Sigmaroteca
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Los Anvils of Heldenhammer son los héroes oscuros y melancólicos de una era antigua, Reforjados cuando el Mundo Roto se extiende en su aspecto más siniestro. Han llegado a abrazar la muerte que alguna vez temieron, y luchan como los caballeros espectrales de alguna leyenda ominosa.

Descripción[]

Los guerreros revestidos de negro de esta Huestormenta tienen todas las ventajas que trae la edad y la experiencia, pero pocos, si alguno, de los inconvenientes.  Despojados de las debilidades de la arcilla mortal, la sabiduría que les brinda su largo período de conciencia es solo una bendición.  Cada uno de los Anvils of Heldenhammer proviene de un tiempo perdido en las brumas de la memoria: no fueron rescatados del umbral de la muerte luchando contra el Caos, sino que ya habían sido asesinados mucho tiempo atrás cuando fueron sacados de los Reinos Mortales y llevados a  Azyr. Han aprendido bien sobre la otra vida y de lo que implica ser una presencia fantasmal en los Inframundos Shyishanos.  Los Anvils preservan los ritos de batalla y las prácticas de los viejos tiempos, y estos son aún más potentes porque combinan el conocimiento de los antiguos con la vitalidad y la fuerza de lo nuevo.

Todos los Anvils vivieron como sombras en Shyish durante siglos antes de ser llevados a los ejércitos de Sigmar.  Por lo general, tienen un modo de hablar arcaico, el hábito de recordar a guerreros míticos como si fueran viejos amigos, y de referirse a victorias legendarias como si hubieran sucedido ayer.  Tomados a lo largo y ancho de los Inframundos Shyishanos, todos los Anvils of Heldenhammer poseen una fría fuerza interna que permitió a sus espíritus soportar el paso de los siglos con su ánima intacta.  Sus linajes han continuado sin ellos, y sus hijos crían hijos a su vez cada vez que encuentran un refugio del flagelo del Caos.

Sequitor de los Anvils of Heldenhammer

Ha habido momentos en la historia de las Ciudades Libres en los que un guerrero sombrío de esta Huestormenta ha peleado hombro con hombro con un descendiente lejano de su línea familiar, siendo una inquietante sensación de familiaridad la única pista de que uno es el antepasado del otro. Tales ocurrencias son más frecuentes en Anvilgard y sus alrededores, el bastión fundado en reconocimiento del papel de los Anvils en la emancipación de la Península Brimstone, y en Stygxx, donde la más importante Fortormenta de los Anvils se refleja en las negras aguas del Lago Lethis.

En los albores de las Guerras por los Portales, los Anvils of Heldenhammer tenían más preguntas sobre su verdadera naturaleza que cualquier otra Huestormenta.  Su inmortalidad silenciosa y contemplativa como espíritus en Shyish había sido reemplazada por un ciclo vicioso y duro de vida, muerte y renacimiento alimentado por las energías celestiales de Azyr.  No habían pedido tal destino, y aunque la mayoría estaba muy contentos de aprovechar al máximo esta segunda oportunidad de ponerse de pie y luchar, hubo quienes cuestionaron el derecho de Sigmar a rehacerlos sin darles una opción.

Retributor de los Anvils of Heldenhammer

Al crear los Anvils, el Rey-Dios enojó a Nagash más allá del punto de una compensación sensata: el Gran Nigromante reclama a todos los espíritus en Shyish, ya sean muertos vivientes o simplemente sombras del pasado, como sus legítimos súbditos.  Cuando se forjaron por primera vez, los guerreros de los Anvils temieron que, una vez que murieran, caerían una vez más en las garras de Nagash y pagarían mil veces el precio por el robo de Sigmar, sus espíritus se retorcieron en los castigos más terribles que Nagash pudo  idear, por el resto del tiempo.  Para alivio de los Anvils, se reveló que ese miedo era infundado en el transcurso de las Guerras por los Portales.  Cuando los Anvils murieron, no cayeron en las garras de Nagash como temían, sino que fueron llevados de vuelta al Sigmarabulum para renacer.  Esto se mantuvo sin importar cuántas veces se encontraron con su final en la batalla.

