocas tropas, iniciándose una cruda batalla cuerpo a cuerpo en la que tanto asaltantes como defensores lucharon encarnizadamente. Fue en el momento más encarnizado cuando llegó Skarbrand.

Skarbrand, uno de los grandes demonios más poderosos de Khorne, había sido encadenado por Archaón al propio Portal Brimfire. Lo que en un principio parecía una forma de asegurar el control de la puerta resultó ser todo lo contrario gracias al sacrificio de las tropas Stormcast que encabezaron el ataque al portal. Los Prosecutors enviados en la vanguardia, viendo que el iracundo demonio era incapaz de distinguir amigos o enemigos, se sacrificaron en una serie de ataques relámpago con los que consiguieron destruir las poderosas cadenas que retenían al gran demonio. Una vez libre de sus ataduras Skarbrand no solo eliminó a los sigmaritas que lo habían liberado, sino que presa de una furia ciega desencadenó una enorme matanza entre las tropas del Caos que eran enviadas como refuerzo por el portal. Fue la resonancia de su furia la que sintieron las tropas que lideraba Vandus al inicio del ataque, y fue gracias a sus acciones que no llegaron refuerzos a las distintas fortalezas que defendían los ejércitos de Archaón. Sin embargo, una vez eliminados estos refuerzos Skarbrand se dirigió a la séptima fortaleza dispuesto a continuar con la carnicería junto a un enorme contingente de demonios de Khorne que se habían materializado atraídos por la masiva matanza perpretada en el portal.

Duelo entre Vandus y Skarbrand

La llegada de Skarbrand desestabilizó la batalla, causando grandes bajas en ambos bandos. Fue en ese momento cuando Vandus desafió al gran demonio a un combate singular. En este duelo se enfrentaron los poderes de dos dioses. Por una parte la furia y sed de sangre de Khorne, y por otra parte determinación y el ansia de venganza de Sigmar. Aunque los ataques de Skarbrand eran poderosos, Vandus llevaba en sus venas parte del poder del propio Sigmar. Canalizó la energía del relámpago en un potente martillazo que sonó como un trueno y tumbó a su oponente. En ese momento Calanax se lanzó sobre el demonio y lo remató con sus zarpas y fauces.

Así, Vandus consiguió nuevamente una gran victoria para el bando sigmarita. El Portal Brimfire fue conquistado y bloqueado, impidiendo la llegada de refuerzos del Caos a Aqshy. Aunque la mayor parte del reino del Fuego seguía bajo el control de los poderes ruinosos, las fuerzas del orden contaron a partir de ese momento con una importante ventaja que les dió estabilidad y permitio asegurar el control de diversos puntos del reino.

Reconocimiento[]

Vandus celebrando su victoria en la batalla del Portal Brimfire

Tras tantas victorias y hechos heroicos, Vandus es reconocido como su principal héroe por muchos habitantes de las ciudades libres e incluso por muchos Stormcast Eternals. En la Península Brimstone se erigieron multitud de monumentos en honor tanto de Vandus como de sus camaradas más cercanos, incluyendo un enorme monumento en honor de Jactos Goldenmane. Además, la costa al oeste del Delta Ígneo fue renombrada como la Costa Hammerhand y en honor de Vandus es bautizada la ciudad de Vandium, situada al suroeste de Hammerhal Aqsha. Para Vandus todos estos honores son tanto una fuente de orgullo como una carga sobre sus hombros. Es consciente de que cualquier error que cometa tendrá un gran efecto sobre la moral de multitud de personas, y no olvida en ningun momento su derrota en el Monte Kronus.

Era de las Tribulaciones[]

Durante la Era de las Tribulaciones Vandus tuvo una visión que propició la puesta en marcha de importantes eventos. Se le apareció nuevamente el hombre relámpago, y le advirtió sobre los temibles acontecimientos que estaban dando en Shyish, el reino de la muerte. Vandus se encontraba en ese momento en Azyr y fue rápidamente a comunicarle a Sigmar los hechos que le habían sido revelados. Afortunadamente el dios-rey confió en las palabras de Vandus, siendo este el inicio de la contraofensiva de Sigmar contra los planes ocultos de Nagash.

Guerra de las Almas[]

Tras el Necroseísmo y la creación del Nadir de Shyish incontables espíritus malvados y magias depredadoras fueron liberadas sobre los Reinos Mortales. La calamitosa escala de las Guerras del Alma ha hecho peligrar todo aquello que fue tan difícil de ganar en las Guerras por los Portales, por lo que todas las tropas disponibles de Azyr han sido enviadas a la batalla. Vandus Hammerhand y sus Hammerhands, siendo como son la más endurecida de todas las Cámaras Stormcast, son enviados constantemente a campos de batallla en todos los Reinos Mortales. Al igual que en todas las anteriores ocasiones no muestran ninguna duda a la hora de cumplir con su deber.

Campañas y Batallas Célebres[]

Vandus ha participado en muchas campañas militares y conflictos a gran escala. Las más célebres son las siguientes:

En concreto, podemos destacar las siguientes batallas:

Miniatura[]

La miniatura de Vandus Hammerhand se incluyó en la caja de la primera edición de Age of Sigmar, considerándose en ese momento como la miniatura de un Lord Celestant en Dracoth genérico. Hay que tener en cuenta que en esos tiempos Vandus Hammerhand no tenía reglas propias en el juego y se consideraba equivalente al resto de Lord Celestants montados en Dracoth . Posteriormente se puso a la venta una nueva miniatura para representar al Lord Celestant genérico, y se publicaron reglas específicas para usar a Vandus Hammerhand en el juego. Desde ese momento, la miniatura pasó a considerarse como propia de Vandus Hammerhand.

Miniatura de Vandus Hammerhand

Fuentes[]

  • The Realmgate Wars I: The Quest of Ghal Maraz.
  • The Realmgate Wars II: The Balance of Power
  • The Realmgate Wars III: Godbeasts
  • The Realmgate Wars IV: All-Gates
  • Battletome: Blades of Khorne
  • War Storm (Antología), por Nick Kyme.
  • The Gates of Azyr, por Chris Wraight
  • Ghal Maraz (Antología), por Josh Reynolds y Guy Haley
  • Battletome Stormcast Eternals 2.0
  • Warhammer Age of Sigmar 1 edición
  • Warhammer Age of Sigmar 2 edición
  • Libro de inicio de la primera edición de Age of Sigmar
  • White Dwarf de Febrero de 2019