Este entendimiento provocó un cambio radical de actitud.  Liberados del espectro de la tortura eterna, en su lugar vieron la muerte como un arma, un aliado e incluso un refugio.  Poco a poco, a medida que las enseñanzas de los Sepulcros Negros evolucionaban a partir de un tratado sobre el alivio del poder bruto de la muerte hasta convertirse en un estudio sobre el uso de esas mismas energías macabras como armas, los Anvils comenzaron a apreciar realmente el don de la muerte, incluso a venerarlo.  Tomaron el papel de guardianes del más allá, acogiendo con beneplácito todas las oportunidades de regresar a Shyish y romper las cadenas de los tiranos y señores que intentaban esclavizarlo.  Los cultos mórbidos y las logias en catacumbas ganaron influencia en la cultura de los Anvils, reventando muchos de ellos a una figura ancestral conocida como Morrda, el jinete pálido, maestro del cuervo sombrío.  En las leyendas de Shyish, ese antiguo dios desafió a Nagash y, sin embargo, permaneció completo, y los Anvils intentan hacer lo mismo.

Sin embargo, al igual que con cualquier otra Huestormenta, los Anvils deben pagar un precio por su triunfo sobre la mortalidad.  Los que han sido Reforjados demasiadas veces desarrollan un aspecto cadavérico y, a menudo, no pueden hablar por encima de un susurro.  Bajo sus máscaras impasibles, su carne es pálida y demacrada. Han adquirido experiencia en convertir en una ventaja su frío semblante y mortal apariencia, usándolos incluso para ganar audiencia entre las cortes más oscuras del Reino de la Muerte.  Esto les ha dado una mala reputación en algunas regiones de Shyish, pero los Anvils no tienen necesidad de demostrar su valía, y les importa poco el parloteo de la gente mortal que han llegado a ver como niños.

Liberator de los Anvils of Heldenhammer

Un destino más siniestro incluso que el defecto causado por la Reforja amenaza a los Anvils of Heldenhammer. Nagash destrozaría los reinos para reclamar sus almas, ya que el Gran Nigromante los ve como su propiedad innegable. Incluso si tomara milenios lograrlo, Nagash planea hacer de los Anvils sus sirvientes sin vida por toda la eternidad. Solo ahora, después de la llegada del apocalipsis que sacudió los reinos que fue el Necroseísmo Shyishiano, Nagash ha demostrado que tiene el poder de capturar un alma de un Stormcast y arrastrarla encadenada a sus mazmorras.

Desde las cámaras iluminadas con candelabros de los Sepulcros Negros, los Lord-Relictors reflexionan sobre la mejor forma de escapar de ese destino mortal. Crean armas que pueden capturar almas errantes, y viajan a los más oscuros infiernos para reclamar conocimientos vitales en nombre de Sigmar. Trabajan con las amplias y sagradas Cámaras Sacrosantas de las Huestormentas para profundizar en los confines de Shyish, con la esperanza de desenterrar los secretos de la verdadera inmortalidad. Aunque arriesgan sus almas al hacerlo, saben que el costo para los Stormcast Eternals será muy alto en caso de que fallen.

Heráldica[]

Heráldica de los Anvils of Heldenhammer

Los Celestial Vindicators visiten armaduras negras con hombreras y escudos negros con reborde dorado. En sus escudos y hombreras derecha puede verse el símbolo del martillo sagrado propio de las Huestormentas del primer golpe.

Cámaras conocidas[]

Personajes conocidos[]

Fortormentas conocidas[]

Fuentes[]

  • Tomo de Batalla: Stormcast Eternals (2018)

Enlaces Externos[]

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